martes, 19 de enero de 2010

¿Qué es la Masonería?

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por el V:.H:. Stuart Sanabria Troyo
San José, Costa Rica.


La masonería es una institución esencialmente filosófica, filantrópica, mística, esotérica y progresista. Es FILOSÓFICA: Porque orienta al hombre hacia la investigación de las Leyes de la Naturaleza, invita al esfuerzo del pensamiento que va desde la simbólica representación geométrica hacia la abstracción metafísica, busca en la reflexión filosófica la penetración del sentido espiritual del movimiento de la historia, contempla en cada tiempo histórico las nuevas inspiraciones doctrinales y asimila de cada sistema filosófico lo que pueda significar el aporte al patrimonio de la verdad abstracta más allá del tiempo y del espacio.

Decimos que es FILANTRÓPICA, porque practica el altruismo, desea el bienestar de todos los seres humanos y no está inspirada en la búsqueda de lucros personales de ninguna clase. Sus esfuerzos y recursos están dedicados al progreso y felicidad de la especie humana, sin distinción de nacionalidad, razas, sexo ni religión, para lo cual tiende a la elevación de las conciencias. Algunos escritores de la Orden, han expresado en frases sistemáticas, el espíritu Ecuménico que anime a la Masonería. Toda la especie humana es una sola familia dispersa por la faz de la tierra, todos los pueblos son hermanos y deben amarse unos a otros como tales.


MÍSTICA Y ESOTÉRICA :

Por que tratar de desarrollar las facultades internas del ser, o subconscientes, generalmente dormidos para una mejor unión o armonía con lo absoluto. Agregamos que es progresista por que enseña y practica la solidaridad humana y la absoluta voluntad de consciencia. La masonería tiene, por objeto la búsqueda de la verdad, desechando el fanatismo y abordando sin prejuicios, todas las nuevas aportaciones de la invención humana; estudia la moral universal y cultiva las ciencias y las artes. No pone obstáculo alguno en la investigación de la verdad.


LA FRANCMASONERÍA; UNA FORMA DE VIDA.

La fraternidad de los libres y aceptados Masones es la más grande, antigua y ampliamente conocida organización fraternal en el mundo. Varios volúmenes se han escrito al respecto, sin embargo, para muchos, la Francmasonería permanece en el misterio.

En esta pequeña charla intentaremos relatar unos cuantos hechos que serán informativos para todos y para corregir unas cuantas mal interpretaciones.


HISTORIA:

Algunos historiadores remontan la Francmasonería a la décima centuria antes de Cristo, es decir, durante la construcción del Templo del Rey Salomón. Los archivos revelan que ésta fue introducida en Inglaterra en el año 926 A.C. La Masonería desciende directamente de asociaciones de masones operativos, constructores de las catedrales de la edad media, quienes viajaron por Europa usando los secretos y habilidades de sus artes.

En el siglo 17 cuando ya las construcciones de catedrales iban siendo menores, mucho gremios de masones conocidos como Masones operativos comenzaron a aceptar como miembros, a aquellos que no formaban parte del arte de la construcción, es decir, los que fueron denominados  ¨MASONES ESPECULATIVOS¨ que también fueron conocidos como ¨MASONES ACEPTADOS¨, fue de estos grupos que la Francmasonería simbólica nace tal como la conocemos hoy en día. La agrupación de estos hermanos a través de Logias, ha logrado agrupar a varios millones de Hermanos en la faz de la Tierra y todos ellos agrupados bajo la denominación de Logias Simbólicas.


LOGIAS SIMBOLICAS:

La membresía está limitada a varones adultos, mayores de 21 años, quienes puedan satisfacer los requerimientos reconocidos y los niveles de carácter, así como su reputación. Un hombre llega a ser Masón por su propia y libre voluntad. A nadie se le pide que se una a la masonería, cuando un hombre busca ser admitido en una Logia Simbólica, es por escogencia totalmente suya, el solicitante, para ser recibido francmasón, deberá ser recomendado por dos Maestros masones de una Logia, pasando luego por una votación, la cual deberá ganar en forma unánime. Además, deberá tener una solvencia moral y estar física y mentalmente competente para poder realizar la ayuda requerida por sus semejantes, y poseer una Fé indisoluble en el Ser Supremo.


LA FRANCMASONERIA Y LA RELIGIÓN

Muchas personas creen que la Masonería es una religión, ¿ Qué podemos decir al respecto?  La masonería NO está afiliada ni puede afiliarse a ninguna religión determinada, tampoco pretende constituirse en una religión en sí elevándose sobre toda clase de discusiones, ofrece a los amantes de la verdad, el terreno más apropiado para la inteligencia mutua y la unión fraternal. No reconocemos en la investigación científica, ninguna autoridad superior a la razón humana, y rechaza, las verdades reveladas que aceptan las religiones positivas.- ( es decir es antidogmática )
Admite en su seno a personas de todos los credos religiosos, sin distinción, siempre que sean tolerantes y que respeten todas las opiniones profesadas; es decir, exentos de FANATISMO, EGOÍSMO Y SUPERSTICIONES; para algunos Queridos Hermanos, la Francmasonería, desde el punto de vista etimológico, si es una religión, sobre todo si observamos la definición del diccionario Larousse  (¨ culto que se tributa a la divinidad. ¨)  según el diccionario de la Lengua Española ¨ Conjunto de creencias acerca de la Divinidad. Profesión y observancia de la doctrina religiosa. Obligación de conciencia, cumplimiento de un deber. ¨  Más aun cuando procura, la elevación moral o la de nuestro YO interno. Podemos resumir, que la francmasonería NO es una religión, aunque así lo aparente en su carácter. No pretende tomar el lugar de las religiones ni servir como sustituto de las creencias de ellas. La francmasonería acepta hombres, encontrados de ser merecedores, sin menos cabo de sus creencias religiosas o convicciones, un requerimiento esencial es creer en la existencia de un Principio Superior al cual denominados GRAN ARQUITECTO DEL UNIVERSO.
Concretando, podemos decir, que la masonería enseña el monoteísmo. Como vínculo inicial de la creación, enseña la regla de oro, busca buenos hombres para obtener mejores hombre aún, utilizando su creencia en la paternidad de Dios, la hermandad de los hombres y la inmortalidad del alma, podríamos considerar todo lo anterior, diciendo que la masonería honor en los negocios, cortesía en la sociedad, justicia en trabajo, misericordia y preocupación por los desafortunados, resistencia contra el mal, ayuda para el débil, perdón para el penitente, amor el uno para el otro y por encima de todo lo anterior, reverencia, respeto y Amor a Dios.


EL SECRETO MASONICO:

Hablemos ligeramente sobre el gran mito o incógnita del secreto masónico. En contra a lo que muchos creen, la francmasonería no es una sociedad secreta, aunque así se le ha calificado, pero si resulta ser discreta en sus búsquedas. No esconde su existencia ni su membresía, así como tampoco ha intentado esconder el propósito, metas, y principios. Es una organización formada en la base muy amplia de amor al prójimo, de ayuda y sobre todo buscadores de la verdad.

Sus estatutos son publicados para que el mundo los conozca, sus leyes y regulaciones están abiertas para cualquier inspección legal del ente contralor de asociaciones.

Es cierto que tenemos modos y formas de reconocimientos, ritos y ceremonias a los cuales el mundo no está acostumbrado. A este respecto, todos los grupos humanos e instituciones tienen sus propios asuntos que les son muy de ellos, por ejemplo hasta en las familias tienen sus propias discusiones sobre asuntos que no deben ni deberán interesar a sus vecinos. Esto es parte del carácter indeleble que caracteriza a las instituciones. Así lo vemos en diferentes agrupaciones, aun en instituciones de educación, tienen sus propios ritos de iniciación o de recibir a un nuevo miembro a dicha comunidad, tales como universidades, clubes y hasta en el ordenamiento sacerdotal, también conlleva sus misterios y secretos los cuales no significa de que sean de principios malignos ni contrarios a la Moral. Podríamos decir que la masonería, es una asociación universal, que a nadie quiere gobernar y que en lugar de vínculos materiales solo establece entre los hombres y los pueblos, lazos de orden ético.  Es así como una escuela filosófica, a la manera de las que tanta gloria dieron a Grecia, en la que los alumnos y maestros colaboraron en el Gran arte de desarrollar en el hombre, todas las cualidades espirituales y morales. Es una institución que proclama la Paz entre los hombres, como el más alto y permanente de los fines. Defiende el orden y respeta las leyes del país en que vive, combate todo tipo de violencia porque aspira a que el mundo sea regido y gobernado por LA RAZÓN.  Fomenta y cultiva el amor a la naturaleza, decora por ello, con las maravillas arquitectónicas sus templos o talleres.

Somos en fin, una asociación privada y discreta para el mutuo trato del perfeccionamiento espiritual, la educación científica, artística y la investigación de la verdad. La tolerancia es una virtud de ella que la distingue especialmente de todas las agrupaciones políticas y religiosas. Tiene carácter universal, puesto que estimula la fraternidad y la fomenta entre el hombre y los pueblos. Para finalizar podemos decir que la masonería es una fuente inagotable de moral y sabiduría que continuará atrayendo a las almas buenas y generosas. En fin, no negamos el respeto al César y a cambio solo pedimos el derecho de adorar a un Dios que nos creo a todos iguales.

Fraternalmente,



V:.H:. Stuart Sanabria Troyo
Ex Venerable Maestro de la
Respetable Logia Regeneración Nº 1
San José, Costa Rica.



Fuente: http://cadenafraternal.110mb.com/planchasII/126.doc

La Masonería como valor espiritual

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Alice Ann Bailey

En ninguna otra época como en la presente, ha sido tan activa la búsqueda de la luz, la Verdad, la belleza y la sabiduría.
Jamás han existido tantas y tan diferentes organizaciones que pretendan dar la luz de la verdad. Por todas partes aparecen instructores que pretenden haber encontrado algún método específico, mediante el cual el hombre puede alcanzar el conocimiento de Dios, la paz interna y la iluminación; conseguir el dominio de sí mismo; o adquirir riquezas, bienestar y poder.
La gente va de un instructor a otro, buscando algo que les dé luz y sosiego. Todos pertenecemos a algún grupo organizado de buscadores de la luz; sea metafísica, esotérica u ortodoxa. Las organizaciones tales como «Nuevo Pensamiento»; «Ciencia Cristiana» y «Unidad» cuentan sus afiliados por miliares. Cualquier pseudoinstructor, capaz de hacerse oír o de prometer mucho, encuentra siempre quien le escuche.
En el caos originado por estas tendencias sectarias y adherencia a determinada presentación de la verdad, la verdad misma queda olvidada, En el choque entre personalidades, luchando cada una en favor de determinado instructor y de su enseñanza de la realidad, la tranquila y susurrante voz de la sabiduría se apaga en la controversia sobre doctrinas, dogmas y cismas; y en la energía que se disipa en la construcción y destrucción de las formas, que la verdad puede asumir, se desvanece su verdadero significado espiritual.
Ante tal confusión, no es extraño que muchos investigadores sinceros, al contemplar la aparición y caída de instructores y escuelas de pensamiento, se pregunten si es que la verdad puede
encontrarse en alguna parte, ¿Es posible que la unidad pueda estar velada por tantas y tan diversas formas? ¿Será imposible encontrar una expresión de la verdad que sea incluyente y no excluyente? ¿Habrá una enseñanza de la Sabiduría Antigua que venga a satisfacer la necesidad universalmente sentida? ¿Será posible crear una organización cuyas características sean la impersonalidad y la más amplia tolerancia y que, a la vez, haga hincapié en principios esenciales que todos puedan aceptar, pasando por alto todos aquellos detalles susceptibles de controversia?
Seguramente ha de haber algo que nos guíe con seguridad en nuestro avance hacia el origen de toda luz y toda vida, y que hemos de encontrar algún poste indicador que sea suficiente para guiar en su camino al peregrino que trata de evitar los tropiezos a que está expuesto en la oscuridad.
En efecto, existe la organización, depositaria de la verdad, cuya plataforma es tan amplia y cuya enseñanza de la verdad es tan universal, que es capaz de satisfacer la necesidad del mundo.
Es un hecho curioso, sin embargo, que esa organización es tan extensamente conocida, que nuestra misma familiaridad con ella es causa de que se nos oculte su verdadero objeto. El conocimiento que de ella se tiene es tan general, que las enseñanzas y las
verdades que tiene la misión de impartir, quedan veladas por la importancia que atribuimos al aspecto forma. La organización a que nos referimos es la Masonería.
En todos los países del mundo es conocido y actúa «ese sistema peculiar de moralidad, velado en alegorías e ilustrado por símbolos». Es muy probable que la Masonería, en una forma u otra, haya existido siempre en nuestro planeta. El estudiante de la Masonería, capaz de asimilar el conocimiento contenido en sus rituales, y de comprender el significado espiritual de los símbolos, mobiliario y alhajas de una logia, y de apreciar la idea subyacente en la acción que allí se desarrolla, percibirá gradualmente que esa Institución es depositaria de una expresión incluyente de la verdad, y que en la forma simbólica del trabajo masónico se ha preservado, para beneficio de la humanidad, una revelación que (cuando se investigue) dará la clave del misterio del universo y será un guía que permita al hombre llegar al corazón de su propio misterio.
Es opinión de muchos y profundos pensadores, que si en un momento dado desaparecieran de la faz de la tierra todas las religiones, iglesias y sectas ortodoxas, con sus diversas exposiciones de la verdad, esa pérdida se compensaría con la comprensión de la Masonería. El estudio del simbolismo y la aplicación práctica de las reglas de moralidad y ética, que ella inculca, permitirían reconstruir todo cuanto el hombre necesita conocer acerca de Dios, de Sus obras y leyes que rigen la economía del universo; y descubrir la relación existente entre el alma individual del hombre y la Superalma, así como la conexión entre la unidad, parte integrante del gran Templo en construcción, el Gran Arquitecto de Cuya idea el Templo es una revelación.
Dos son las vías de acercamiento que se ofrecen al pensador ordinario, cuyo desarrollo le han de demostrar la verdad o falsedad de lo que se acaba de afirmar. Una es seguir el desenvolvimiento del cuerpo de doctrina a través de las edades, tratando de encontrar los antiguos hitos, que demuestran la continuidad de la enseñanza y su aplicación universal. Otro sería considerar a la Masonería en su forma actual y demostrar que las verdades que
ella encierra, las enseñanzas que inculca y el espíritu que la informa son de posible aplicación universal y servir de fundamento lógico sobre el cual pueda la humanidad edificar. Esas dos vías de acercamiento se han seguido en sus etapas preliminares; pero
no se han llevado hasta su conclusión. Nuestro propósito en este artículo es patentizar la amplitud todo inclusiva y la esencialidad de la plataforma masónica y demostrar que, sí las actuales organizaciones masónicas, diseminadas por todo el mundo, reconocieran su responsabilidad y aceptaran su herencia espiritual, la actual «oscuridad» de la ignorancia y el general letargo e inercia, se trocarían en esperanza para los que buscan la luz. No cabe duda de que puede elevarse en la tierra un Templo cuyas puertas estén abiertas de par en par para que por ellas todos los hombres puedan pasar y para que el mensaje procedente de sus precintos proclame la fraternidad, la libertad y la igualdad; libertad de
pensamiento, fraternidad de actitud e igualdad de oportunidad, basada en la unidad de origen, de esfuerzos y de meta.
¿Qué es la Masonería? Se nos dice que es «un sistema peculiar de moralidad, velado en alegorías e ilustrado por símbolos». Consideremos, por un momento, el significado de esas palabras, Sistema, según la definición de este término, es el desarrollo de un plan determinado; la ejecución de un proyecto, con una finalidad definida en vista, ¿Cual es el objeto, o finalidad, hacia el cual va encaminado el sistema de moralidad, inculcado en la Masonería?
Es labrar la piedra bruta; transformar el bloque sin labrar, por medio de las herramientas del albañil, el cortafrío, la regla, la escuadra y el compás, en el perfecto sillar, de manera que asiente en el templo de Salomón y sea una «piedra viviente» del Templo de la humanidad, En la ejecución de su trabajo, y a medida que avanza hacia la luz, el aprendiz masón pasa por muchas experiencias. Antes de llegar a Maestro artífice tiene que aprender todas las fases de su oficio; hasta que finalmente perfecciona su técnica y se hace merecedor del título de Maestro Masón, alcanzando así el grado superior de la Masonería, el de Maestro de Sabiduría, Constructor bajo el G.'. A.'. del U.'. Tal es la finalidad de la Masonería y tal es la meta de todo candidato, al ser admitido en los misterios. Ha de convertirse en el perfecto sillar viviente; llegar a ser una columna del Templo de Salomón o, como lo expresa el V.'. del C.'. S.'.: «llegar a ser un pilar del Templo de mi Dios de donde no tenga que salir jamás»; ha de pasar por muchas pruebas y orcdalias y  resucitar de entre los muertos, como lo hizo nuestro Maestro Constructor, y así aprender el significado de la resurrección, por la cual se entra en posesión de la luz y de la vida.
Según la definición, «Moralidad» significa la capacidad de escoger entre el bien y el mal, la aptitud de discernir sabiamente. Es muy significativo que, al instruir al candidato, se hace constantemente hincapié en su libre voluntad, y cuando en el curso de las diversas iniciaciones ha de escoger entre varias cosas, se le deja en entera libertad a fin de que él mismo sea el árbitro de su propio destino. De esta manera se educa la mente a que razone y escoja, para que llegue a ser un maestro más sabio. El candidato ha de ser enteramente libre y venir por propia iniciativa y libre voluntad a solicitar que se le admita en una Logia de Masones Libres y Aceptados.
Nos falta considerar las otras dos palabras: alegoría y símbolo, que comprenden todo lo concerniente al arte masónico, los rituales, accesorios de la logia e instrucciones, «Alegoría» es la representación pictórica de algún hecho; es un método de inculcar en la mente no desarrollar, en forma de cuadros, lo que los conocedores de Dios han experimentado y enseñado a través de las edades. En las sublimes alegorías de la Masonería se ilustra para nuestro beneficio, la acción de las leyes de Dios, según se manifiestan en la naturaleza y en el hombre, y las consiguientes verdades acerca del desenvolvimiento de la conciencia humana, su progreso y su destino final.
En el gran drama central de la Masonería, se representa para nuestra enseñanza, aquello por lo cual «la entera creación ha sufrido y laborado hasta ahora bajo el dolor esperando, que los hijos de Dios se manifiesten»; puesto que solo un Hijo de Dios puede levantarse de entre los muertos en la peculiar quíntuple manera en que es levantado el Maestro Constructor.
El simbolismo de la Masonería es susceptible de las interpretaciones más diversas; sus signos, señales y palabras de reconocimiento, herramientas, pasos y mobiliario del templo, así como el significado de sus luces mayores y menores conservan para el
iniciado aquellas verdades esotéricas que todo hombre necesita saber para encontrar su camino «de la oscuridad hacia la luz; de la muerte a la inmortalidad; de lo ilusorio a lo Real».
La Masonería, de consiguiente, no sólo es un sistema de moralidad, que inculca la ética más elevada, la cual, si se practica, provoca el desenvolvimiento de la divinidad; sino que además es una representación dramática de la regeneración. Nos representa el restablecimiento de la oculta divinidad del hombre, haciendo que se manifieste; representa la ascensión a los Cielos del hombre caído y, en la escena que se representa en la Logia, nos demuestra el poder, latente en todo hombre, de alcanzar la perfección, y la capacidad para adquirir plena visión e inteligencia y, de esa manera, hacerse dueño de sí mismo y árbitro de su destino. Lo que es verdad con respecto al individuo, lo es igualmente con respecto a la colectividad: por tanto la Masonería nos ofrece la promesa del triunfo final de una humanidad cuya medida es la perfección y cuyas filas están integradas por aquellos que, según las palabras del L.'.del C.'. S.'.,"han alcanzado la medida de la estatura y plenitud de Cristo", una humanidad formada por todos los hombres libres. En tal síntesis termina el camino».
Además de ser un sistema de moralidad y un gran drama de regeneración, la Masonería es una representación pictórica de la Gran Búsqueda. Instintiva en todo hombre existe el ansia de saber y de expresarse, que es característica de la evolución del reino humano, y que constituye la prueba de su verdadera naturaleza.
Esta verdad yace oculta en el nombre de nuestro Maestro Hiram Abif; pues Hiram, según muchos estudiantes de la Masonería, viene de "Khy", que significa viviente y de "Ram", lo que se levanta. El viviente Hijo de Dios que es levantado, de su condición de caído, «a las alturas», según otra de las interpretaciones del nombre «Ram». «Si soy levantado -dijo el Gran Carpintero de Nazaret- atraeré a todos los hombres hacia Mi.» Estas palabras
hacen referencia al misterio central de la Masonería. Abiff quiere decir Padre, término con que se designa, en todas las religiones, al Gran Aspecto Espíritu.
Los tres primeros grados de la Masonería representan esta gran búsqueda o pesquisa. Progresivamente, el candidato recibe más luz; paso a paso, su ansia de conocimiento va siendo satisfecha; pasa del estado de ignorancia al del estudio, donde las artes y las ciencias le revelan sus secretos y dones. Adquiere en su oficio la pericia que de él se espera; no obstante necesita algo más. Ha de graduarse para algo mejor y más elevado. Debe encontrar la Palabra Perdida; pasar por varias pruebas y probarse a sí mismo; para finalmente llegar a dominarse y convertirse en un adepto de la sabiduría y en un instructor de otros; pagándoles el salario que les es debido y guardando la Palabra que le ha sido comunicada, con su propia vida, si es necesario.
La Búsqueda se tipifica de tres maneras en el curso de los tres grados: primero la Búsqueda de la iluminación representada por el determinado avance del candidato hacia el Oriente, en la actitud del oyente y del aprendiz. Por las enseñanzas que recibe,
mientras circula por la Logia, aprende que él mismo es trino, una entidad compleja que es la suma total de sus estados mental, emocional y físico y que, no obstante, esas tres formas del ser encubren una luz interna, análoga a la Gran Luz en el Oriente; luz que es necesario encontrar.
Esta verdad, con respecto a la búsqueda de la luz divina, está bien expresada en una conocida leyenda que dice así: Hubo un tiempo en la historia de la raza en que los dioses despojaron al hombre de su divinidad y reunidos en consejo trataron de decidir donde esconderla. Uno de los dioses indicó que se llevara a otro planeta, donde el hombre no podría encontrarla; pero otro dios se opuso diciendo que el hombre, por naturaleza innata, era un gran viajero y que no había seguridad de que alguna vez encontrara su camino hacia ese otro planeta. Escondámosla, dijo, en las profundidades del mar, en el fondo del océano, porque allí estará segura. Pero otro habló manifestando que el hombre era un gran investigador natural y que algún día conseguiría penetrar en lo más profundo y escalar las mayores alturas. Así continuó la discusión hasta que un dios de inteligencia más brillante se levantó y dijo: «Ocultemos la joya robada de la divinidad del hombre dentro de él mismo, porque jamás la buscará ahí.» Con este acuerdo el consejo se disolvió, pues los dioses comprendieron que habían encontrado el lugar verdaderamente inaccesible. En verdad, durante edades parecía como si la luz oculta en el hombre se hubiese perdido para siempre.
Poco a poco, sin embargo, algunos descubrieron el secreto y aprendieron los medios para encontrar la luz. Este conocimiento ha trascendido a determinados grandes grupos de pensadores; de manera que hoy la religión y la Masonería nos ponen en camino de descubrir las leyes que gobiernan la revelación de la luz.
Los rituales que no se le deja conocer, y el trabajo de los grados cuya participación se le niega, dan al Aprendiz idea de su ignorancia; mientras trabaja en el exterior del Templo del Rey Salomón, tiene conciencia del misterio interno, el cual no puede penetrar todavía. Adquiere práctica en el manejo de las herramientas del Aprendiz, y gracias a la comprensión de su significado simbólico, labora en la formación de su carácter. La luz, que ya ha recibido, le basta para comprender la necesidad de sabiduría y para apreciar su indigencia. Pasa luego el segundo grado y empieza la gran Búsqueda de la Sabiduría. En este grado aprende que la vida es una escuela y que por el fíel cumplimiento de sus
deberes y la lealtad hacia sus compañeros, podrá comprender un poco de la sabiduría, fortaleza y belleza que el Gran Arquitecto del Universo trata de expresar en Su Grandioso Templo.
En su trabajo, el Compañero aprende otras muchas cosas; ya no está limitado al recinto externo del Templo de Salomón, sino que tiene acceso al Santuario, donde aprende que hay otra etapa de desenvolvimiento y otro paso que dar en el corazón del misterio de la Masonería. No le ha sido dado todavía el penetrar en el Sancta Sanctorum.
Ha avanzado en conocimiento y en el dominio de sí mismo; trata de unirse a sus compañeros sobre el nivel y de ejemplarizar la libertad, la fraternidad y la igualdad; pero falta algo más todavía. Vislumbra cada vez con más claridad, que la luz está dentro de sí mismo; luz que es una con la que brilla constantemente en el Oriente; lo cual le prepara para la etapa final del gran drama del desenvolvimiento del Alma, y para iniciar la Búsqueda de la Palabra Perdida.
Esta es la búsqueda del Ego, el Alma, que es el verdadero hijo de la Viuda, a quien la Madre ha de dar nacimiento. La palabra «viuda» tiene origen en una palabra sánscrita que significa «faltar». Lo que falta en todas las demás formas en la naturaleza (materia virgen, la oculta Virgen María), lo puede encontrar y manifestar el ser humano. El candidato penetra ciego en el Templo. Destituido y falto de luz, sabiduría y conocimiento del alma; pasa por las experiencias de los dos primeros grados y por la dramática ocurrencia del grande y Sublime Grado de Maestro Masón, a la plena posesión de su derecho hereditario y se convierte en un Hijo de Dios, enriquecido por la luz, la plenitud de los dones que el Rey Salomón confiere a sus Masones y la posesión de la Palabra, de la que se dice:
«En Él había Vida y la Vida fue la Luz de los Hombres... que era la verdadera Luz que alumbra a todo hombre al venir a este mundo». (San Juan, I: 1,2, 3.)
Las enseñanzas de esos tres grados han sido expresadas maravillosamente en las antiguas Escrituras hinduistas con estas palabras:
«Condúceme de la oscuridad a la luz», que resume la enseñanza del Primer Grado; «Condúceme de lo ilusorio a lo Real» que compendia el significado del Segundo Grado;
«Condúceme de la muerte a la inmortalidad» que es la consumación del hecho central del Tercer Grado, Considerada bajo este aspecto, ¿no encontramos en la Masonería todos los elementos necesarios para la formulación de una religión universal? ¿No es cierto, como ya se ha dicho, que si todas las religiones y todas las Escrituras llegaran a desaparecer de la faz de la tierra y sólo quedara la Masonería en el mundo, podríamos todavía reconstruir el gran plan de salvación? Es este un punto que merece la más seria consideración de los masones sinceros. Es patente, en la esfera del pensamiento religioso actual, la gran necesidad que existe de que se formulen las grandes verdades espirituales, de manera que lo comprendan todo y a todos, que satisfagan y que estén libres de interpretaciones sectarias.
El estudio de este punto convencerá al Masón sincero que, si la Masonería ha de alcanzar su ideal, será imposible para él el ir contra ningún hombre ni contra ninguna religión. Entonces se unirá a todos los buscadores verdaderos de la luz, cualquiera que sea su creencia y su raza. Su preocupación será dejar brillar la luz y encarnar el espíritu de unión y de fraternidad, en vez de dar ímpetu al odio ya la división.
Una masonería revitalizada, formada por masones fieles a sus juramentos y que hayan alcanzado la comprensión del Lazo Místico que los une en una Fraternidad real y
verdadera, nos proporcionaría un sistema filosófico tan universal y amplio, que sería aceptable para los pensadores de toda clase y de todas las escuelas de pensamiento. De esta manera, no sólo llenaría el anhelo del espíritu religioso proveyendo una religión universal sino que satisfaría las ansias mentales, sentidas por todos los pensadores de mente abierta. El mundo está cansado de las diferencias y de las polémicas religiosas; harto de las controversias sobre cuestiones sociales, políticas y económicas, entre los pensadores de todas las nacionalidades. El espíritu de separatividad y los problemas que suscita nos sofocan. La hermandad masónica, ajustada a las cláusulas de su propia constitución y encarnada en sus propios principios, podría muy bien ser el punto de convergencia, y dar al mundo un postulado de tanta amplitud, que unos y otros podrían participar y desarrollar en cada uno la comprensión de los puntos de vista y aspiraciones
de los demás.
La Masonería enseña por la "voz viviente del signo", y donde exista esta base de enseñanza no puede haber imposición de autoridad o dictadura, porque cada uno es libre de interpretar el signo o símbolo, como mejor pueda, y desarrollarse por el esfuerzo que
para ello haga. Un signo o símbolo es susceptible de muchas interpretaciones, y cuanto más se acerque el hombre al Sancta Santorum del Templo de Salomón, mejor verá detrás de la forma y mayor será la porción de verdad que obtendrá del símbolo. De consiguiente, la Masonería será suficiente para muchas mentes, con tal que no trate de imponer arbitrariamente una interpretación simbólica.
Se ha dicho que el verdadero Templo de la Humanidad, del cual cada Logia de Francmasones es parte integrante, se ha erigido en tiempo y espacio y que no tienen cabida en la verdadera Masonería las distinciones que hacemos en nuestras mentes, basados en nuestros limitados sentidos. El Templo que la institución construye es el de la unificación y armonización de la entera familia humana; idea que está perfectamente compendiada en la bien conocida frase: «Dios hizo de la humanidad una vasta fraternidad, «El mismo su Maestro y del Mundo Su Logia».
En esta frase tenemos la visión y el ideal de una vastísima Fraternidad en la que cada miembro coopere en armonía con los demás en la erección del edificio, cada cual atento a su propia tarea. Dios mismo, el V.'. M.'., actúa por intermedio de Sus Maestros Masones.
Al considerar este programa universal, es oportuno hacer presente que la Masonería está basada en ciertos principios fundamentales, tan tolerantes y de significado tan universal, que es difícil concebir cómo podría excluirse de ella a individuo alguno de cualquier raza que fuese o a quién podría negarse la entrada, con tal que el solicitante sea sincero y busque ansioso la verdad.
La primera cláusula de este programa se encuentra en lo que se declara con respecto a «Dios y la Religión», en la constitución de 1723, que es la más noble expresión que conocemos de la universalidad espiritual de la orden. Dice así :
«El Masón, por el hecho de serlo, está obligado a obedecer la ley moral. Si comprende debidamente el Arte, nunca será un estúpido ateo ni un libertino irreligioso. Pero aunque en antiguos tiempos se recomendaba a los masones de todos los países que profesasen la religión de su país o nación, cualquiera que ella fuese, se considera ahora más conveniente obligarles únicamente a que profesen la religión en la que todos los hombres coinciden, reservándose sus opiniones particulares para sí mismos; es decir, que sean hombres buenos y leales, u hombres de honor y honrados, cualquiera que sea la denominación o creencia, por la que se distingan. De manera que la Masonería viene a ser el lazo de unión y el medio de que personas que habían permanecido distanciadas perpetuamente traben verdadera amistad.»
Ningún masón que acepte la declaración que antecede y procure vivir de acuerdo con ella, llevará a su Logia ninguna cuestión o disputa de carácter personal y mucho menos cualquier controversia sobre religión, política nacional o internacional. Las cláusulas de carácter religioso incluidas en dicha constitución no son más que tres y de naturaleza tan general que todos pueden adherirse a ellas.
La primera se refiere a la creencia en Dios, en sus tres aspectos, a quien se considera como el G.'. A.'. D.'. U.'., el Creador del mundo material natural, que trae a la manifestación el cuerpo físico y material (individual y cósmico). Este nombre se le aplica
en Su obra como la Tercera Persona de la Santísima Trinidad, el aspecto Espíritu Santo, cobijando a la Virgen materia a la que infunde vida e inteligencia. En cuanto al aspecto constructor de formas, la gran fuerza de atracción del universo, el alma consciente e inteligente, se le llama el G.'. G.'. D.'. U.'. La Segunda persona es la personificación de la fuerza subjetiva que trajo los mundos a la existencia; «el Verbo era con Dios... y sin El nada se hizo de lo que estaba hecho» (San Juan, I, 3). En el libro de los Proverbios se representa la Sabiduría como diciendo: (otra vez el segundo aspecto en todas las creencias) «yo estuve con El en el principio como Maestro Constructor» y gracias a su actividad, se trazó el delineamiento del plan y se puso en movimiento el ímpetu que llamamos Ley de Atracción en la naturaleza, o Amor, en términos del reino humano.
Finalmente, a Dios se le llama el Altísimo, significando el aspecto superior, o Padre, la Vida Una, o Principio subyacente en toda manifestación, la energía central que se da a conocer por medio de la fuerza y a través de la materia.
De modo, pues, que para el Masón, Dios es la vida espiritual esencial que trajo todas las cosas a la existencia; el factor coherente y preservador que mantiene todas las cosas en el ser; y la substancia de la cual se han hecho todas las cosas. Primero el Aliento del Altísimo; luego el Verbo y, finalmente, el descubrimiento del Verbo, asumiendo forma material. Esta no es la representación de una Deidad antropomórfica personal, ni se la representa de acuerdo con las diversas concepciones de una humanidad dada a la controversia, sino que se le presenta como el gran constructor Creador del Universo y como el Principio esencial subyacente en todas las formas. Todos podemos coincidir en
este terreno; aunque cada uno haya formado su propio concepto y se imagine a Dios según su temperamento y tradiciones. Sin embargo, al encontrarse con sus hermanos masones en el recinto del Templo, se reservará su concepto privado y limitado de la Deidad y reconocerá únicamente el gran Principio y Maestro Constructor Cuyo «amor es más amplio que la medida de la mente del hombre» y quien es suficientemente vasto y suficientemente grande para llenar todas las pequeñas fórmulas de verdad con respecto a El, y, abarcándolas todas, ser más grande que cualquier concepto acerca de El, Su Sabiduría, Fortaleza y Belleza, bastan para iluminarlos a todos y unirlos a todos, sin dejar uno solo en la oscuridad y fortalecerlos a todos hasta que encuentren su camino hacia la Luz.
Ya hemos tratado anteriormente de los otros dos conceptos del credo masón; a saber: la inmortalidad del alma y la fraternidad del hombre. Estos dos conceptos surgen naturalmente del concepto de Dios como Padre, al dar a cada uno de Sus hijos vida
e inmortalidad divinas y desarrollando paso a paso el proceso de evolución, hasta que la unidad de parentesco y la unidad de destino sean un hecho en la manifestación. De esta manera, mediante la práctica de la fraternidad y la comprensión de los lazos que unen a todos los hombres, se realizará aquello de «Un Señor, una fe, un bautismo, un Dios y Padre de todos, Quien está sobre todo a través de todo y en todo».
Este programa nunca ha servido mejor su objeto que en el caso bien conocido, ocurrido en Oriente y que se cita en una carta que el Gran Maestre Regional suplente escribió a Jorge William Speth: «Acabo de iniciar a Moung Ban Ahm, un birmano que ha modificado sus creencias religiosas hasta reconocer la existencia de un Dios personal; El Venerable era un parsi; uno de los Vigilantes era hinduista, el otro un cristiano inglés; y uno de los diáconos, mahometano».
Para ser admitido fue bastante que Ahm creyera en Dios, en la inmortalidad del alma y en la fraternidad del hombre. Esto debería ser suficiente en todo el mundo. «La Masonería, debiera dar de mano a toda controversia y antagonismo sobre puntos no esenciales y abrir de par en par sus puertas y difundir su ideal por toda la tierra.
Debemos tener presente que la Masonería no es específicamente cristiana. En las Logias primitivas había muchos librepensadores. La Biblia no fue una de sus Luces Mayores hasta 1760, en que se inició la cristianización de la Masonería. En la proclama de la Gran Logia Unida de Inglaterra, en 1842, puede verse un intento para contrarrestar esa tendencia. En dicha proclama se afirma que la actitud de la Masonería no responde a religión alguna y que sus filas deberían estar abiertas para todos. Es interesante notar también, que los judíos fueron admitidos hace 150 años; los hinduistas en 1865 y los mahometanos en 1836. Apoyemos, de consiguiente, este amplia y generoso programa y neguémonos a limitar el ideal original con la mezquindad de nuestro punto de vista.



Sistema Masónico de Gobierno

La Masonería es un organismo verdaderamente democrático, en lo que respecta a su sistema de gobierno. No obstante, está modelado de acuerdo con la divina Jerarquía que gobierna, desde el lado sujetivo de la vida, todo nuestro universo. Las dimensiones de la logia son (simbólicamente expresadas) «longitud de Este a Oeste, y en anchura de Norte a Sur y alcanza desde la altura más elevada al centro». Con tal que el hombre sea «libre y de buenas costumbres» no tiene impedimento para ser masón Libre y Aceptado. Todos entran en la Logia en igual condición de ceguera y pobreza y tienen todos las mismas oportunidades en los precintos del templo. En la Logia ideal, todos llegan finalmente a sentarse en el Oriente y a ocupar el sitial del Rey Salomón, lo cual simboliza la igualdad de todos los Hijos de Dios y la unidad de la Gran Obra. Así en el trabajo dentro de la Logia todos se reúnen en el mismo nivel y se separan siempre sobre la escuadra y son, uno en espíritu.
No es posible en los límites de un artículo como este, tratar más que ligeramente del bello simbolismo de una Logia de Masones, en lo que se refiere al gobierno de la misma, Aunque existe igual oportunidad para todos y un espíritu de verdadera democracia, el gobierno de una Logia, simbólicamente hablando, está confiado a sus tres dignidades principales, que con cuatro más constituyen una Logia de masones. Los tres funcionarios
principales representan las tres personas de la Trinidad, los tres aspectos de la Deidad, mientras que los siete, que constituyen la Logia, representan el septenario de existencia espiritual, por cuyo medio, se puede considerar que desarrolla Dios su obra. Reciben diversas denominaciones, tales como: Los «Siete Espíritus ante el Trono», los Siete Arcángeles, Artesanos, Constructores, Rayos y Logos Planetarios, de acuerdo con la terminología o creencia determinada de cada exponente. Estos siete rigen durante el período de su mandato a los «Masones Libres y Aceptados» que se sientan como «columnas» del Templo; y puesto que todos pueden ocupar los sitiales a su vez, tenemos en una Logia de Masones la representación simbólica de una democracia verdadera y una
autocracia vital actuando simultánea y armónicamente.
Para terminar, se puede considerar este interesante tópico tanto desde el punto de vista del mundo como desde el punto de vista individual. No obstante las imperfecciones de la Orden y de la materialidad con que la masonería en general se manifiesta actualmente; no obstante la pérdida de visión y de ideales que la caracterizan en determinados sectores, la Masonería, como movimiento mundial, ha sido el custodio a través de las edades de la Verdad y de un método de llegar a ella; método que sólo ahora va asumiendo la importancia que debería tener. Los símbolos, los rituales, los signos, los toques y las palabras de paso y todos los elementos de los antiguos misterios se han conservado intactos.
Tenemos la organización, tenemos la forma, tenemos el trabajo, tenemos los rituales, tenemos el simbolismo y las alegorías y tenemos todo lo que necesitamos para representar el gran drama del desenvolvimiento del Alma.
Se ha dicho, muy acertadamente, que el primero y más importante propósito y el principal fundamento de nuestra Orden, sobre el cual descansa y que ningún poder humano puede destruir, es preservar un cierto misterio, para transmitirlo a la posterioridad; un misterio que no ha llegado desde los tiempos más remotos, desde el primer hombre; y del cual depende, quizás, el porvenir de la raza humana. Pero este misterio es de tal carácter, que no puede conocerlo ni utilizarlo quien no se haya preparado por medio de una prolongada y completa purificación de sí mismo; por tanto, no todos pueden esperar poseerlo.
Cuando hayamos puesto nuestra casa en orden y hayamos comprendido el significado de nuestros juramentos; cuando cumplamos con nuestra Magna Carta; cuando seamos universales, como deberíamos ser, entonces el poder Dios descenderá y tendremos una
gran agrupación de masones espiritualmente hablando. Cuando suministremos un programa amplio que sea todo inclusivo y no exclusivo; cuando no vayamos contra nada ni contra nadie, dando ejemplo de fraternidad; entonces ejecutaremos la Gran Obra y la
Luz del G.'. A.'. D.'. U.'. brillará de nuevo en su templo. Entonces tendremos en el plano físico, en manifestación objetiva y tangible, el restablecimiento de los misterios, los cuales, aunque los hemos tenido siempre en limitada escala, han perdido su eficacia
hasta que el hombre pueda consciente e inteligentemente penetrar en el templo por su propia y libre voluntad, Los misterios en toda su eficacia han sido retirados desde hace muchos siglos, porque los hombres no se han libertado todavía de la tradición, de la autoridad impuesta y de las supersticiones. Hemos de ser libres antes de poder tomar parte en los misterios. ¡Liberémonos de trabas! Esto no es un ideal imposible, sino realizable. Los signos de la época nos anuncian que el día está cercano.
El movimiento masónico tiene ante sí una oportunidad de ser útil, que a muchos les ha pasado inadvertida. La mayoría de los masones no se han dado cuenta de lo que ocurre y todavía no han visto la belleza de su ritual ni la verdadera utilidad del trabajo de su taller. Cuando reclamen la herencia que les pertenece y se den cuenta del privilegio que significa el ayudar en la unificación de los muchos grupos dispersos y proveer una técnica y una demostración que iluminen la investigación individual, entonces tratarán de comprender su obra y trabajarán en la construcción del templo. Entonces tendremos en el mundo una organización apoyada sobre una base tan amplia y tolerante que nos dará
no sólo un postulado universal aceptable para los pensadores de todas las escuelas de pensamiento, sino también una religión universal y una forma de gobierno que pueda servir de modelo a todos los pueblos de la tierra.
El concepto se reduce, de consiguiente, a la actitud de cada masón individual, pues ningún grupo es mayor que las unidades que lo integran. Él es quien ha de iniciar la búsqueda por la luz y quien ha de ir en busca de la Palabra Perdida.

Este artículo es una de las varias conferencias dadas por la Hna.'. Bailey en Nueva York, que mereció los honores de la publicación en The Master Mason, Revista Nacional Masónica de los Estados Unidos, editada por la Masonic Service Association, 910 Seventeenth St, N. W. Washigton (EE.UU.)


Tomado de "Teosofía" Setiembre y Octubre 1932. ("Teosofía" fue la revista que continuó la obra de "Sophia" y "El Loto Blanco" en España)

Digitalizado por Biblioteca Upasika www.upasika.tk


Fuente: http://www.ens.com.mx/szavala/novicio/Logia/Trazados/bailey_masoneria_espiritual.doc

EL JUDAÍSMO

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"Al investigar el misterio de la Iglesia este sagrado Concilio recuerda los vínculos con que el pueblo del Nuevo Testamento está espiritualmente unido con la raza de Abraham.

Pues la Iglesia de Cristo reconoce que los comienzos de su fe y de su elección se encuentran ya en los patriarcas, en Moisés, y los profetas, conforme al misterio salvífico de Dios. Reconoce que todos los cristianos, hijos de Abraham según la fe, están incluidos en la vocación del mismo patriarca y que la salvación de la Iglesia está místicamente prefigurada en la salida del pueblo elegido de la tierra de la esclavitud. Por lo cual, la Iglesia no puede olvidar que se nutre de la raíz del buen olivo en que se han injertado las ramas del olivo silvestre que son los gentiles. Cree, pues, la Iglesia que Cristo, nuestra Paz, reconcilió por la cruz a judíos y gentiles y que de ambos hizo una sola cosa en Si mismo. " (N. A. 4)


INTRODUCCIÓN:

Hace más de 3000 años se concretó la más revolucionaria de las experiencias religiosas. Fue la antigua experiencia de Abraham vivida por Israel en la superación de la cautividad de Egipto cuando se concretó definitivamente  en el Sinaí. El pacto del Dios de la libertad con el hombre libre. Dicho pacto  dice así:

Sch'ma Israel Adonai Elohenú Adonai Ekhot
(Oye, Israel: Yawé es nuestro Dios; Yawé es único)

Estas palabras impresionantes, que Moisés, el interprete divino, predicó a Israel, dieron origen a un nuevo concepto acerca de Dios. Trazan una línea  definitiva de separación entre las religiones de la tierra. Las religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islam) descansarán sobre esta afirmación teniendo un tronco común entre ellas: la radical afirmación de la unicidad y exclusividad de Dios.



1.- EL JUDAÍSMO:

En las religiones vivientes, el judaísmo presenta una paradoja extraña. Aunque dio nacimiento a dos religiones (cristianismo e Islamismo) cuyos adeptos comprenden más de la mitad de la humanidad, los fieles al judaísmo han permanecido en un número muy pequeño a través de los siglos.

El judaísmo, desde el comienzo, se desenvolvió no sólo como una religión, sino como un modo de vida, una lengua, una nación.


1.1. Los hijos del pacto (B'nai B'rith)

Sus orígenes son antiquísimos y algo brumosos, indefinidos. La Biblia registra el arranque en la Alianza de Dios con el caldeo Abraham posiblemente 1700 a J.C. en Mesopotamia, alrededor de Ur. Ur era una de las ciudades caldeas de mayor civilización y donde existía una religión altamente desarrollada mezcla de creencias sumerias y babilónicas. Abraham aceptó la mayoría de creencias, rituales y mitos de sus antepasados, pero no aceptó la creencia en el politeísmo ni las imágenes idolátricas que veneraban.

La reacción de Abraham fue una clara rebelión contra la idolatría y como consecuencia eso le condujo a la idea de que no podía haber muchos dioses, sino exclusivamente UNO -creador y gobernante de todo lo que existe en el cielo y en la tierra-. Lo que no sabremos nunca es el por qué Abraham se rebeló contra la idolatría, sus razones. Simplemente constatamos en hecho.

Dios hizo un paco con Abraham: "Dijo Yawé a Abraham: Sal de tu tierra, deja tu parentela y la casa de tu padre y ve hacia la tierra que yo te indicaré. Haré de ti un gran pueblo".

Dios le prometió a los descendientes de Abraham "toda la tierra de Canaan en eterna posesión; y yo seré su Dios". Este pacto se suscribió con el antiguo rito de la circuncisión, que ha sido cumplido por los descendientes de Abraham hasta nuestros días actuales.

Los adeptos al judaísmo todavía se identifican a sí mismos como "los hijos del pacto" (en hebreo: B'nai B'rith) y en sus oraciones se refieren a Abraham como "Padre Abraham" reconociéndolo como el primer hombre que abrazó la existencia de Un Dios.


1.2. Oye, Israel... (Moisés)

Cuatrocientos años bíblicos después de Abraham, uno de sus descendientes, llamado Moisés, surgió, llamado por Yaweh y emancipó a los hebreos de su esclavitud en Egipto. Moisés se convirtió así en el gran patriarca que no solo liberó al pueblo sometido sino que lo guió por el desierto primero hasta el Sinaí, donde dio forma a la doctrina judaica sino luego hasta la Tierra Prometida.

Moisés fortaleció la creencia en Un Dios concretando la Alianza de Yaweh con su pueblo en el Monte Sinaí:  el Decálogo o Código de la Alianza es la parte más esencial de la doctrina judaica.(Ex .19-20; Dt. 5)


+ Una reivindicación monoteísta:

-No tendrás más Dios que a Yawé...
-No harás imágenes talladas, no te posternarás ante ellas ni las servirás.
-No tomarás en nombre de Yawé, tu Dios, para engañar...

+Un estilo de vida ético:

-Acuérdate del día del sábado para santificarlo.
-Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen sus días...
-No cometerás homicidio.
-No cometerás adulterio.
-No robarás.
-No darás falso testimonio contra tu compañero.
-No desearás los bienes de tu prójimo.
(Ex, 20 ó Dt. 5-6)


La base del judaísmo, pues, es una creencia, un artículo de fe, sobre la cual descansa toda la edificación ética y doctrinal de Israel. Es la Shemah (el Nombre): "Oye Israel, Yawé es nuestro Dios, ¡Yawé es uno!"

Pero a pesar de esto, el Dios del Sinaí se halla íntimamente relacionado con la existencia diaria del hombre sobre la tierra. Es cierto que se espera una "vida más allá de la muerte", pero su objetivo no es preparar al hombre para esta vida de ultratumba sino de guiar al hombre por los pasos de esta "vida del más acá". Su preocupación (su santidad) es cumplir los deberes morales que se derivan tanto de su relación con Dios como de su relación con sus semejantes en esta vida (aquí y ahora).

Es el cumplir la voluntad divina con todas las cosas creadas la que obsesiona al judío. Dicha "voluntad divina" está contenida en la Tora, palabra que significa al mismo tiempo doctrina y ley (y que se equipara en el sentido más estricto a los cinco libros del Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). En sentido más amplio Tora significa para el judaísmo "Nabiim" o sea los Libros de los Profetas y "Ketubim" o sea los Libros sapienciales, es decir la casi totalidad del Antiguo Testamento o Sagrada Escritura.



2. EL DIOS DEL SINAÍ


Las características que Yawé (El Dios manifestado en la gran hierofanía del Sinaí) son las siguientes:

-Es un Dios incorpóreo. Difiere del abstracto hinduísta del "alma cósmica" en la que el hombre tratará de fundirse una vez se haya liberado de las engañosas ilusiones del mundo y del fatigoso "ciclo de la vida".

-Es un Dios creador: Toda a vida depende de él. Es un Dios voluntariamente interesado por el hombre y por la vida. Que tomará la iniciativa para que el hombre "sea hombre" y "viva con dignidad"

-Es un Dios de esperanza. Un Dios bueno y optimista de él depende todo el bien. Su plan es compartir la felicidad con el hombre. Por eso lo crea "a su imagen y semejanza" y le otorga la libertad y el acabado de la creación(nombra al hombre su ayudante, confía plenamente en él). La vida y el hombre no son una vana ilusión, ni el fruto de un determinado ciclo cósmico que se repite sin fin.

-Es el Dios de la justicia y  de la Santidad. Es considerada la justicia uno de los atributos que mejor definen a Dios. Por eso en el judaísmo el hombre justo es el hombre santo porque se asemeja al principal atributo de Dios. Los profetas inciden en este aspecto de Dios exigiendo un comportamiento idéntico al hombre.

-Es el Dios de la solidaridad o caridad. Desde el comienzo de la Biblia se recuerda: "Abre tu mano ampliamente a tu hermano, al necesitado y al pobre". Es una de las grandes virtudes de Dios que liberó al pueblo de sus carencias y por ello hay que practicarla en este mundo entre los hombres.


Así pues, la vida para el hombre  no es una carga sino un regalo de Yaweh. Por eso debe aprovecharlo y  ajustar su vida a su plan ("la voluntad de Yaweh", "la ley")

Con el monoteísmo aparece la idea positiva y optimista de la religión, en claro contraste con el pesimismo radical de las religiones asiáticas y politeístas.

El planteamiento humano y el de Yaweh siguen la misma línea. Cuando más se entiende a ese Yaweh más potencial humano se desarrolla y viceversa.

El nombre de Dios es de hecho impronunciable. El hombre judío no lo nombra y se refiere a él con palabras sucedáneas, "El", Adonai(Señor), YHWH (pronunciado Yahweh [“el que  es”] ), Jehowah...







3.- LAS  ESCRITURAS

3.1. TANA’J

La Biblia hebrea se la conoce popularmente como TaNa"J (nombre de las letras hebreas de las tras secciones que la forma (T, N, J). Está formada solo por los escritos hebreos y se estructura en tres secciones: La Tora (“Pentateuco”),  los noviim (“profetas”), y los ketuvim (“escritos”).

El Pentateuco (Torah). Comprende los cinco primeros libros de la Biblia (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). Para uso litúrgico se sigue escribiendo en rollos de pergamino, como en la antigüedad, por escribas especiales, y se conserva con toda veneración en el lugar de honor de la sinagoga de donde se saca en procesi—n para la lectura solemne del sábado.

La tradición jud’a atribuye su redacción a Moisés, el legislador. Los cinco libros abarcan desde la creación del mundo, la historia de los patriarcas, la entrega de la ley en el Sina’ y la muerte de Moisés ante Canaan. En el s. V-IV a.C., la narración fue dividida en cinco partes y transcrita en cinco volúmenes o rollos por motivos de conveniencia.  De ahí la denominación de Pentateuco.

Los profetas (“noviim”.). La Biblia Hebrea contiene dos secciones  proféticas: los “profetas anteriores” que dan una interpretación de la historia de Israel desde  la perspectiva de la enseñanza  profética. Su relato es una continuación del Pentateuco  desde la entrada en Canaan después del  éxodo de  Egipto, hasta la cautividad de Babilonia (586 a. C.). La separación en cuatro libros pudo ser resultado de un desarrollo posterior para hacer cómoda su lectura. Los “profetas posteriores”. Constituye un conjunto de obras que abraza un arco desde el siglo VIII al V a.C., la formación y vicisitudes de los reinos de Israel y Judá, el exilio de Babilonia y los comienzos del segundo Templo.

Los escritos (“Ketuvim”). El término hebreo “Escritos” describe el carácter de miscelánea de esta colección. Contienen  escritos muy diversos  como  poesía, literatura sapiencia, libros históricos. Cinco de estos libros forman los `



3.2. EL TALMUD

Tras la destrucción del templo y sus ceremonias en el año 70 d. C, la identidad judía se basó en la transmisión del saber judío y la transferencia de los símbolos de la religión del templo a otros aspectos de la vida judía.

Pero la Tora se concibió para una práctica ruda en el desierto. Posteriormente se construyó la sociedad. Hubo añadidos, correcciones, interpretaciones distintas a.  Los profetas se indignaron con la vida laxa de reyes y pueblo. Así pues la Tora (ley escrita) se le fue añadiendo  una ley oral que se fue transmitiendo por generaciones. Los fariseos las admitían, los saduceos dudaban de su validez.

El estudio de la Mishná constituye uno de los deberes que conducen a la salvación,  puesto que es el estudio de la voluntad de Yaweh.

Los rabinos desarrollaron un sistema de leyes y costumbres a través de una intensa discusión sobre la tradición judía y su adaptación a las circunstancias cambiantes. Estas decisiones rabínicas o “leyes orales”, que abarcaban todos los aspectos de la vida religiosa y secular, fueron codificadas hacia el año 200 d. C. en el Mishná (“La enseñanza”), que está dividido en seis “ordenaciones” y subdividido  en  63 “tratados”.

La Mishná se convirtió en objeto de posteriores discusiones en las distintas comunidades judías. Los amplios debates rabínicos sobre la Mishná, con opiniones tanto mayoritarias como minoritarias, fueron compiladas en el Talmud («estudio»): Existen dos recopilaciones diferentes: el Talmud de Jerusalén (hacia 400 d. C.) y el Talmud de Babilonia (hacia 500 d. C.). El Talmud babilónico se convirtió en la colección de tradiciones judías aceptada por la mayoría. Ambos Talmudes emplean el mismo texto de la Mishná, pero difieren  en el relato de los debates.

El Talmud es muy apreciado en círculos rabínicos y se le valora como un texto sagrado con una importancia similar a la de la Biblia. Todo el conjunto de adiciones (Tosafot), los comentarios y los comentarios de los comentarios han continuado hasta la época moderna.

Siguiendo la tradición rabínica  de “construir una tapia en torno a la Tora”, los rabinos trataron de salvaguardarla  con regulaciones y costumbres adicionales. En teoría, se consideraba menos grave violar una de las “tapias” que uno de los 613 mandamientos fundamentales de la Tora propiamente dicha.







4.- LAS MANIFESTACIONES EXTERNAS DE LA FE



4.1. LA  "MEZUZAH" Y  LOS "TEFILLIN"

La "mezuzah" (jamba de las puertas) lasa familias judías instalan en las puertas de sus casas una cajita que contienen 15 versículos de la Sagrada Escritura, en concreto del 2º discurso de Moisés a su pueblo donde les exhorta a que sigan los mandamientos, a amar al Señor y a enseñar sus palabras a sus hijos. Ya hacia el final, les pide que escriban estas palabras "en los postes de tu casa y en tus puertas"(Dt 6,4-9 y 11,13-21). Al pasar junto a  la cajita los judíos piadosos la acostumbran a besar o simplemente la acarician, con lo que proclaman que aquella  es una casa judía. ya que la casa para el judío es el centro de la fe junto al  templo o la sinagoga de Yaweh.


Los "tefillin" o filacterias son pequeñas cajas e cuero negro que contienen pasajes de la escritura. Se ata alrededor del brazo izquierdo (cerca del corazón) y alrededor de la cabeza(cerca de la mente) con cintas negras de cuero. Excepto el sábado, las usan los hombres  para la oración diaria de la mañana. Su finalidad es obedecer las instrucciones del Deuteronomio: "Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón... Y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos"... Las correas se enrollan formando 7 vueltas (los 7 días de la creación) y formando la impronunciable palabra de Yawé (YHWH). Luego dan   vueltas a la mano y acaban en volviendo el dedo corazón.



4.2. LA ORACIÓN

En el judaísmo, la oración es muy importante. Tanto como la Tora. En efecto es una recitación de pasajes de la Tora y por lo tanto es un acto de adhesión a la ley de Yawé.

Es también un acto de presencia de Dios en la vida del piadoso judío o de su pueblo. Sustituye también al templo por lo que equivale a un sacrificio, o sea un momento, una parte del tiempo dado por Dios y que el hombre le devuelve.

El uso del talet (el chal de oración) es un significado de que la vida está consagrada al servicio de Yaweh.

Hay tres oraciones que marcan los tres momentos del día.

"Saharit" o la oración de la mañana (al empezar el día)
–Celebra la salida de las tinieblas y del desierto.
–Es cuando se usa el tefillim y el talet.

"Minha" o la oración del mediodía.
–Se da gracias al Yaweh que nos libera, nos perdona y reina en la luz.

"Arbit" o la oración del atardecer
–Hace entrar en la paz nocturna, que es la de Yaweh

Las oraciones son siempre en plural: la que reza es la comunidad. Si se hacen en la sinagoga, las suele dirigir el rabino y la asamblea asiente con su "amín".



4.3. EL TEMPLO

El Templo de Jerusalén

Construido por el rey Salomón (972-932), el Templo remplazó al santuario de Silo, primer centro religioso de las doce tribus de Israel, de manera que el santuario de campaña que los israelitas habían dispuesto desde la Alianza del Sinaí, quedó fijado en un lugar concreto.


El Templo acogía el Arca de la Alianza, que contenía las Tablas de la Ley grabadas por Moisés bajo el dictado de Yaweh y  el candelabro de los siete brazos (menorah) símbolo de la creación.

Toda la vida del Pueblo elegido transcurría alrededor al Templo. Era el punto de referencia total. Los judíos ofrecían sacrificios tanto comunitarios como particulares, peregrinaban a él para celebrar con pompa y júbilo las grandes fiestas del calendario judío en especial la más solemne de ellas, la  Pascua (Pesah).


Nabuconodosor destruyó el templo de Salomón en 515 a.C. El arca desapareció probablemente destruida por los vencedores. El Segundo Templo, reedificado tras  la cautividad de Babilonia, fue un edificio mucho más modesto que el anterior.

El rey Herodes, el Grande, cinco siglos después (40-4 a C), lo amplió y lo embelleció considerablemente, siendo el orgullo del pueblo judío. Dicho templo fue a su vez destruido por las legiones romanas de Tito en el año 70 d. C.

De este segundo Templo subsiste hoy el muro occidental, llamado “Muro de las Lamentaciones”, uno de los lugares santos del judaísmo. La esperanza mesiánica se expresa en la expectación de un tercer Templo que será construido con la venida del Mesías y será “una casa de oración para todas las naciones”.


El monte Garizim

Los Samaritanos,  darán culto a Yaweh en el Monte Garizim, cerca de Sikem no en Jerusalén. Este hecho los distanció de la comunidad de Judá quienes a la vuelta de la cautividad de Babilonia (721 a.C) reivindicaron Jerusalén como centro del culto y sede del único Templo. La polémica, e incluso la separación, proviene que los Samaritanos  edificaron en respuesta un Templo rival al de Jerusalén  en el Monte Garizim.



4.4 LA SINAGOGA:  "Bet Hakenneset" (casa de la asamblea)

La destrucción del templo, en el año 70 d. J.C., creó una nueva situación. Se crea una nueva estructura religiosa judía centrada en la sinagoga como lugar de reunión y oración, que puede edificarse en cualquier lugar donde haya una comunidad consolidada y que se convierte en el equivalente de lo que era el templo de Jerusalén.

El pilar principal de la religión judía será, a partir de la desaparición del Templo, la Tora como ley de cumplimiento inexcusable. Los rollos de la Tora son el altar; el estudio de la Tora, la oración y las acciones correctas, el sustituto del templo.

El judaísmo da mucha importancia a la asamblea, a reunirse para orar, estudiar, discutir... juntos.  Cuando el Templo estuvo en pie era el sacerdote quien oficia el sacrificio y dirige la oración. Pero con su ausencia la asamblea se reúne en la sinagoga, alrededor del rabino y en la enseñanza de la Tora.

Es la "Bet Hakenneset" o casa de la asamblea. No es un lugar de culto sino un lugar donde algunos se reúnen para orar o para enseñar. Allí se guarda la tradición y se participa en ella mediante la oración comunitaria. Cada aldea , cada barrio, tiene una o varias sinagogas. En Jerusalén, en tiempos de Cristo se contaban más de 400.

Las antiguas sinagogas estaban vueltas hacia Jerusalén. Las sinagogas carecen por regla general de ornamentación. Las ortodoxas separan a las mujeres (balcón superior) de los hombres. Los liberales han superado dicha división.

La parte esencial es el arca de la Tora que suele ser un armario situado al oriente. Sobre un estrado ("almamón" o "bima" se tienen las lecturas y las oraciones. El arca santa está flanqueada por dos candelabros de siete brazos ("menorah").

Durante la ceremonias los hombres llevan la cabeza cubierta con el "talit" ó "Taled "(chal de oración).

El rabino no es un sacerdote. Es un simple maestro o un erudito de la ley. Tiene por un lado la misión de la enseñanza religiosa tanto de os adultos como de los niños. Pero por otro lado representa a la comunidad ante las autoridades civiles.



4.4. LAS FIESTAS

Las fiestas son la auténtica argamasa para la consolidación de la familia judías. Y esta es la base del judaísmo. En la familia se forma y se transmite el sentimiento de fidelidad y de pueblo elegido tan típico en el judaísmo.


4.4.1. SABBAT:

Punto importante de la vida judía es el Sábado. La vida familiar se enriquece con dicha fiesta. Los ortodoxos no trabajan, no cocinan, desconectan el teléfono... los liberales son menos meticulosos, pero todos celebran el sábado.

El Sábado comienza al anochecer del viernes. Es entonces  cuando la señora de la casa rodeada de su marido y de sus hijos encienden los cirios (tantos como miembros de la familia) y pronuncia la bendición. Inmediatamente después el padre bendice el vino y corta el pan del sábado. Así comienza un periodo de convivencia familiar donde toda la familia ora y dialoga unida. Antes o después de la comida del sábado se suele ir a la sinagoga donde hay culto especial con la lectura de la Sagrada Escritura.

Durante  la “Diáspora” o  dispersión de la comunidad judía  fuera de su territorio (74 y 135 d.C), un importante numero de judíos se vieron obligados a vivir fuera de Palestina, en ambientes paganos  como religión prohibida  o como religión tolerada.  Dicha diáspora  no hizo más que alentar la esperanza de reconstruir  un estado judío y sirvió para aumentar sus vínculos de pertenencia a un pueblo. La practica del Sabbat fue clave para mantener la conciencia de pueblo. Un antiguo proverbio judío dice: "el sábado ha guardado más a Israel   que Israel  el sábado".



4.4.2. LAS CINCO GRANDES FIESTAS

La creencia  milenaria y la espera en la venida  del “Mesías”  o “Ungido” (Mesianismo) alienta el espíritu de fidelidad  y de alegría en el judío piadoso.  El Mesías aparecerá como  el enviado de Yaweh y traerá a la humanidad  la salvación prometida : un reino de  paz, de justicia y de fraternidad sobre toda la tierra (Is. 11, 9). Con su venida comenzará un periodo  de entendimiento  universal e Israel dejará de estar sometido y oprimido por los otros pueblos. Todas las formas de idolatría desaparecerán y Yaweh será  reconocido por todos.  Existen varias concepciones  de Mesías en Israel: el “Mesías real” descendiente de David (Sal. 2,2), el “Mesías profético” (Is. 61,1), el “Mesías Hijo del Hombre” (Dn. 7,13). Para un judío piadoso no es una expectación pasiva sino que exige  una vida llena de fidelidad a la Alianza del Sinaí. El calendario festivo ayuda  a Israel  a lograr esta actitud.

Cinco grandes fiestas van jalonado el año judío. Todas ellas tienen como fin recordar ciertos acontecimientos  pasados  donde  Yaweh intervino a favor de su pueblo.


1ª) -ROS HASANA:

Es el comienzo del año (2ª quincena de septiembre, aprox.).
Es la ocasión para que el judío se juzgue a si mismo. Es el momento de un gran examen de conciencia. Este día suena el dhofar, o cuerno de macho cabrío, recordando el sacrificio de Isaac que, gracias a Yawé salvó la vida. Atestigua que Yaweh está presente en la vida de su pueblo.

Le siguen 10 días aptos para el arrepentimiento. "Los días terribles" Los 10 días que siguen son días de penitencia. Recuerdan el pecado de la idolatría, símbolo de todos los pecados, cuando el pueblo adoró al becerro de oro en el desierto, negando al único Dios verdadero. Estos "días terribles" se piensa que el mundo entero comparece ante Yaweh para pedirle perdón por los pecados cometidos especialmente contra el prójimo.


2ª) -YOM KIPPUR:

Es el día del perdón. El sábado de los sábados con que acaba la década penitencial. Se celebra entre el 24 sept. al 12 de oct.

Es la fiesta más popular de todas. Este día muchos israelitas que no practican asiduamente se acercan a la sinagoga. Es el día de la purificación y de la extrema misericordia de Yawé. Este día se suelen llevar vestidos blancos para recordar las palabras de Isaías "Yaweh blanqueará los pecados". El oficio es largo y comienza con el "Kol Nidrei"(los votos) fórmula que anula todos los juramentos hechos el año anterior y que no se pudieron cumplir. Es una especie de absolución general. Así el creyente está dispuesto a emprender un año realmente nuevo.


3ª) -SUCOT:

Es la fiesta de los tabernáculos o de las tiendas. Recuerda el tiempo que el pueblo tras el Sinaí tuvo que pasar aun en el desierto. Se recuerda la intervención protectora de Yawé.

Se celebra a mediados de octubre y dura 7 días. Los dos primeros son de paro. Los judíos piadosos abandonan sus casas y se reúnen en tiendas o chozas, manifestando que el pueblo es un pueblo "en camino", dispuesto a seguir la llamada de Yaweh, sin fijarse el sitio donde están.


4ª) -PESAH:

Es la pascua. La conmemoración de uno de los episodios capitales de la fe judía. Es el recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto. La fiesta en que Yaweh libera a su pueblo.

Se celebra el 15 de Nisán (abril). La noche de la Pascua se celebra una cena recordatorio de la liberación de Egipto. Las oraciones y preceptos de la cena de pascua están minuciosamente detallados en la "haggadá". cada uno de los manjares tiene un significado especial y durante la comida del "seder" (la víspera de pascua) tiene como fin instruír a los más jóvenes en la gozosa esperanza de la Pascua


5ª) -SABU'OT:

La palabra significa semanas. Viene a corresponder con el pentecostés cristiano.

Se celebran 6 semanas, 50 días después de la Pesah. Se llama también fiesta de las primicias. Recuerda el don de la Tora en el Monte Sinaí. Es una fiesta fundamental.



4.4.3  FIESTAS SECUNDARIAS

Además de las cinco fiestas básicas y del Sabat, el calendario judío también está sazonado de otros momentos festivo-religiosos. Las familias judías aprovechan los días de fiesta para enseñar a sus hijos la historia y la religión de Israel.

Si prescindimos de los días de fiesta, el ceremonial judaico sigue el curso de la vida humana.

Los "Purim" o recuerdo de la otra liberación del pueblo judío (por el rey persa) y

La "Hanuká" o fiesta de las luces que se recuerda la purificación del templo gracias a los Macabeos.

La circuncisión: El día octavo después de haber nacido se circunda al niño para recordar la Alianza concertada entre Yaweh y Abraham.

El "Bar mizwá": A la edad  de trece años el niño es un "bar mizwá", un hijo de la Ley y asume las obligaciones  de una persona mayor. Dicho día accede a la lectura de la Tora.

Las bodas es un punto culminante de alegría familiar.




5.- DIVISIONES ACTUALES DEL JUDAÍSMO


El genocidio nazi granjeó para los judíos una popularidad indudable a escala mundial que culminó en la creación del el Estado de Israel, que concentra a más de 4 millones de judíos.

Fuera de él, las comunidades judías se dividen en: comunidades de las diásporas antigua y medieval (del Viejo Mundo) y de la segunda diáspora (el desplazamiento de numerosos judíos a América, especialmente en el siglo XIX) que aglutinan a más de 10 millones de judíos. Además el judaísmo actual está dividido, con grupos de presión diferentes , entre los que sobresalen los radicales ortodoxos.

Las corrientes  más significativas del judaísmo  las constituyen: ortodoxos,  conservadores y  reformistas.


5.1. Los judíos ortodoxos

Pese a la impresión generalizada, los ortodoxos no constituyen  un grupo compacto . Se diferencian por la defensa dogmática de temas  delicados  (la construcción del templo, el sionismo, la custodia de los lugares santos, los pactos de gobierno en Israel, la política de pactos con los palestinos). En Israel son fuertes y muy influyentes. Poseen allí de grandes  privilegios, siendo un grupo muy respetado e incluso temido políticamente  ya que poseen  los medios de presionar  al gobierno y exigirle  el cumplimiento de  la ley religiosa (por ejemplo, impidiendo el tráfico de autobuses públicos en sábado en Jerusalén).

Siguen de modo estricto la Tora y la intepretación rabínica sometiéndose a todas las prescripciones,  preceptos y prohibiciones consolidadas desde comienzos de la era. Tienden a la segregación incluso el la indumentaria, utilizando como seña de identidad  el traje negro, de origen polaco, ya que los judíos ortodoxos son mayoritariamente askenazíes (centroeuropeos).

Hay diferencias dentro de la ortodoxia, incluso en lo que a este tema se refiere, puesto que los judíos sefardíes (originarios de la Península Ibérica, denominada por ellos Sefarad) son más tolerantes frente a la vestimenta. Algunos grupos ultraortodoxos  tienen tendencias  radicales  y violentas contra los que no se comportan como ellos, sean judíos o no, ya que  se sienten amparados por la Tora en sus acciones.


5.2. Los judíos conservadores

Los judíos conservadores  tienen  una posición más flexible. Permiten la crítica textual bíblica (práctica que los ortodoxos  aborrecen)  siempre  que no se toquen puntos  estimados como esenciales en la revelación y que se consolide un mejor conocimiento del judaísmo y una comprensión más correcta del texto bíblico.

Intentan conservar del pasado lo máximo dentro de los límites de mitigar comportamientos aberrantes (en la cuestión del Sabat son más laxos). Su mayor debilidad es que al no poseer unos límites conceptuales definidos,  y no disfrutan de la seguridad  interpretativa de los ortodoxos.


5.3. Los judíos reformistas

Por último, los reformistas son más racionalistas. Buscan adaptar el judaísmo al mundo moderno  aceptando  el contexto  laico de los Estados  en los que viven y la moral común, haciendo del judaísmo una práctica privada que no presente  la mínima carga  de  autosegregación.

Aceptan la moral civil (sexual, matrimonial y reproductiva) del resto de la población. Adaptan sus principios religiosos a los avances  de la ciencia . Respecto al a la crítica literaria, dudan del carácter  revelado  de la Tora  y del papel interpretador  de  los rabinos, no diferenciándose  en su forma de entender el mundo y de vivir la vida de sus convecinos no judíos. Esta tercera opción del judaísmo se sumerge en el mundo de  la secularización  y su religión, aunque esté presente en el interior de sus personales,  no se evidencia  en  las actitudes  exteriores.


Fuente: http://recursospastoral.googlepages.com/5.3.ELJUDASMO.doc

EL HINDUISMO ("SANATANA DHARMA")

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"En el Hinduismo los hombres investigan el misterio divino y lo expresan mediante la inagotable fecundidad de los mitos y con penetrantes esfuerzos de la filosofía, y buscan la liberación de las angustias de nuestra condición, ya sea mediante las modalidades de la vida ascética, ya sea a través de profunda meditación, ya sea buscando refugio en Dios con amor y confianza" (N.A.2)

INTRODUCCIÓN

La India sobrepasa cualquier concepto de Estado a la manera occidental; no es un país, sino un continente, mayor que Europa sin Rusia, habitado por numerosas razas de los troncos más diversos. Todas ellas han aportado algo de su idiosincrasia, de sus ideas filosóficas y religiosas haciendo de la India un país fascinante.

 Su expresión artística  y  lingüística han dejado innumerables monumentos  y escritos. Pero una de las cosas que más habla de la vitalidad de sus gentes es la poderosa y cambiante tradición oral. Esta sólo en tiempos tardíos  fijó esta por escrito, cuando ya se habían alterado profundamente las ideas originarias.

"Hindú" es una palabra persa que significa sencillamente "indio". Se daba este nombre a los habitantes del valle del Indo: el hinduismo era su estilo de vida y el resultado de un largo proceso de evolución que empezó hace más de cuatro mil años. El término hinduísta es como los occidentales nos referimos a los creyentes del "Sanatana Dharma"  la "Ley eterna".

El sentido religioso de aquellas gentes les ha lanzado durante milenios a realizaciones desbordantes tanto en edificios religiosos como en un fuerte misticismo individual. El hinduismo, a lo contrario de otras religiones no ha tenido un fundador. Se ha ido formando en el curso de la historia, absorbiendo y asimilando todos los modos religiosos y culturales de la India. No es pues una religión con un esquema cerrado sino  que como los grandes ríos de la India, se arrastra y cambia de curso.

Se hace difícil explicar el hinduismo a los occidentales debido a su complejidad y en ocasiones aparente contradicción. A primera vista el hinduismo se presenta como una religión muy fácil. Posee templos magníficos, pero en el hinduismo no existe ninguna clase de organización jerárquica, ninguna ceremonia expresamente mandada, ninguna revelación de Dios, ninguna doctrina obligatoria de fe. Resumiendo diríamos que el hinduismo: carece de canon (o libros sagrados referencias), carece de dogmas, carece de uniformidad. Habría que hablar con propiedad del hinduismo no como una religión propiamente dicha, sino de cientos de caminos diversos que poseen en común algunas creencias básicas.

Así pues la flexibilidad y la tolerancia hinduísta no tiene límites. La exuberancia hindú es uno de los aspectos  que más dificultan un correcto conocimiento y valoración por parte de los cristianos occidentales, acostumbrados a esquemas lógicos y sencillos. A ello hay que añadir  la terminología que empleamos en occidente para referirnos a sus manifestaciones religiosas que carece de  sinónimos exactos, por lo que en ocasiones concebimos ideas erróneas sobre su experiencia religiosa.

El hinduismo es la religión nacional de la India. Sus seguidores se calculan en unos 400 millones. En el país conviven con el hinduismo otras religiones entre las que cabe destacar el budismo al norte y este de la India y el Islam al este. El cristianismo se sitúa principalmente al sudoeste.

La India es un país de importantes contrastes en la tierra, en los habitantes y en las costumbres. Zonas riquísimas de vegetación al norte. Aridez en los inmensos territorios del sur. Grandes ciudades con millones de habitantes: calles muy al estilo europeo donde se mueven toda clase de personas, vehículos y animales. También es normal encontrar enormes conglomerados de miseria humana. Sólo en la ciudad de Calcuta cuenta con 4.000.000 millones de personas que malviven en tugurios y unos 500.000 sin techo, que por las calles pululan, duermen y mueren.


1. ORIGEN

LAS MANIFESTACIONES PRIMITIVAS:

En las mesetas del Decán, y por los valles del Indo y Ganges los antiguos pobladores se dirigían a las fuersas que influían en sus vidas: las fuerzas hostiles o benévolas que había que aplacar y hacer favorables. El estrato primitivo del hinduismo se eleva sobre un fornido arcaico de cultos animosas de tipo naturalistico y agrario.

La naturaleza: es la montaña convertida en diosa Parvati; es el río (y ya conocemos la importancia del sagrado río Ganges); también el océano y el bosque (con el culto a los árboles)...y los vados convertidos frecuentemente en metas de peregrinación.

Los elementos: ante todo el cielo, el sol (Surya, dios del calor y de la luz); el fuego, divinizado bajo el nombre de Agni. Se adora al Shiva, el protector y a Vayu dios del viento...etc

El ambiente es también base de sus creencias: el trabajo de los hombres, los animales que rodean su vida, en especial el buey y la pacifica vaca (que encarna el ideal de la "Ahimsa" o no-violencia), pero también a los elefantes, las hormigas, las ratas y las serpientes. En un contorno agrícola, Krisna es el pastor importante y los productos del campo se convierten en ofrendas.

La sexualidad adquiere en este estadio religioso una fuerza importante como manifestación de la vida y por lo tanto tiene una fuerza sagrada (el trabajo agrícola de hincar el arado en la tierra queda simbolizado por el sexo masculino y la tierra fertilizada por él el sexo femenino. Incluso el arado deriva en su nombre, "lagula", de linga o pene. Por eso no es de extrañar encontrar lingas (signo de la virilidad de Shiva, que fertiliza aguas y plantas) en casas y templos. Un linga rodeado de piedras simbolizando la vulva de la mujer.


HACIA UNA RELIGIÓN ELABORADA:

La elaboración de la religión que recoge estas creencias  primitivas es la transformación de estas fuerzas naturales en símbolos. El animismo naturalista es la base que empezará a metamorfosearse llevando tras de sí a los árboles, el sol, la lluvia, los bueyes y la sexualidad en héroes, en dioses y diosas innumerables.

Pero esta elaboración, cambiante, no acaba nunca, dura todavía. Por eso el hinduismo es una religión efervescente (en donde los cultos primitivos subsisten dentro de las creencias actuales y donde los antiguos mitos impregnan la vida cotidiana y sicológica de los hindúes contemporáneos. La piedad arcaica aflora en las devociones actuales, como hace tres mil años. Se adoran a dioses locales, familiares, del poblado..., se les ofrecen guirnaldas de flores y alimentos en una mezcla abarrocante de religiosidad popular y profundidad filosófica.




2. FUENTES


2.1.- LA LITERATURA VÉDICA


2.1.1.- La "Sruti" ó revelación:

Los 4 Vedas (Las 4 Samhita): Reúnen los conocimientos revelados por los dioses a los sabios. Una especie de literatura sacerdotal al servicio del culto(himnos, plegarias, fórmulas sacrificares, exorcismos...). El más famoso y más antiguo de ellos es el Rig-Veda

Los Brahmanas: Son voluminosos comentarios sacerdotales a los libros del Veda. Narran las acciones míticas de los dioses que la liturgia repite en el tiempo actaual. Contienen también las primeras especulaciones.

Los Upanishad: El nombre proviene indica "sentarse junto a alguien". Son diálogos entre discipulos y maestros. Inician un misticismo y una reflexión más depurada e incluso introducen tendencias. Sólo los escritos entre el s.VII y el s.III a JC. son considerados parte de la "Sruti". Los más citados son el Chandonga-Up y el Kena-Up

2.1.2. La "Smriti" o tradición:

Los "Dharma-sastra" o enseñanzas sobre la ley son el conjunto de textos que recogen la tradición civil, religiosa, moral y jurídica . En ellos encontramos relatos de la creación, descripción de la sociedad india, catálogo explicativo de ritos, doctrinas sobre el alma y su destino, código civil...etc. El más importante es el "Código de Manu" (s.I a JC).



2.2.- LAS EPOPEYAS:

Entre los siglos III a.JC y III d.JC.  la tradición brahmánica ortodoxa se recuperó y floreció de nuevo. Su manifestación más espectacular la constituyen dos grandes epopeyas compuestas por muchas generaciones distintas de poetas.

2.2.1 "Mahabharata" :
Es el más largo poema del mundo (18 libros con 90.000 pareados). Dedicado al dios Krisna La parte más fundamental de este extenso poema es el "Bhagavadgita" importantisimo para la espiritualidad hindú.

• Los Upanisad habían presentado la vía del conocimiento como camino hacia la autoliberación. Frente a ella había surgido la vía de la devoción (Bhakti), más asequible al pueblo, que está más dispuesto a entregarse amorosamente a un dios que a embarcarse en complejos caminos de meditación. La Bhagavadgita recoge estas dos vias y añade una tercera: la vía de la acción. Actuando por sentido del deber, sin actuar de cara a los resultados, no se acumula "karman" sino que se acerca uno a la liberación.

2.2.2. "Ramayana":
Poema más corto que el anterior pero también dedicado a Krisna.  Es el poema más popular en la India.

•Es importante por la aparición de Rama (un avatar o encarnación divina). Es la primera vez que aparece un avatar y esta doctrina de los avatares jugará un papel muy importante en la doctrina hinduísta posterior. Rama representa el amor a todas las criaturas, hasta las más humildes, la manifestación del orden y de la benevolencia universal de Dios.


2.3.- LOS PURANAS

Son textos escritos entre el s. IV y XII de nuestra era. Encontramos en ellos a la vez todas las leyendas sobre Kala, Varuna, Indra y demás dioses y diosas, y gran cantidad de enseñanzas sobre los ritos, las fiestas y las peregrinaciones. Son una especie de "suma teológica" en 18 poemas (Los Puranas mayores) con un millón y medio de versos.

Los Puranas son textos básicos para las grandes sectas que nacen en la India por aquella época. Las sectas más importantes son:
-Los Visnuítas  dedicados a Visnú
-Los Shivaítas  dedicados a Shiva
-Los Brahmaítas dedicados a Brahma


2.4.- LOS DARSANAS

"Darsana" o sistema doctrinal. Dichos sistematizaciones doctrinales contienen los puntos de vista o tradiciones en que se dividen los hindúes según acaten o no los sagrados Vedas serán ortodoxos o heterodoxos. Dichas Darsanas son coetáneos de las epopeyas. En esta época se establece una clasificación tajante de todas las posturas teológico-filosóficas en seis Darsanas o sistemas doctrinales. Dicha clasificación ya nunca más será contradicha ni ampliada en los 2.000 años siguientes. Ninguna nueva escuela aparecerá.

Desde entonces el pensador indio se instalará en una de las seis darsanas. Pero dicha instalación, dicho conformismo no impidió el desarrollo de ideas originales e innovadoras. Lo que sí impidió en que se presentasen como tales, como diferentes. Nadie podía pretender ver la verdad por primera vez, todos se limitaban a enunciar, explicar y defender las tesis sostenidas previamente por los incontables maestros anteriores.

Las seis darsanas o tradiciones doctrinales suelen agruparse en grupos de dos, que suelen ser considerados  como interrelacionadas, complementarias . Estos son:

-Nyaya y Vaisesika
-Samkaya y Yoga
-Mimansa y Vedanta

Este último, el Vedanta, es la tradición más importante e influyente de las seis darsanas. Hoy sigue vivo en la India y constituye la base de los pensadores actuales en la India.

El más conocido en occidente es el yoga pero  nuestra simplicidad hace que lo creamos tan solo un método de autocontrol físico y desconozcamos su profundidad como método de meditación y progreShiva espiritualización.




3.- LA DOCTRINA


La tolerancia es típica en el hinduismo. Si hay una religión antidogmática es el hinduismo. De hecho acepta pluralidad de caminos para conocer y alcanzar no tanto la fe en una divinidad sino más bien para aceptar un orden universal y cíclico que rige el mundo y la sociedad.

Más que una fe, el hinduismo es una sabiduría. Una manera de vivir. Una religión social más que una fe religiosa. Un sinnúmero de enfoques, caminos o religiones en las que entresacamos un tronco común: las doctrinas de la conquista de la liberación de la implacable rueda de las reencarnaciones.



3.1. EL BRAHMAN

El Brahmán en los Libros de los Vedas designaba el poder, la energía eficaz de los encantamientos rituales, los mantras y los sacrificios. Debido a la complicación del Ritual védico sobre el Sacrificio, éste se desconecta del panteón védico para convertirse en un fin él mismo.

Más tarde, los Brahmanas y los Upanisads identificaron esta energía con la fuerza creadora que mantiene el universo. Las reflexiones posteriores (s.VIII a. JC) llevará a considerar el Brahman como lo único que existe, la esencia de la realidad y de los fenómenos. Es el "Gran Uno" ("tat"), la totalidad, lo absoluto impersonal e indefinible que transciende todo el universo. Es el alma neutra del mundo. No los dioses sino la esencia de los dioses.


• Por una serie de mutaciones naturales se llega a transformar la adoración de los dioses védicos (personales y protectores de la naturaleza) en un principio único llamado Brahma (realidad paShiva y estática por encima de los otros dioses que pasan a ser unos super-hombres ("devas" o luminosos) que plasman diferentes facetas de "Lo Único". Hay, pues,  una minusvaloración de los dioses que quedan sometidos a "LO ÚNICO".


El "Atmán" es la manifestación individual de ese "uno universal". El Brahma se manifiesta y se hace presente en cada uno por el atmán. Cada uno no es más que un aspecto de ese gran "tat".

De ahí surgen las siguientes leyes o constataciones:

El hombre sufriente:

1ª) La  existencia empírica es un mal en sí

2ª) La existencia empírica supone una serie de nacimientos y muertes en cadena (Doctrina del Samsara), debidas al efecto de las obras (Doctrina del Karman), de las cuales no hay escapatoria posible (pesimismo)

La sed de liberación:

3ª) Una liberación de este ciclo es deseable y equivale a una salvación (Doctrina del Moksha)

Búsqueda del camino:

4ª Esta liberación (o Moksha) se obtiene ante todo por el conocimiento de la Suprema Verdad sobre el Brahmán-Atmán, que confiere al poseedor decidir su destino propio. El alma es un peregrino cuyo destino y objetivo final es la extinción del deseo.

5ª) La disciplina ascética y la castidad son preliminares necesarios para la consecución de un estado de conciencia  que haga necesariamente posible tal conocimiento y la consiguiente ruptura de la rueda de reencarnaciones.


3.2 LA DOCTRINA DEL SAMSARA

Es lo que llamamos comúnmente la "transmigración de las almas" y que sería mejor llamar "metempsicosis" o "metemsomatosis" (transmutación de un cuerpo en otro).

La palabra viene de "Sam si" (fluir con). El samsara es la corriente  perpetua y cíclica que arrastra el "atmán", el alma individual, a través de las reencarnaciones suceShivas. Está simbolizado en una rueda siempre en movimiento, o también en la sucesión de las olas de un río incesante.

El "atmán", el alma eterna,  está desterrada en el cuerpo. A esta situación de cautividad se le llama "hamsa".  Como un ave migratoria, el "hamsa" va volando de cuerpo en cuerpo, sin fin, durante toda la duración del ciclo cósmico, antes de romper definitivamente con esa sujeción y fundirse con el "brahmán".

Pero embarazada por el peso de sus malas acciones, va bajando en la escala de los seres, renaciendo en el cuerpo de un hombre de categoría inferior, y hasta de un animal o una planta. O bien, aligerada por sus buenas acciones, se va elevando hasta alcanzar el "brahman".


3.3. LA DOCTRINA DEL KARMAN

Esta palabra, en sánscrito, significa "acto", "obra". Más concretamente, el karman es la fuerza "invisible", "inaudita", que emana de todos los actos humanos. Esta energía es la que hace al "atmán", al alma, prisionera de un cuerpo y le obliga a reencarnarse. El karman hinduísta es algo así como el balance de nuestros actos: de nuestras y malas acciones. Así dice la ley del karman: "somos lo que hemos hecho, seremos lo que hagamos o haremos". Pero la conciencia del débito acumulado desaparece con la introducción del atmán en otro cuerpo.

Para evitar la pesadez del karman, el ideal sería no obrar. este camino ha tentado siempre a numerosos hinduístas. Vivir como si no existiéramos: esto respetaría a la vez el orden del mundo y aliviaría el karman. De ahí esa impresión de fatalismo y de inercia que pueden ofrecer las masas indias frente al activismo febril de los occidentales. Ahí hay que inscribir la permanencia (de facto) del sistema de castas en la India pese a que la Constitución de la República India considera a toas las personas iguales.

Otros piensan escaparse del karman mediante la devoción o los sacrificios a su divinidad preferida: Visnú, Shiva, Krisna... o mediante la ascesis del yoga, desatando así todos los vínculos con el mundo. Los "Shadus" o santones hindúes y "Yoguis" o ascetas son numerosos en la India y  parte de su conglomerado socio-religioso.

De esta manera la ley del Karman queda paliada en su fatalismo ya que depende de los esfuerzos del hombre para liberarse de dicho peso. Esta esperanza da sentido a la existencia del hombre. El objetivo de la existencia, a pesar de los renacimientos es la liberación. Los hindúes la llaman "moksa". Dicha liberación deja el alma libre del "karman" y se funde definitivamente con el "brahman".

3.4. LA LEY DEL "DHARMA"

Dharma proviene de una palabra sánscrita cuya raíz "dhr" significa sostener, mantener. El dharma es la ley que mantiene el orden del mundo. Esta noción es fundamental en el hinduismo de modo que le da nombre ("Sanatana dharma": La ley eterna).

El orden que existe en el universo, el de los dioses y sus relaciones,  la naturaleza y su ciclo de astros, estaciones que regulan las cosechas y el brote de las plantas, el hombre y sus relaciones sociales con sus jerarquía  de las castas y el orden moral de cada hombre. El "dharma" es el funcionamiento armonioso del universo.

Pero existe un "a-dharma" o ausencia de orden, una especie de mal que todo lo distorsiona y que se traduce en sed de ganancia, violencia, apetito de los placeres, ganancias, éxito... Todo eso aleja el momento de liberación. Por eso el respeto el "dharma" exige aniquilar en uno mismo la ambición y la concupiscencia (el "a-dharma"). El culto y ritos ayudan a ello y sobre todo la devoción o "bhakti" (relación espiritual y mística del fiel y su dios).






4. LOS DIOSES

Hablar de dioses en el hinduismo es una cuestión compleja y equívoca.

4.1. EL "PRINCIPIO CÓSMICO" (el huevo de Brahma)

Por una parte Dios-creador ( o incluso la misma idea de creación) es inexistente. Al principio existe la "prakriti" -la pre-acción-, una especie de sustancia cósmica que al desarrollarse, suscita el universo. La prakriti se despliega, regresa, renace, disminuye para revivir indefinidamente. Cada proceso dura 100 años brahmánicos ( 311.040 millares de millones de años humanos).

Cada una de estas "grandes edades" (kalpa) tiene una duración de 4.320.000 años humanos. Las edades van disminuyendo en duración y son también cada vez peores. La energía se va perdiendo y va empeorando la calidad de las cosas.  Actualmente estamos en la "kali-yuga" (o "edad negra") que debe durar 432.000 años. Es la más corta y la peor de las edades, y debe acabar con la catástrofe reparadora cuya proximidad será señalada con la venida de Visnú encarnándose como Kali. este final está todavía lejano ya que nos encontramos en el amanecer de la edad. Al final la catástrofe hará desaparecer el mundo y todos los seres (incluidos los dioses) serán reabsorbidos dentro del huevo cósmico de Brahma y después de un reposo (o noche de Brahma), un nuevo universo surgirá, regido por la misma ley precedente, condenado al mismo proceso y a la misma disolución y renacimiento final.

4.2  ¿33 MILLONES DE DIOSES O TRIMURTI?

Se habla, por una parte de "una sola divinidad central: Brahma (el Ser-Unico-Total)". Así no existe más que esa fuerza cósmica de Brahma, que es el gran principio universal. Una fuerza abastracta. Existe una especie de "Dios que preside el universo", el "alma del mundo" tal como dicen las antiguas sentecias:

"Tú, Brahma, eres mujer, tu eres hombre.
Tu eres la abeja de color azul oscuro.
Tú eres el papagayo verde de pupilas rojas.
Tú tienes la mirada de un niño.
Tú tienes los siglos y eres el mar.
Tú todo lo penetras, estás presente en todo lugar.
Todo lo que existe, de tí ha nacido"


"Si nosotros no vemos sobre la multitud de las formas al Ser-Único de toda la vida, somos víctimas de nuestra ignorancia y nos engañamos"


Pero a su vez existen una legión de dioses (que cambian de nombre, según épocas, aldeas, funciones...avatares...) venerados por los hindúes. Como en todas las religiones primitivas, en la India hubo antiguamente divinidades que representaban las fuerzas de la naturaleza: existía un dios sol, un dios lluvia, un dios fuego, un dios viento... A los dioses de la naturaleza los hindúes fueron añadiendo innumerables divinidades de los antepasados, dioses familiares...etc. Cuando contemplamos la religión hindú nos parece como si Brahma hubiera sido olvidado. La mayoría de los hindúes adoran los dioses de la familia y del pueblo, y al mismo tiempo las dos grandes divinidades Visnú y Shiva (divinidades que reciben culto en templos magníficos).


4.3. TRIMURTI o TRIMURITI

Esta diversidad (en la época védica se habla de "33 millones de dioses" está presidida por una especie de "trimurti" o trinidad a la que se reducen todos los aspectos de lo divino: la creación cósmica (Brahma) , la conservación (Visnú) y la destrucción (Shiva). En medio de la multitud anárquica de divinidades los hindúes intuyeron la preponderancia del dios promotor del orden del universo. El politeísmo ya no podía contentar a los sabios y así comenzaron a explicar que la naturaleza y la diversidad de fuerzas provenían de una fuerza común:


Dicen los Vedas:

"Sólo existe una Realidad,
aunque los sabios la llamen con diversos nombres"

(Realidad que recibe el nombre de Brahma. Es difícil encontrar una estatua de Brahma.
Lo más popular es la  "Trimuriti" con tres cabezas: Brahma y sus dos expresiones: Shiva y Vishnú.)


• BRAHMA

Es el "creador", el "señor de las criaturas", el "ordenador del mundo", el "único más allá de los dioses". Es el primer personaje de la "trimurti". Representa el ser por excelencia en lo que todo existe. Es una especulación intelectual y por lo tanto no supone culto ni santuario popular.

Lo que se venera es "el poder de Brahma" (no a Brahma),  personificada bajo la forma de "Saravasti" (la esposa de Brahma). De ahí que se le represente como una gran diosa ("Maha-Devi") como la concentración de todos los aspectos femeninos: virgen, amante de su esposo, esposa fiel y madre. Es la hija, dueña y esposa de los dioses. Es el poder cósmico.


 • VISNÚ

Es la segunda manifestación de la "trimurti". Resulta tan difícil de captar como Brahma. En su raíz "vis" significa penetrar. Es el que penetra (como el sol) y hace vivir. Visnú es el Dios del espacio. Un dios benévolo y responsable del universo. Es él quien sostiene cuanto existe (el "Gran Todo").

Visnú es el vigilante de la ley del "Dharma" interviene periódicamente en forma de "avatares" para aniquilar los "asuras" maléficas y restaurar el orden en el mundo. En las epopeyas se llegan a contar 22 intervenciones (entre ellas en los héroes legendarios de Rama y Krisna).

Los seguidores de Vishnú (los visnuítas)  son los más numerosos en la India. Los templos dedicados a Visnhú son incontables. Es el Dios que conserva el universo, el dios del amor. Los visnuítas se esfuerzan por llegar a la fusión con Brahma mediante la práctica del "bhakti" o entrega confiada y amorosa al dios conservador y providente. Lo más normal es adorar a Visnhú en alguna e las formas o figuras de las diversas encarnaciones con que se ha presentado a vivir entre los hombres en forma humana. Así muchos Hinduístas llevan el nombre de Rama.


• SIRVA

Es el tercer personaje de la "trimurti". A la vez engendrador y destructor, protector y justiciero. Es un dios dual: crea, actúa y destruye sin fin. Es la contradicción que engendra a la vez la vida y la muerte.

La primera manifestación de Shiva es el "linga" o falo (piedra cilíndrica que surge de una especie de vasija que representa la vulva). Pero el linga no es más que la representación material de la presencia del dios de la vida, del que engendra, una especie de  soporte devoto.

La imagen más popular de Shiva nos lo muestra danzando en medio de un círculo de llamas, aplastando a los demonios. Es "Nataraja", el "señor de la danza". Es el símbolo de la destrucción permanente del mundo, pero al mismo tiempo el símbolo de la liberación de las almas. El dios que por medio de la danza aplasta a los demonios de la ilusión que nos hacen apegarnos a la vida (la sed de vivir).

Shiva es el dios ambiguo del tiempo. A través de él nos conduce a la muerte, pero también, a través de ella, a la liberación y a la bienaventuranza (la "ananda").

Los seguidores de Shiva (Shivaítas) han representado la fuerza creadora del dios a través de un buey llamado "Dandhu" o "Nandi". Los Shivaítas dan una mayor importancia a la espiritualidad y la meditación por encima de otros movimientos basados en devociones más exterioristas. Según ellos el camino de unión con Brahma se logra a base del triunfo personal sobre la ignorancia.

Más allá de las apariencias sexuales, el toro, animal favorito de los santuarios, y el linga, revelan que Shiva es el dios del deseo, el dios de la ilusión de alcanzar a Brahma y fundirse con él (una especie de misticismo). El yoga lo entroniza como su dios.


Cada dios de la trimurti tiene numerosos avatares o manifestaciones y "diosas madres" que como esposas de Visnú y Shiva enmarañan el  variopinto panteón del hinduísmo. En él todo es plural, infinitamente plural. Tanta cantidad y tan variada manifestación de dioses proporciona también un culto complicado y una casta de servidores de este culto (los brahmanes o sacerdotes).



5. OTROS ASPECTOS


5.1. LAS CASTAS:

La casta es una realidad religiosa y social. La religiosidad hindú está intimamente trabada son el hecho social de la división de castas.

Hacia el año 2.000 a J.C., los arios, de piel blanca, procedentes del norte, invadieron el país. Para imponer y asegurar definitivamente su dominio sobre los nativos, de piel morena, los conquistadores arios se reservaron todas las profesiones influyentes: sólo ellos podían ser "brahmanes", "de la nobleza", "grandes propietarios y guerreros", relegando a los nativos a los trabajos que consideraban más bajos, originando así el espíritu de casta.

La palabra "casta" en la lengua india clásica es "varna" que viene a significar "color". En el transcurso de los siglos dejó paulatinamente de definirse por el color de la piel, y se convirtió en una facción social y profesional. Esta establece una jerarquía basada en cuatro niveles:

•La casta superior es la de los Brahmanes, que ejercen el poder religioso e intelectual. Son por nacimiento y función, sagrados. Ellos han elegido consagrar su vida a la adoración de un dios. Pertenecen a la casta superior, la que está más cerca de Brahma, la energía universal.

Disfrutan de enormes privilegios pero tienen también graves obligaciones religiosos. Ellos  son los guardianes y transmisores de las escrituras, y presiden el complicadísimo culto: han de dedicarse, pues,  a la enseñanza de los escritos religiosos "Vedas" y practicar la oración tres veces al día.

A dicha casta pertenecen los "pandit" (o teólogos y sabios del hinduismo), los "sadhu" o ascetas errantes, que practican el ayuno y el silencio como medio de alcanzar el brahma, huyendo del universo.  los "gurus" o maestros espirituales...

•La segunda de las castas la forman los "Koshatriyas" o nobleza militar. Pertenecen a ella los príncipes, los ricos terratenientes y la nobleza de las armas. A los príncipes se les exige dominio propio y noble comportamiento. A los guerreros, vigor corporal y defensa de los débiles. Ellos defienden el orden pero también a la divinidad particular, le deben hacer ofrendas y estudiar los Vedas.

•La tercera de las castas privilegiadas la forman los "Vaishyas" o comerciantes. Es la burguesía, que tiene derecho al trabajo productor de riquezas. Han de ser generosos y nobles en su comportamiento:  haciendo sacrificios, estudiando los libros sagrados y dando limosnas.

La fe hindú exige gran responsabilidad religiosa a los representantes de las tres castas privilegiadas. Sus faltas son severamente condenadas y por lo tanto alteran los méritos acumulados para llegar a la Moksha.

•La última de las castas es la de los "Shudras". La constituye la mayor parte de la población, y sobre ella pesan todos los trabajos manuales. Es la casta de los artesanos, labradores, obreros... Los "Shudras" están divididos en más de 3.000 subcastas diversas según las profesiones (Ej. la de los campesinos) Tienen el deber de servir a los anteriores. Realizan las tareas más humildes...

La casta, cuya pertenencia se hereda por nacimiento, lo determina todo: la profesión a ejercer, la clase de persona con quien casarse, el alimento: qué han de comer y dónde. Cada casta se encierra en sí misma de forma que no se tratan entre sí personas de castas diversas.

Excluidos de toda casta y de la comunidad hindú están los "parias", es decir, "los intocables", "los sin casta", cuya cifra global asciende a 70 millones aproximadamente. Los "parias", despreciados, olvidados, obligados a vivir fuera de las poblaciones, a penas sí son considerados aptos para los trabajos más penosos.

Para los hindúes creyentes, la casta no es un hecho social y económico, sino el resultado de una reencarnación. Se nace dentro de una casta, superior o inferior, o bien como paria, o como un animal, según la conducta que se ha observado en la existencia anterior. En la próxima vida la persona volverá a nacer en una casta alta o baja, o como animal, según sea la conducta en la vida presente. De ahí que no se revelen contra esta situación de discriminación social y los "parias" soportan resignadamente su propia suerte (que ellos saben que es provisional).


5.2. LA BÚSQUEDA DE LA PAZ


En la búsqueda de la paz se integran los ideales de la ética hindú, el camino que conduce a Brahma se resume así: pureza, verdad, dominio de sí mismo, no violencia, misericordia y compasión hacia todo viviente.

Destacamos a continuación alguno de estos elementos:

5.2.1 El respeto a todo viviente:

En respeto religioso a todos los vivientes es debido a que los hindúes ven a Brahma en todas las realidades que constituyen el mundo: puede ser una piedra, un árbol, un río, una ave, una hormiga o una vaca... De esta manera la mayoría de los hindúes piadosos son vegetarianos y algunos cuelan el agua antes de bebérsela para no dañar a las pequeñas criaturas que hay en ella.

Característica única en el mundo en la veneración de los hindúes por las vacas. Estas se pasean libremente por las ciudades y los campos, en un país donde millones de hombres se mueren de hambre.

Las vacas son una especie de animales legendarios:

"Son los rayos luminosos de la aurora,
las manchas del sol, los rayos perdidos del sol".

Matar a una vaca es más grave que un homicidio.

Se lee en los antiguos libros sagrados:

"Quien mate una vaca irá al infierno tantos años
  cuantos pelos tenía el cuerpo de la vaca"

Igual respeto tienen los hindúes con las serpientes a las que dan de comer si se introducen en sus casas y se guardan mucho de auyentarlas. O por los elefantes que consideran sacrílego el usarlos para trabajar, El respeto se extiende a las diminutas hormigas o a seres tan desagradables para un occidental como las ratas a quien la gente sencilla se entretiene en alimentar espontáneamente. En todos estos seres ve el hindú una ocasión de manifestar su amor a la creación, a Brahma.


5.2.2 La renuncia al mundo

El hombre verdaderamente religioso renuncia al mundo y se dedica excluShivamente a Brahma. En la India se encuentran por todas partes los "Shadus", o monjes hindúes. Alejados del mundo los "shadus" viven dedicados excluShivamente a la meditación. Comen una sola vez al día de la caridad de las gentes piadosas.

Esta disciplina del cuerpo, del alma y del espíritu se llama yoga. El yoga es el método filosófico-ascético para llegar al a la identificación con el absoluto de Brahma y así llegar a la liberación. El método estriba en el control del cuerpo y especialmente de la respiración para llegar al dominio de sí mismo y así libera energía vital. Es como el cuchillo que rompe la red que te tiene aprisionado.

Uno de los sistematizadores mejores del Yoga fue Patanjali (200 a J.C.) que establece 8 etapas de renuncia del mundo, 4 de ellas de simples renuncias exteriores y 4 de refinamiento de control de las actitudes personales:

-Conducta moral irreprochable
-Pureza interior y exterior
-Dominio de ciertas posiciones del cuerpo y manera de sentarse

-Dominio de la respiración a voluntad
-Liberar la atención de las impresiones de los sentidos

-Fijación del pensamiento
-Meditación
-Contemplación absoluta

Cuando el yogui por el control de la respiración se "olvida" por completo de su cuerpo, pierde la conciencia del mundo exterior y concentrándose en un solo punto se disuelve y la inteligencia cósmica le sustituye produciéndose la liberación total.

La mentalidad occidental hace que nos fijemos tan solo en lo más externo del yoga. Es un error considerarlo tan solo una técnica de relajación o de variante de gimnasia.


5.3 LOS RITOS:

La diversidad de dioses hace que el hinduismo acepte tranquilamente la múltiple adoración de innumerables divinidades con gran diversidad de ritos. Si ahondamos en la visión religiosa de los pensadores hindúes, hallamos que para ellos todos estos ritos propiamente carecen de sentido. Porque el pensamiento hindú está totalmente dominado por Aquel que es el Ser-Único-Total (Brahma). Pero en la mentalidad popular estos ritos variopintos y numerosos constituyen un punto de partida auténtico hacia formas superiores de religiosidad.

El mismo mundo fantasioso y legendario del panteón hindú, con sus divinidades en forma de hombres o de animales, rodeadas de héroes, demonios y bailarinas celestiales.... lleva al pueblo de las castas inferiores a realizar un culto a los dioses a quienes tratan como si fueran de carne y hueso: les traen alimentos para comer, los bañan con agua, los visten con telas de colores, les traen flores. Las flores de las ofrendas las seleccionan por colores pues cada divinidad tiene sus preferencias. Vishnú prefiere los jazmines blancos. A Shiva le gusta el color azul. Kali quiere el rojo malvalisco...etc.

La fantástica imaginación de los hindúes no halla inconveniente delante de las formas corporales más diversas de los dioses. La multiplicación de brazos representa plásticamente el poder extraordinario del dios. La grandeza de espíritu se puede representar por la diversidad de cabezas en una sola estatua. La omnipotencia de dios se representa muchas veces por la reiterada repetición de la misma imagen (sobre todo en las fachadas de los templos)...etc.

Un rito muy importante en la religiosidad hindú es el baño sagrado. A la salida del sol todos los hindúes se bañan en un río o estanque. El agua es sagrada por su poder purificador. El río más sagrado es el Ganges. Lo llaman "Nuestra madre Ganges"

A la orilla occidental el Ganges se asienta Benarés, la ciudad religiosa, centro del hinduismo. Los hindúes van allá en peregrinación para visitar los innumerables templos (más de 1400) y tomar el baño purificador en el río sagrado. Cuando un hindú piensa que sus días están contados, viaja, por poco que pueda, a la ciudad santa de Benarés. Allí espera el más grande acontecimiento de su vida: la muerte. Por ella confía liberarse definitivamente de la larga condena de reencarnaciones para llegar a alcanzar finalmente el "Moksha". Por las calles de Benarés pululan ancianos, enfermos, viudas y miles de peregrinos de toda edad y condición.

Unas anchas  escaleras de piedra distribuidas a lo largo de toda la ciudad bajan de los templos hasta el río. Los escalones se llaman "Gaths" y en ellos se suelen leer inscripciones que ambientan la actitud religiosa de los que por ellos van o vienen del baño sagrado. Los hindúes esperan conseguir la purificación de todos sus pecados mediante un baño, a la salida del sol, en las aguas santas del río.

Todos los hindúes desean morir en Benarés. Los que allí mueren son trasladados  a la orilla del río. Se prepara una hoguera y el cadáver es incinerado. Día y noche arden estas piras a la orilla del Ganges. Ambiente siniestro para los occidentales, ceremonia festiva para los hindúes. Las cenizas del muerto son recogidas y trasladadas en barca al lugar santo "Allahabab", donde las aguas azules del mar se unen con las oscuras del Ganges, y en unión de pétalos de flores, son esparcidas sobre el agua.

Fuente: http://recursospastoral.googlepages.com/5.1.ELHINDUISMO.doc