martes, 19 de enero de 2010

EL JUDAÍSMO

"Al investigar el misterio de la Iglesia este sagrado Concilio recuerda los vínculos con que el pueblo del Nuevo Testamento está espiritualmente unido con la raza de Abraham.

Pues la Iglesia de Cristo reconoce que los comienzos de su fe y de su elección se encuentran ya en los patriarcas, en Moisés, y los profetas, conforme al misterio salvífico de Dios. Reconoce que todos los cristianos, hijos de Abraham según la fe, están incluidos en la vocación del mismo patriarca y que la salvación de la Iglesia está místicamente prefigurada en la salida del pueblo elegido de la tierra de la esclavitud. Por lo cual, la Iglesia no puede olvidar que se nutre de la raíz del buen olivo en que se han injertado las ramas del olivo silvestre que son los gentiles. Cree, pues, la Iglesia que Cristo, nuestra Paz, reconcilió por la cruz a judíos y gentiles y que de ambos hizo una sola cosa en Si mismo. " (N. A. 4)


INTRODUCCIÓN:

Hace más de 3000 años se concretó la más revolucionaria de las experiencias religiosas. Fue la antigua experiencia de Abraham vivida por Israel en la superación de la cautividad de Egipto cuando se concretó definitivamente  en el Sinaí. El pacto del Dios de la libertad con el hombre libre. Dicho pacto  dice así:

Sch'ma Israel Adonai Elohenú Adonai Ekhot
(Oye, Israel: Yawé es nuestro Dios; Yawé es único)

Estas palabras impresionantes, que Moisés, el interprete divino, predicó a Israel, dieron origen a un nuevo concepto acerca de Dios. Trazan una línea  definitiva de separación entre las religiones de la tierra. Las religiones monoteístas (Judaísmo, Cristianismo e Islam) descansarán sobre esta afirmación teniendo un tronco común entre ellas: la radical afirmación de la unicidad y exclusividad de Dios.



1.- EL JUDAÍSMO:

En las religiones vivientes, el judaísmo presenta una paradoja extraña. Aunque dio nacimiento a dos religiones (cristianismo e Islamismo) cuyos adeptos comprenden más de la mitad de la humanidad, los fieles al judaísmo han permanecido en un número muy pequeño a través de los siglos.

El judaísmo, desde el comienzo, se desenvolvió no sólo como una religión, sino como un modo de vida, una lengua, una nación.


1.1. Los hijos del pacto (B'nai B'rith)

Sus orígenes son antiquísimos y algo brumosos, indefinidos. La Biblia registra el arranque en la Alianza de Dios con el caldeo Abraham posiblemente 1700 a J.C. en Mesopotamia, alrededor de Ur. Ur era una de las ciudades caldeas de mayor civilización y donde existía una religión altamente desarrollada mezcla de creencias sumerias y babilónicas. Abraham aceptó la mayoría de creencias, rituales y mitos de sus antepasados, pero no aceptó la creencia en el politeísmo ni las imágenes idolátricas que veneraban.

La reacción de Abraham fue una clara rebelión contra la idolatría y como consecuencia eso le condujo a la idea de que no podía haber muchos dioses, sino exclusivamente UNO -creador y gobernante de todo lo que existe en el cielo y en la tierra-. Lo que no sabremos nunca es el por qué Abraham se rebeló contra la idolatría, sus razones. Simplemente constatamos en hecho.

Dios hizo un paco con Abraham: "Dijo Yawé a Abraham: Sal de tu tierra, deja tu parentela y la casa de tu padre y ve hacia la tierra que yo te indicaré. Haré de ti un gran pueblo".

Dios le prometió a los descendientes de Abraham "toda la tierra de Canaan en eterna posesión; y yo seré su Dios". Este pacto se suscribió con el antiguo rito de la circuncisión, que ha sido cumplido por los descendientes de Abraham hasta nuestros días actuales.

Los adeptos al judaísmo todavía se identifican a sí mismos como "los hijos del pacto" (en hebreo: B'nai B'rith) y en sus oraciones se refieren a Abraham como "Padre Abraham" reconociéndolo como el primer hombre que abrazó la existencia de Un Dios.


1.2. Oye, Israel... (Moisés)

Cuatrocientos años bíblicos después de Abraham, uno de sus descendientes, llamado Moisés, surgió, llamado por Yaweh y emancipó a los hebreos de su esclavitud en Egipto. Moisés se convirtió así en el gran patriarca que no solo liberó al pueblo sometido sino que lo guió por el desierto primero hasta el Sinaí, donde dio forma a la doctrina judaica sino luego hasta la Tierra Prometida.

Moisés fortaleció la creencia en Un Dios concretando la Alianza de Yaweh con su pueblo en el Monte Sinaí:  el Decálogo o Código de la Alianza es la parte más esencial de la doctrina judaica.(Ex .19-20; Dt. 5)


+ Una reivindicación monoteísta:

-No tendrás más Dios que a Yawé...
-No harás imágenes talladas, no te posternarás ante ellas ni las servirás.
-No tomarás en nombre de Yawé, tu Dios, para engañar...

+Un estilo de vida ético:

-Acuérdate del día del sábado para santificarlo.
-Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolonguen sus días...
-No cometerás homicidio.
-No cometerás adulterio.
-No robarás.
-No darás falso testimonio contra tu compañero.
-No desearás los bienes de tu prójimo.
(Ex, 20 ó Dt. 5-6)


La base del judaísmo, pues, es una creencia, un artículo de fe, sobre la cual descansa toda la edificación ética y doctrinal de Israel. Es la Shemah (el Nombre): "Oye Israel, Yawé es nuestro Dios, ¡Yawé es uno!"

Pero a pesar de esto, el Dios del Sinaí se halla íntimamente relacionado con la existencia diaria del hombre sobre la tierra. Es cierto que se espera una "vida más allá de la muerte", pero su objetivo no es preparar al hombre para esta vida de ultratumba sino de guiar al hombre por los pasos de esta "vida del más acá". Su preocupación (su santidad) es cumplir los deberes morales que se derivan tanto de su relación con Dios como de su relación con sus semejantes en esta vida (aquí y ahora).

Es el cumplir la voluntad divina con todas las cosas creadas la que obsesiona al judío. Dicha "voluntad divina" está contenida en la Tora, palabra que significa al mismo tiempo doctrina y ley (y que se equipara en el sentido más estricto a los cinco libros del Pentateuco: Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). En sentido más amplio Tora significa para el judaísmo "Nabiim" o sea los Libros de los Profetas y "Ketubim" o sea los Libros sapienciales, es decir la casi totalidad del Antiguo Testamento o Sagrada Escritura.



2. EL DIOS DEL SINAÍ


Las características que Yawé (El Dios manifestado en la gran hierofanía del Sinaí) son las siguientes:

-Es un Dios incorpóreo. Difiere del abstracto hinduísta del "alma cósmica" en la que el hombre tratará de fundirse una vez se haya liberado de las engañosas ilusiones del mundo y del fatigoso "ciclo de la vida".

-Es un Dios creador: Toda a vida depende de él. Es un Dios voluntariamente interesado por el hombre y por la vida. Que tomará la iniciativa para que el hombre "sea hombre" y "viva con dignidad"

-Es un Dios de esperanza. Un Dios bueno y optimista de él depende todo el bien. Su plan es compartir la felicidad con el hombre. Por eso lo crea "a su imagen y semejanza" y le otorga la libertad y el acabado de la creación(nombra al hombre su ayudante, confía plenamente en él). La vida y el hombre no son una vana ilusión, ni el fruto de un determinado ciclo cósmico que se repite sin fin.

-Es el Dios de la justicia y  de la Santidad. Es considerada la justicia uno de los atributos que mejor definen a Dios. Por eso en el judaísmo el hombre justo es el hombre santo porque se asemeja al principal atributo de Dios. Los profetas inciden en este aspecto de Dios exigiendo un comportamiento idéntico al hombre.

-Es el Dios de la solidaridad o caridad. Desde el comienzo de la Biblia se recuerda: "Abre tu mano ampliamente a tu hermano, al necesitado y al pobre". Es una de las grandes virtudes de Dios que liberó al pueblo de sus carencias y por ello hay que practicarla en este mundo entre los hombres.


Así pues, la vida para el hombre  no es una carga sino un regalo de Yaweh. Por eso debe aprovecharlo y  ajustar su vida a su plan ("la voluntad de Yaweh", "la ley")

Con el monoteísmo aparece la idea positiva y optimista de la religión, en claro contraste con el pesimismo radical de las religiones asiáticas y politeístas.

El planteamiento humano y el de Yaweh siguen la misma línea. Cuando más se entiende a ese Yaweh más potencial humano se desarrolla y viceversa.

El nombre de Dios es de hecho impronunciable. El hombre judío no lo nombra y se refiere a él con palabras sucedáneas, "El", Adonai(Señor), YHWH (pronunciado Yahweh [“el que  es”] ), Jehowah...







3.- LAS  ESCRITURAS

3.1. TANA’J

La Biblia hebrea se la conoce popularmente como TaNa"J (nombre de las letras hebreas de las tras secciones que la forma (T, N, J). Está formada solo por los escritos hebreos y se estructura en tres secciones: La Tora (“Pentateuco”),  los noviim (“profetas”), y los ketuvim (“escritos”).

El Pentateuco (Torah). Comprende los cinco primeros libros de la Biblia (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio). Para uso litúrgico se sigue escribiendo en rollos de pergamino, como en la antigüedad, por escribas especiales, y se conserva con toda veneración en el lugar de honor de la sinagoga de donde se saca en procesi—n para la lectura solemne del sábado.

La tradición jud’a atribuye su redacción a Moisés, el legislador. Los cinco libros abarcan desde la creación del mundo, la historia de los patriarcas, la entrega de la ley en el Sina’ y la muerte de Moisés ante Canaan. En el s. V-IV a.C., la narración fue dividida en cinco partes y transcrita en cinco volúmenes o rollos por motivos de conveniencia.  De ahí la denominación de Pentateuco.

Los profetas (“noviim”.). La Biblia Hebrea contiene dos secciones  proféticas: los “profetas anteriores” que dan una interpretación de la historia de Israel desde  la perspectiva de la enseñanza  profética. Su relato es una continuación del Pentateuco  desde la entrada en Canaan después del  éxodo de  Egipto, hasta la cautividad de Babilonia (586 a. C.). La separación en cuatro libros pudo ser resultado de un desarrollo posterior para hacer cómoda su lectura. Los “profetas posteriores”. Constituye un conjunto de obras que abraza un arco desde el siglo VIII al V a.C., la formación y vicisitudes de los reinos de Israel y Judá, el exilio de Babilonia y los comienzos del segundo Templo.

Los escritos (“Ketuvim”). El término hebreo “Escritos” describe el carácter de miscelánea de esta colección. Contienen  escritos muy diversos  como  poesía, literatura sapiencia, libros históricos. Cinco de estos libros forman los `



3.2. EL TALMUD

Tras la destrucción del templo y sus ceremonias en el año 70 d. C, la identidad judía se basó en la transmisión del saber judío y la transferencia de los símbolos de la religión del templo a otros aspectos de la vida judía.

Pero la Tora se concibió para una práctica ruda en el desierto. Posteriormente se construyó la sociedad. Hubo añadidos, correcciones, interpretaciones distintas a.  Los profetas se indignaron con la vida laxa de reyes y pueblo. Así pues la Tora (ley escrita) se le fue añadiendo  una ley oral que se fue transmitiendo por generaciones. Los fariseos las admitían, los saduceos dudaban de su validez.

El estudio de la Mishná constituye uno de los deberes que conducen a la salvación,  puesto que es el estudio de la voluntad de Yaweh.

Los rabinos desarrollaron un sistema de leyes y costumbres a través de una intensa discusión sobre la tradición judía y su adaptación a las circunstancias cambiantes. Estas decisiones rabínicas o “leyes orales”, que abarcaban todos los aspectos de la vida religiosa y secular, fueron codificadas hacia el año 200 d. C. en el Mishná (“La enseñanza”), que está dividido en seis “ordenaciones” y subdividido  en  63 “tratados”.

La Mishná se convirtió en objeto de posteriores discusiones en las distintas comunidades judías. Los amplios debates rabínicos sobre la Mishná, con opiniones tanto mayoritarias como minoritarias, fueron compiladas en el Talmud («estudio»): Existen dos recopilaciones diferentes: el Talmud de Jerusalén (hacia 400 d. C.) y el Talmud de Babilonia (hacia 500 d. C.). El Talmud babilónico se convirtió en la colección de tradiciones judías aceptada por la mayoría. Ambos Talmudes emplean el mismo texto de la Mishná, pero difieren  en el relato de los debates.

El Talmud es muy apreciado en círculos rabínicos y se le valora como un texto sagrado con una importancia similar a la de la Biblia. Todo el conjunto de adiciones (Tosafot), los comentarios y los comentarios de los comentarios han continuado hasta la época moderna.

Siguiendo la tradición rabínica  de “construir una tapia en torno a la Tora”, los rabinos trataron de salvaguardarla  con regulaciones y costumbres adicionales. En teoría, se consideraba menos grave violar una de las “tapias” que uno de los 613 mandamientos fundamentales de la Tora propiamente dicha.







4.- LAS MANIFESTACIONES EXTERNAS DE LA FE



4.1. LA  "MEZUZAH" Y  LOS "TEFILLIN"

La "mezuzah" (jamba de las puertas) lasa familias judías instalan en las puertas de sus casas una cajita que contienen 15 versículos de la Sagrada Escritura, en concreto del 2º discurso de Moisés a su pueblo donde les exhorta a que sigan los mandamientos, a amar al Señor y a enseñar sus palabras a sus hijos. Ya hacia el final, les pide que escriban estas palabras "en los postes de tu casa y en tus puertas"(Dt 6,4-9 y 11,13-21). Al pasar junto a  la cajita los judíos piadosos la acostumbran a besar o simplemente la acarician, con lo que proclaman que aquella  es una casa judía. ya que la casa para el judío es el centro de la fe junto al  templo o la sinagoga de Yaweh.


Los "tefillin" o filacterias son pequeñas cajas e cuero negro que contienen pasajes de la escritura. Se ata alrededor del brazo izquierdo (cerca del corazón) y alrededor de la cabeza(cerca de la mente) con cintas negras de cuero. Excepto el sábado, las usan los hombres  para la oración diaria de la mañana. Su finalidad es obedecer las instrucciones del Deuteronomio: "Y estas palabras que yo te mando hoy, estarán sobre tu corazón... Y has de atarlas por señal en tu mano, y estarán por frontales entre tus ojos"... Las correas se enrollan formando 7 vueltas (los 7 días de la creación) y formando la impronunciable palabra de Yawé (YHWH). Luego dan   vueltas a la mano y acaban en volviendo el dedo corazón.



4.2. LA ORACIÓN

En el judaísmo, la oración es muy importante. Tanto como la Tora. En efecto es una recitación de pasajes de la Tora y por lo tanto es un acto de adhesión a la ley de Yawé.

Es también un acto de presencia de Dios en la vida del piadoso judío o de su pueblo. Sustituye también al templo por lo que equivale a un sacrificio, o sea un momento, una parte del tiempo dado por Dios y que el hombre le devuelve.

El uso del talet (el chal de oración) es un significado de que la vida está consagrada al servicio de Yaweh.

Hay tres oraciones que marcan los tres momentos del día.

"Saharit" o la oración de la mañana (al empezar el día)
–Celebra la salida de las tinieblas y del desierto.
–Es cuando se usa el tefillim y el talet.

"Minha" o la oración del mediodía.
–Se da gracias al Yaweh que nos libera, nos perdona y reina en la luz.

"Arbit" o la oración del atardecer
–Hace entrar en la paz nocturna, que es la de Yaweh

Las oraciones son siempre en plural: la que reza es la comunidad. Si se hacen en la sinagoga, las suele dirigir el rabino y la asamblea asiente con su "amín".



4.3. EL TEMPLO

El Templo de Jerusalén

Construido por el rey Salomón (972-932), el Templo remplazó al santuario de Silo, primer centro religioso de las doce tribus de Israel, de manera que el santuario de campaña que los israelitas habían dispuesto desde la Alianza del Sinaí, quedó fijado en un lugar concreto.


El Templo acogía el Arca de la Alianza, que contenía las Tablas de la Ley grabadas por Moisés bajo el dictado de Yaweh y  el candelabro de los siete brazos (menorah) símbolo de la creación.

Toda la vida del Pueblo elegido transcurría alrededor al Templo. Era el punto de referencia total. Los judíos ofrecían sacrificios tanto comunitarios como particulares, peregrinaban a él para celebrar con pompa y júbilo las grandes fiestas del calendario judío en especial la más solemne de ellas, la  Pascua (Pesah).


Nabuconodosor destruyó el templo de Salomón en 515 a.C. El arca desapareció probablemente destruida por los vencedores. El Segundo Templo, reedificado tras  la cautividad de Babilonia, fue un edificio mucho más modesto que el anterior.

El rey Herodes, el Grande, cinco siglos después (40-4 a C), lo amplió y lo embelleció considerablemente, siendo el orgullo del pueblo judío. Dicho templo fue a su vez destruido por las legiones romanas de Tito en el año 70 d. C.

De este segundo Templo subsiste hoy el muro occidental, llamado “Muro de las Lamentaciones”, uno de los lugares santos del judaísmo. La esperanza mesiánica se expresa en la expectación de un tercer Templo que será construido con la venida del Mesías y será “una casa de oración para todas las naciones”.


El monte Garizim

Los Samaritanos,  darán culto a Yaweh en el Monte Garizim, cerca de Sikem no en Jerusalén. Este hecho los distanció de la comunidad de Judá quienes a la vuelta de la cautividad de Babilonia (721 a.C) reivindicaron Jerusalén como centro del culto y sede del único Templo. La polémica, e incluso la separación, proviene que los Samaritanos  edificaron en respuesta un Templo rival al de Jerusalén  en el Monte Garizim.



4.4 LA SINAGOGA:  "Bet Hakenneset" (casa de la asamblea)

La destrucción del templo, en el año 70 d. J.C., creó una nueva situación. Se crea una nueva estructura religiosa judía centrada en la sinagoga como lugar de reunión y oración, que puede edificarse en cualquier lugar donde haya una comunidad consolidada y que se convierte en el equivalente de lo que era el templo de Jerusalén.

El pilar principal de la religión judía será, a partir de la desaparición del Templo, la Tora como ley de cumplimiento inexcusable. Los rollos de la Tora son el altar; el estudio de la Tora, la oración y las acciones correctas, el sustituto del templo.

El judaísmo da mucha importancia a la asamblea, a reunirse para orar, estudiar, discutir... juntos.  Cuando el Templo estuvo en pie era el sacerdote quien oficia el sacrificio y dirige la oración. Pero con su ausencia la asamblea se reúne en la sinagoga, alrededor del rabino y en la enseñanza de la Tora.

Es la "Bet Hakenneset" o casa de la asamblea. No es un lugar de culto sino un lugar donde algunos se reúnen para orar o para enseñar. Allí se guarda la tradición y se participa en ella mediante la oración comunitaria. Cada aldea , cada barrio, tiene una o varias sinagogas. En Jerusalén, en tiempos de Cristo se contaban más de 400.

Las antiguas sinagogas estaban vueltas hacia Jerusalén. Las sinagogas carecen por regla general de ornamentación. Las ortodoxas separan a las mujeres (balcón superior) de los hombres. Los liberales han superado dicha división.

La parte esencial es el arca de la Tora que suele ser un armario situado al oriente. Sobre un estrado ("almamón" o "bima" se tienen las lecturas y las oraciones. El arca santa está flanqueada por dos candelabros de siete brazos ("menorah").

Durante la ceremonias los hombres llevan la cabeza cubierta con el "talit" ó "Taled "(chal de oración).

El rabino no es un sacerdote. Es un simple maestro o un erudito de la ley. Tiene por un lado la misión de la enseñanza religiosa tanto de os adultos como de los niños. Pero por otro lado representa a la comunidad ante las autoridades civiles.



4.4. LAS FIESTAS

Las fiestas son la auténtica argamasa para la consolidación de la familia judías. Y esta es la base del judaísmo. En la familia se forma y se transmite el sentimiento de fidelidad y de pueblo elegido tan típico en el judaísmo.


4.4.1. SABBAT:

Punto importante de la vida judía es el Sábado. La vida familiar se enriquece con dicha fiesta. Los ortodoxos no trabajan, no cocinan, desconectan el teléfono... los liberales son menos meticulosos, pero todos celebran el sábado.

El Sábado comienza al anochecer del viernes. Es entonces  cuando la señora de la casa rodeada de su marido y de sus hijos encienden los cirios (tantos como miembros de la familia) y pronuncia la bendición. Inmediatamente después el padre bendice el vino y corta el pan del sábado. Así comienza un periodo de convivencia familiar donde toda la familia ora y dialoga unida. Antes o después de la comida del sábado se suele ir a la sinagoga donde hay culto especial con la lectura de la Sagrada Escritura.

Durante  la “Diáspora” o  dispersión de la comunidad judía  fuera de su territorio (74 y 135 d.C), un importante numero de judíos se vieron obligados a vivir fuera de Palestina, en ambientes paganos  como religión prohibida  o como religión tolerada.  Dicha diáspora  no hizo más que alentar la esperanza de reconstruir  un estado judío y sirvió para aumentar sus vínculos de pertenencia a un pueblo. La practica del Sabbat fue clave para mantener la conciencia de pueblo. Un antiguo proverbio judío dice: "el sábado ha guardado más a Israel   que Israel  el sábado".



4.4.2. LAS CINCO GRANDES FIESTAS

La creencia  milenaria y la espera en la venida  del “Mesías”  o “Ungido” (Mesianismo) alienta el espíritu de fidelidad  y de alegría en el judío piadoso.  El Mesías aparecerá como  el enviado de Yaweh y traerá a la humanidad  la salvación prometida : un reino de  paz, de justicia y de fraternidad sobre toda la tierra (Is. 11, 9). Con su venida comenzará un periodo  de entendimiento  universal e Israel dejará de estar sometido y oprimido por los otros pueblos. Todas las formas de idolatría desaparecerán y Yaweh será  reconocido por todos.  Existen varias concepciones  de Mesías en Israel: el “Mesías real” descendiente de David (Sal. 2,2), el “Mesías profético” (Is. 61,1), el “Mesías Hijo del Hombre” (Dn. 7,13). Para un judío piadoso no es una expectación pasiva sino que exige  una vida llena de fidelidad a la Alianza del Sinaí. El calendario festivo ayuda  a Israel  a lograr esta actitud.

Cinco grandes fiestas van jalonado el año judío. Todas ellas tienen como fin recordar ciertos acontecimientos  pasados  donde  Yaweh intervino a favor de su pueblo.


1ª) -ROS HASANA:

Es el comienzo del año (2ª quincena de septiembre, aprox.).
Es la ocasión para que el judío se juzgue a si mismo. Es el momento de un gran examen de conciencia. Este día suena el dhofar, o cuerno de macho cabrío, recordando el sacrificio de Isaac que, gracias a Yawé salvó la vida. Atestigua que Yaweh está presente en la vida de su pueblo.

Le siguen 10 días aptos para el arrepentimiento. "Los días terribles" Los 10 días que siguen son días de penitencia. Recuerdan el pecado de la idolatría, símbolo de todos los pecados, cuando el pueblo adoró al becerro de oro en el desierto, negando al único Dios verdadero. Estos "días terribles" se piensa que el mundo entero comparece ante Yaweh para pedirle perdón por los pecados cometidos especialmente contra el prójimo.


2ª) -YOM KIPPUR:

Es el día del perdón. El sábado de los sábados con que acaba la década penitencial. Se celebra entre el 24 sept. al 12 de oct.

Es la fiesta más popular de todas. Este día muchos israelitas que no practican asiduamente se acercan a la sinagoga. Es el día de la purificación y de la extrema misericordia de Yawé. Este día se suelen llevar vestidos blancos para recordar las palabras de Isaías "Yaweh blanqueará los pecados". El oficio es largo y comienza con el "Kol Nidrei"(los votos) fórmula que anula todos los juramentos hechos el año anterior y que no se pudieron cumplir. Es una especie de absolución general. Así el creyente está dispuesto a emprender un año realmente nuevo.


3ª) -SUCOT:

Es la fiesta de los tabernáculos o de las tiendas. Recuerda el tiempo que el pueblo tras el Sinaí tuvo que pasar aun en el desierto. Se recuerda la intervención protectora de Yawé.

Se celebra a mediados de octubre y dura 7 días. Los dos primeros son de paro. Los judíos piadosos abandonan sus casas y se reúnen en tiendas o chozas, manifestando que el pueblo es un pueblo "en camino", dispuesto a seguir la llamada de Yaweh, sin fijarse el sitio donde están.


4ª) -PESAH:

Es la pascua. La conmemoración de uno de los episodios capitales de la fe judía. Es el recuerdo de la liberación de la esclavitud de Egipto. La fiesta en que Yaweh libera a su pueblo.

Se celebra el 15 de Nisán (abril). La noche de la Pascua se celebra una cena recordatorio de la liberación de Egipto. Las oraciones y preceptos de la cena de pascua están minuciosamente detallados en la "haggadá". cada uno de los manjares tiene un significado especial y durante la comida del "seder" (la víspera de pascua) tiene como fin instruír a los más jóvenes en la gozosa esperanza de la Pascua


5ª) -SABU'OT:

La palabra significa semanas. Viene a corresponder con el pentecostés cristiano.

Se celebran 6 semanas, 50 días después de la Pesah. Se llama también fiesta de las primicias. Recuerda el don de la Tora en el Monte Sinaí. Es una fiesta fundamental.



4.4.3  FIESTAS SECUNDARIAS

Además de las cinco fiestas básicas y del Sabat, el calendario judío también está sazonado de otros momentos festivo-religiosos. Las familias judías aprovechan los días de fiesta para enseñar a sus hijos la historia y la religión de Israel.

Si prescindimos de los días de fiesta, el ceremonial judaico sigue el curso de la vida humana.

Los "Purim" o recuerdo de la otra liberación del pueblo judío (por el rey persa) y

La "Hanuká" o fiesta de las luces que se recuerda la purificación del templo gracias a los Macabeos.

La circuncisión: El día octavo después de haber nacido se circunda al niño para recordar la Alianza concertada entre Yaweh y Abraham.

El "Bar mizwá": A la edad  de trece años el niño es un "bar mizwá", un hijo de la Ley y asume las obligaciones  de una persona mayor. Dicho día accede a la lectura de la Tora.

Las bodas es un punto culminante de alegría familiar.




5.- DIVISIONES ACTUALES DEL JUDAÍSMO


El genocidio nazi granjeó para los judíos una popularidad indudable a escala mundial que culminó en la creación del el Estado de Israel, que concentra a más de 4 millones de judíos.

Fuera de él, las comunidades judías se dividen en: comunidades de las diásporas antigua y medieval (del Viejo Mundo) y de la segunda diáspora (el desplazamiento de numerosos judíos a América, especialmente en el siglo XIX) que aglutinan a más de 10 millones de judíos. Además el judaísmo actual está dividido, con grupos de presión diferentes , entre los que sobresalen los radicales ortodoxos.

Las corrientes  más significativas del judaísmo  las constituyen: ortodoxos,  conservadores y  reformistas.


5.1. Los judíos ortodoxos

Pese a la impresión generalizada, los ortodoxos no constituyen  un grupo compacto . Se diferencian por la defensa dogmática de temas  delicados  (la construcción del templo, el sionismo, la custodia de los lugares santos, los pactos de gobierno en Israel, la política de pactos con los palestinos). En Israel son fuertes y muy influyentes. Poseen allí de grandes  privilegios, siendo un grupo muy respetado e incluso temido políticamente  ya que poseen  los medios de presionar  al gobierno y exigirle  el cumplimiento de  la ley religiosa (por ejemplo, impidiendo el tráfico de autobuses públicos en sábado en Jerusalén).

Siguen de modo estricto la Tora y la intepretación rabínica sometiéndose a todas las prescripciones,  preceptos y prohibiciones consolidadas desde comienzos de la era. Tienden a la segregación incluso el la indumentaria, utilizando como seña de identidad  el traje negro, de origen polaco, ya que los judíos ortodoxos son mayoritariamente askenazíes (centroeuropeos).

Hay diferencias dentro de la ortodoxia, incluso en lo que a este tema se refiere, puesto que los judíos sefardíes (originarios de la Península Ibérica, denominada por ellos Sefarad) son más tolerantes frente a la vestimenta. Algunos grupos ultraortodoxos  tienen tendencias  radicales  y violentas contra los que no se comportan como ellos, sean judíos o no, ya que  se sienten amparados por la Tora en sus acciones.


5.2. Los judíos conservadores

Los judíos conservadores  tienen  una posición más flexible. Permiten la crítica textual bíblica (práctica que los ortodoxos  aborrecen)  siempre  que no se toquen puntos  estimados como esenciales en la revelación y que se consolide un mejor conocimiento del judaísmo y una comprensión más correcta del texto bíblico.

Intentan conservar del pasado lo máximo dentro de los límites de mitigar comportamientos aberrantes (en la cuestión del Sabat son más laxos). Su mayor debilidad es que al no poseer unos límites conceptuales definidos,  y no disfrutan de la seguridad  interpretativa de los ortodoxos.


5.3. Los judíos reformistas

Por último, los reformistas son más racionalistas. Buscan adaptar el judaísmo al mundo moderno  aceptando  el contexto  laico de los Estados  en los que viven y la moral común, haciendo del judaísmo una práctica privada que no presente  la mínima carga  de  autosegregación.

Aceptan la moral civil (sexual, matrimonial y reproductiva) del resto de la población. Adaptan sus principios religiosos a los avances  de la ciencia . Respecto al a la crítica literaria, dudan del carácter  revelado  de la Tora  y del papel interpretador  de  los rabinos, no diferenciándose  en su forma de entender el mundo y de vivir la vida de sus convecinos no judíos. Esta tercera opción del judaísmo se sumerge en el mundo de  la secularización  y su religión, aunque esté presente en el interior de sus personales,  no se evidencia  en  las actitudes  exteriores.


Fuente: http://recursospastoral.googlepages.com/5.3.ELJUDASMO.doc

1 comentario:

  1. El judaismo no tiene nada que temer, ellos tienen su fe bien firme en muchas cosas que se les refutan, si no quieren creer las pruebas, entonces que no discutan sin razón

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