martes, 19 de enero de 2010

El Buda

El Buda fue un legendario sabio nacido en la antigua ciudad india de Lumbinī. Es una figura religiosa sagrada tanto para budistas como para hindúes (dos de las más grandes religiones del mundo). El fundador del Dharma y primer Gran Iluminado para el budismo y la encarnación del dios Vishnú para los hindúes.

Nació con el nombre de Siddhārtha Gautama (en sánscrito सिद्धार्थ गौतम, en pali Siddattha Gotama).Fue el creador del budismo y vivió aproximadamente entre los años 560 y 480 a. C., a finales de lo que se conoce como periodo védico, esto es, cuando se terminó de escribir el Rig Vedá (texto sagrado hindú).

Aunque existen muchas leyendas, se concuerda en que fue un líder religioso conocido como Siddhārtha Gautama. Vivió en una época de cambio cultural en que se atacaban los procedimientos religiosos tradicionales de la India. Fue uno de los reformadores que dio un impulso renovador en el ámbito religioso dhármico  que se propagó más allá de las fronteras de la India y terminó transformándose en una de las grandes religiones del mundo, el budismo. En esta religión, el término buddha significa ‘inteligente’ o ‘iluminado’, y se usa para nombrar a todo humano que haya conseguido el nirvana.

Nacimiento

Siddhārtha nació en el seno de una familia noble del clan de los Śākya aproximadamente en el año 563 a. C. Su lugar de nacimiento fue en Lumbinī, en el reino de Kapilavatthu, una aldea del Terai (en el actual Nepal) que está a los pies de los montes Himalayas.

El budismo posee su propio calendario lunar, que se inicia en 543 a. C., el año del nacimiento de Buda según la tradición. Sin embargo, el investigador Dr. Prasada Gokhale ha presentado evidencias de que Buda podría haber nacido en el año 1887 a. C.[1]

Según la tradición oral, Śuddhodana, el padre de Siddhārtha, era el rey que gobernaba el clan de los Śākya. Por este motivo Buda también es conocido como Sakyamuni (śākya muni, el ‘sabio de los Śākya’). Su padre poseía un palacio en Kapila Vatthu, a orillas del río Ganges.

Su madre Māyā Devi era una de las esposas del rey. Siddhārtha fue el nombre escogido para el recién nacido, que significa "la meta perfecta" o "la meta de los perfectos". La reina Māyā, madre de Siddhārtha, murió justo al nacer su hijo; que fue educado por su tía Pajapati.

Según la tradición oral, poco después de su nacimiento fue visitado por el brahmán Asita, un asceta de gran reputación por su sabiduría y por sus dotes para interpretar presagios. El sabio brahmán profetizó que Siddhārtha llegaría a ser un gran gobernante o un gran maestro religioso, lo que consternó a Śuddhodana, que quería que su hijo siguiera sus mismos pasos y que un día le sucediera en el trono. Por ello su padre lo protegió de la dureza de la vida, fuera de palacio, para evitar que el hijo desarrollara su tendencia hacia lo espiritual. Pensó que el mejor modo de evitarle la tendencia a la religiosidad consistía en impedirle toda experiencia con el lado amargo de la vida, de modo que creó en torno de él una vida llena de placeres y con el menor contacto posible con el sufrimiento de la realidad.

Dice la leyenda que Māyā fue fecundada por un pequeño y bello elefante provisto de seis colmillos que hirió delicadamente su regazo sin causarle dolor. Al nacer, el pequeño Siddhārtha habría aparecido ante su madre sobre un loto mientras una suave lluvia de pétalos caía sobre ambos, y dijo: "Triunfaré sobre el nacimiento y la muerte y venceré a todos los demonios que hostigan al humano"

Según otra versión, Māyā soñó una noche que un pequeño elefante con seis cuernos y cabeza de color rojo rubí bajaba del cielo y entraba en su vientre por el lado derecho. Ocho sacerdotes le explicaron a su esposo que el niño sería santo y alcanzaría la sabiduría perfecta. Más tarde ella salió al jardín con sus sirvientas y caminó bajo un árbol sala, el cual se inclinó. La reina se colgó de una rama y miró a los cielos. En ese momento Siddhārtha surgió de su lado.

Dice también la leyenda, que cuando Gautama nació recobraron la vista los ciegos, los sordomudos hablaron y una música celestial llenó el mundo.

Infancia y juventud

Los primeros años de la vida del príncipe Siddhārtha transcurrieron completamente ajenos a toda actividad espiritual, siempre vivió con su familia. Los detalles de la infancia y juventud de Siddhārtha narran una vida rodeada de enorme lujo y comodidad. Recibió la mejor educación y formación posibles en su tiempo.

Siddhārtha comenzó a sentir curiosidad por conocer cómo eran las cosas en el mundo exterior y pidió permiso a su padre para satisfacer su deseo. Śuddhodana accedió, pero preparó la salida de su hijo ordenando que despejaran las calles de toda visión que pudiera herir la sobreprotegida conciencia del príncipe. No obstante, sus cuidadosos arreglos fracasaron pues Siddhārtha, aclamado por la multitud a su paso por las calles, no pudo dejar de percibir el dolor bajo sus formas más agudas, por primera vez se percató de la vejez, enfermedad y muerte.

A los 16 años se arregló su matrimonio con una prima suya llamada Yasodhara. Cuando alcanzó la adolescencia se casó con su prima Yaśodhara y, cerca de los treinta años, tuvo un hijo, Rahula, cuyo nombre significa "obstáculo" o "cadena". Su hijo fue llamado así debido a que, por causa de él, estuvo más tiempo en el palacio del que tenía previsto.

Búsqueda espiritual

El descubrimiento de la vejez, la enfermedad y la muerte fue traumático para Siddhārtha. Se dio cuenta de que también él estaba sujeto al mismo sufrimiento y su ánimo se tornó sombrío, pues se preguntaba cómo alguien podía vivir en paz y felicidad si esto era lo que le deparaba la vida. En una nueva salida al exterior, el príncipe vio a un anacoreta, un monje mendicante, del cual se sintió impresionado por su carácter apacible. Decidió adoptar, también él, la vida de los monjes que vivían en extremo ascetismo, pasando antes unos años como mendigo.

Siddhārtha vivió como un príncipe hasta los 29 años; luego abandonó su hogar, dejando atrás a su esposa y a su hijo. Se echó al mundo con la cabeza rapada y ataviado con un vestido amarillo de itinerante, sin dinero ni bienes de ninguna clase, en busca de la iluminación.

Maestros

En su camino, Siddharta aprendió de la mano de cuatro diferentes maestros. Con ellos aprendió diferentes técnicas de meditación y logró altos estados de conciencia. En esencia, las distintas ideas que examinó Siddharta intentaban redefinir la unión del individuo (Atman ) con un absoluto (Brahman) para así lograr la liberación. Pero a pesar de sus grandes logros con estas prácticas, no encontró en ellas satisfacción para sus preguntas. Entonces, en un intento por doblegar totalmente al mundo sensorial, Siddharta probó a someterse a austeridades tan extremas que casi ocasionaron su muerte, pero aun así tampoco encontró solución a su problema. Es por esto que decidió investigarlo de una manera nueva y diferente.
Aprendió dos cosas de suma importancia: primero, que el ascetismo extremo no conducía a la liberación total, sino que era preciso algo más; y segundo, que, llegado cierto instante, ningún maestro era capaz de enseñar nada más. Siddhārtha partió decidido a no seguir buscando fuentes externas de sabiduría, sino a encontrarlas dentro de sí mismo.
Una versión mítica de esta etapa de su vida, nos dice que Siddhārtha, en sus extremas practicas de ascetismo, luego de algunos días sin comer ni beber agua, cuando se encontraba ya por desfallecer, pocos minutos antes de su muerte, escucha a un maestro que estaba enseñándole a una niña a tocar la Cítara, le dice que si la cuerda esta muy floja no suena, pero si esta se encuentra muy tensa se rompe, la cuerda debe estar en su justa tensión para que pueda dar música y armonía; y en ese momento el buda comprendió el camino del medio, que tanto el ascetismo extremo como la vida de placeres del palacio eran dos extremos y que la verdad se hallaría en el justo medio; ni placeres exacerbados ni ascetismo extremo, todo en su justa medida.

Nirvana
Al final de su periplo Siddhārtha caminó en un lugar llamado Bodhgaya, en el estado indio Bihar, hasta sentarse bajo la sombra de un árbol llamado bo o bodhi (higuera, ficus religiosa), considerado el árbol de la sabiduría.
Una noche de luna llena decidió no levantarse hasta que hallara la respuesta al sufrimiento. La culminación de sus meditaciones llegó cuando tomó conciencia de que ya se había liberado definitivamente. Comprendió las Cuatro Nobles Verdades. Ya no pesaba sobre él la ilusión del falso yo: su verdadero ser estaba más allá de las dualidades del aferramiento y la repulsión; había trascendido el espacio y el tiempo, la vida y la muerte. Comprendió que nunca más volvería a renacer, que había roto el eterno girar de la rueda del samsara. Esto es el nirvana.
Siddhārtha despertó de sus meditaciones como un Buda (‘despierto’, ‘iluminado’) y siguió sentado bajo el árbol bodhi durante cierto tiempo, disfrutando de la dicha de la renunciación, de la liberación. Después empezó a enseñar sobre el nirvana a quien le oyera; fundando lo que se llegaría a conocer como el budismo.

Para-nirvana  (muerte)
Siddhārtha Gautama murió alrededor del año 486 a. C., a los 80 años de edad. La causa fue una intoxicación alimenticia que le produjo vómitos, hemorragias y grandes dolores que, según los testimonios, soportó con gran entereza. Finalmente, se recostó en un bosque de mangos en Kuśīnagara, a unos 175 kilómetros al noroeste de Patna. Allí, rodeado de sus discípulos, alcanzó la paz eterna de la extinción completa, el para nirvana. Este es un estado al que sólo acceden los que han alcanzado el Nirvana durante su vida; después de morir. Antes de expirar dijo el Nirvana Sutra, donde resume toda su enseñanza y aclara los puntos que él vio que no estaban bien comprendidos.

Buda como concepto
Buddha (en sánscrito बुद्ध) es un nombre honorífico con contenido religioso que se aplica a quien ha logrado un completo despertar espiritual. En el marco religioso indio en donde se desarrolla el budismo, este despertar implica un estado de plena tranquilidad mental y felicidad libre del sufrimiento inherente a vivir. Esto sucede tras superar de manera permanente el deseo o ansia (lobha), la aversión (dosha) y la confusión (moha) sobre la auténtica naturaleza de la realidad y, por lo tanto, haberse liberado definitivamente de todo sufrimiento o insatisfacción vital.

En la primera compilación escrita del budismo, el canon pāḷi, del budismo theravāda, el término Buda se refiere específicamente a aquellos que hayan despertado a la verdad (dharma) por sus propios medios en una época en la que la enseñanza para este propósito no esté presente en el mundo, y por lo tanto sin la ayuda de un maestro o indicaciones sobre el camino a seguir para ello.
La religión budista incluye la reencarnación, y en su tradición se considera que Buda Gautama no ha sido el único buda. El canon pāḷi se referiere al buda Gautama como el 28. de una larga lista que surgen paralelamente al florecimiento y posterior desaparición de su enseñanza (véase la Lista de los 28 Budas ). Según el budismo, el próximo Buda aparecerá dentro de miles de años y será llamado Maitreya (Pāḷi: Metteyya).
El budismo enseña que cualquiera tiene el potencial innato para llegar a experimentar el despertar y el nirvāṇa. Realizar el nirvana implica realizar la misma naturaleza de un Buda, pero no así convertirse en un Buda histórico como lo fue Siddharta Gautama. En el budismo theravāda existe el apelativo de arhat(noble, digno) que se aplica a quienes han realizado dichas cualidades. En el posterior budismo mahāyāna el significado de la palabra de Buda cobrará un uso mucho más extensivo, en donde la palabra Buda se empleará tanto para nombra al personaje histórico de Siddharta, para hacer mención a la completa realización del camino budista, o para designar a la realidad como un todo ("el Buda"). Los diversos enfoques de escuelas distintas así como las traducciones hacia el sánscrito, chino o tibetano, será el marco para esta ampliación de significados.

Tipos de budas
En el canon pāḷi, se une el término buddha con otras palabras para así distinguir peculiaridades de un Buda. De este modo, se explican tres tipos de buda: samyaksambuddhas (en pāḷi: sammasambuddhas) , pratyekabuddhas (en pāḷi: paccekabuddhas) y Savakabuda.

    * Samyaksambuddhas: son aquellos que una vez alcanzada la budeidad, deciden enseñar a otros la verdad que han descubierto. Son los que guían a otros al despertar a través de la enseñanza del dharma en un tiempo o mundo donde éste ha sido olvidado o no ha sido enseñado todavía. Siddhartha Gautama es considerado uno de los 28 samyaksambuddhas. Para llegar a ser un samyaksabuddha se deben practicar los 10 paramitas o perfecciones que son atribuidos a todos los samyaksambuddhas. Si alguien presenta los 10 paramitas y logra la budeidad, entonces puede ser considerado como «perfectamente iluminado» y está en condiciones para predicar el dharma. El personaje histórico del Buda es considerado un Samyaksambuddha.

    * Pratyekabuddhas: en ocasiones llamados «los budas silenciosos o solitarios», son similares a los samyaksambuddhas en que han alcanzado el nirvana y adquirido la misma realización que ellos, pero han escogido no enseñar a otros de manera explícita todo lo que han descubierto, sino que se limitan a consejos de conducta o morales (abhisamācārikasikkhā). En la tradición budista son considerados inferiores a los samyaksambuddhas. En algunos textos, los pratyekabuddhas son descritos como aquellos que comprenden el dharma a través de sus propios esfuerzos, pero que no obtienen la omnisciencia ni el dominio sobre los «frutos» (phaleshu vasībhāvam).

Otros términos importantes

    * Arhat: es alguien que sigue la enseñanza de un samyaksambuddha y logra realizar el nirvana. Este término se emplea en el budismo Theravada e implica la máxima realización a la que se puede aspirar, ya que el nombre de Buda se aplica sólo al Buda histórico.
    * Boddhisatva: a semajanza del arhant del budismo Theravada, el boddhisatva sigue las enseñanzas del Buda pero añadiendo una connotación heroica, ya que hace votos para no realizar el nirvana definitivo hasta que todos los seres sean liberados.
La palabra Boddhisatva estaba presente en el budismo antiguo, si bien se le daba un uso más histórico para nombrar la trayectoria de alguien que acabará siendo Buda, como por ejemplo le ocurrió al Buda histórico. En el Mahayana en cambio todos los seguidores serán motivados para vivir esta trayectoria como propia del camino budista de cualquier practicante.
    * Sravakas: a menudo aparece también el nombre de sravakas. La denominación de sravaka significa (‘oidor’ o ‘seguidor’), y se aplica a toda aquella persona que sigue la enseñanza del Buda escuchando y reteniendo, pero no ha realizado todavía el nirvana y no es un arhat.

Estos términos mencionados son los principales del budismo Theravada, si bien la palabra buddha se utiliza unida a otros prefijos varias veces, como por ejemplo en el caso de Anubuddha; un término empleado por el Buda Gautama en la Khuddakapatha para referirse a aquellos que llegaron a ser budas después de recibir instrucción. Estos discípulos iluminados alcanzan el nirvāṇa y el parinirvāṇa al igual que los otros dos tipos de buda, aunque el término más usado para ellos es Arhat.


Budismo Mahayana
La ampliación de significados que significó el budismo Mahayana propició el empleo de la palabra Buda en varios sentidos. Cuando el budismo entró primeramente en China, se utilizó en los primeros siglos de manera similar a la palabra Tao, y así se empezó a aplicar la frase "el Buda" para describir a la realidad "tal cual es". A su vez, se exaltará la ausencia de diferencia que supone la realización del nirvana respecto al estado de un Buda. Ya en el Canon Pali del budismo antiguo, Buda reprende a Sariputra tras su despertar por que éste no acepta que sea igual que el Buda. En el mahayana el significado de la palabra Buda adquirirá significados más atemporales, devocionales y escatológicos, y así su uso será intensivo para señalar a personas, vivencias o estados de la mente.

Respecto al resto de términos provenientes del budismo clásico, éstos sufrirán también algunas ampliaciones. El término Arhant queda en desuso para dar paso a la presencia de la palabra Boddhisatva.


Características de un Buda

Algunos budistas meditan sobre (o contemplan) el estado de Buda con nueve características:

    * digno
    * perfectamente Iluminado
    * mantiene el conocimiento perfecto
    * glorioso
    * insuperable conocedor del mundo
    * insuperable líder de personas
    * maestro de dioses y gente
    * Iluminado
    * Bendecido o Afortunado.

Estas características son mencionadas con frecuencia en las escrituras budistas y son recitadas a diario en muchos monasterios budistas.

Realizaciones espirituales

Además de que un Buda ha purificado completamente su mente de deseo, aversión e ignorancia y por tanto ha dejado de estar atado al samsāra, la tradición señala que un Buda posee una serie de poderes espirituales o sobrenaturales. No obstante, aunque definitorios son considerados secundarios según indicaciones del propio Buda, y así se señala principalmente el hecho de que un buda es alguien totalmente despierto que se ha dado cuenta de la verdad primordial: de la naturaleza no dualista de la vida y que se ha liberado del sufrimiento que se experimenta en la vida mientras no se ha despertado.

El Buda como concepto
En el canon pāḷi, se subraya la idea de que Buda Gautama fue un ser humano. En el budismo Theravada se hace énfasis también en los más grandes poderes psíquicos (phala, ver Kevatta Sutta). El cuerpo y la mente (los cinco khandas) de un buda son impermanentes y cambiantes, al igual que el cuerpo y la mente de la gente común. Sin embargo, un buda reconoce la naturaleza inmutable del dharma, el cual es un principio eterno y es un fenómeno incondicionado y atemporal. Este punto de vista es común en la escuela Theravāda y en otras escuelas budistas tempranas.

Desde el budismo mahayana, se considerarán tres facetas de un Buda y que también son las de la realidad percibida: nirmanakaya, sambogakaya y dharmakaya. Estas tres características suponen una visión trinitaria de la realidad para poder explicarla; esto es principalmente un marco filosófico y explicativo para sondear su naturaleza.

Un error conceptual comun es ver a un Buda como un equivalente a Dios. El budismo es una religión no-teísta. Aunque Buda Gautama comenta sobre la existencia de dioses y entre ellos la de un dios creador , consideró a este tipo de preguntas como sin provecho para la perspectiva de la liberación budista. Por lo que, en general, los budistas no se plantean ni especulan sobre la existencia o no de un dios creador supremo. El budismo no requiere de este recurso para explicar cómo alcanzar la iluminación. Esto no significa que el budismo niegue o afirme la existencia de alguna deidad creadora del universo, sino que se consideran solo brahmas o devas que son mortales. Se considera a Buda como el guía y maestro que señala el camino para alcanzar el nirvāṇa y no como una deidad que hay que adorar. Para un budista, el alcanzar la iluminación será una responsabilidad personal que no se puede dejar en manos de un tercero, sea humano o dios.

Las escuelas del budismo Mahayana afirman también que el Buda histórico era un ser humano, si bien creen que tras convertirse en Buda pasó a ser esencialmente algo más que un ser humano físico común, estando integrado en la realidad de una manera distinta y trascendente. Al haber vencido a la muerte, se considera que sigue presente como última realidad Dharmakaya. Por vía de otras especulaciones filosóficas aparecerán otros marcos explicativos similares. Uno de los principales es la noción de Tathagatagarbha o "Matriz de la iluminación". En este esquema, se considera que Bud] es una potencialidad inherente en todo ser vivo que podrá ser despertada en el momento propicio. Por lo tanto, que todos los seres son "Budas" en potencia ya que tienen la capacidad de despertar tarde o temprano. Esta es una doctrina metafísica y soteriología particularmente importante desde el siglo VI y a partir de la difusión de la Prajnaparamita, la principal aportación doctrinal del budismo mahayana.

A partir de aquí, la doctrina del Tathagatagarbha influirá en los principales Sutras del budismo mahayana, como el Mahaparinirvana, el Lankavatara, el Sutra del Loto, el Sutra de la Perfecta iluminación, etc. Todos estos textos irán circulando por toda Asia y conformado así las diferentes escuelas del Mahayana, que encuentran en esta idea filosófica un punto común y distintivo de su antecesor histórico indio (el actual budismo Theravada).



















Capitulo II Enseñanzas del Budismo

Cuatro nobles verdades
La primera enseñanza del Buda Sakyamuni después de abandonar el samsara  fueron las cuatro nobles verdades. Sakyamuni lo expone así en el Dhammacakkappavattana Sutta (SN LVI.11):

"Esta, monjes, es la noble verdad de duḥkha : el nacimiento es dukkha, la vejez es dukkha; la tristeza, el lamento, el dolor, la pena y el desespero son dukkha; la asociación con lo que no se ama es dukkha; la separación de lo que se ama es dukkha; no conseguir lo que se quiere es dukkha. En breve, los cinco agregados del aferramiento son dukkha.
Y esta, monjes, es la noble verdad del origen de dukkha: el aferramiento que provoca el consiguiente devenir y que es acompañado por la pasión y el deleite, probándolo ahora aquí y ahora allí. El aferramiento al placer de los sentidos, el aferramiento a que algo aparezca, el aferramiento a que algo no aparezca.
Y esta, monjes, es la noble verdad del cese de dukkha: la restante disminución y cese del aferramiento, la renuncia, el abandono, la liberación, el dejar ir ese mismo aferramiento.
Y esta, monjes, es la noble verdad del camino de práctica que conduce al cese de dukkha: precisamente este Noble Camino Óctuple: el correcto punto de vista, la correcta resolución, el habla correcta, la acción correcta, el modo de vida correcto, el esfuerzo correcto, la atención correcta, la concentración correcta."

Según el budismo las cuatro nobles verdades son:

   1. El sufrimiento (Dukkha, insatisfacción)  existe.
   2. El origen de esa insatisfacción es el anhelo (o deseo, sed, "tanhā")
   3. El sufrimiento puede ser extinguido (nirvana).
   4. Para extinguir el sufrimiento, debemos seguir el óctuple sendero.

A semejanza de la medicina de la época, Buda actúa como un médico pero para la enfermedad del espíritu, donde su enseñanza es aplicada como una medicina. Así, lo que el Buda nos viene a presentar es de hecho algo muy similar a un procedimiento médico donde tenemos:
1. La observación del síntoma o signo de la enfermedad.
2. El diagnóstico de la enfermedad.
3. El pronóstico de las posibilidades de recuperación.
4. La prescripción de una receta.


El "síntoma": La insatisfacción

(en pāḷi: Dukkha Ariya Sacca)

Toda existencia es insatisfactoria "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el sufrimiento. El nacimiento es sufrimiento, la vejez es sufrimiento, la enfermedad es sufrimiento, la muerte es sufrimiento, convivir con lo indeseable es sufrimiento, separarse de lo deseable es sufrimiento, no obtener lo que se desea es sufrimiento. Todo conlleva sufrimiento, la existencia y sus partes son sufrimiento." Todo es sufrimiento, nada es felicidad completa, el sufrimiento está siempre presente. La muerte de uno mismo y de los seres queridos es sufrimiento, así como la enfermedad de nuestros seres amados y la propia es sufrimiento, incluso la convivencia con seres amados conlleva sufrimiento. Dukkha (sufrimiento en lengua pali) se refiere a un sentido más amplio de sufrimiento: dolor, tristeza, pena, imperfección, aflicción, impermanencia, insustancialidad...)

El "diagnóstico": La causa del descontento

(en pāḷi): Dukkha Samudaya Ariya Sacca):

El sufrimiento proviene del anhelo-aferramiento y la ignorancia "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el origen del sufrimiento. La ignorancia, el deseo-apego y los cinco venenos son los que producen nuevos renacimientos, los que inclinan al placer y buscan la satisfacción aquí y allá, desanimándonos al no conseguir lo que queríamos. Es el deseo por la existencia, el deseo por la no existencia."

El sufrimiento surge del deseo o como consecuencia lógica de acciones pasadas "torpes" de elección propia. El motivo para realizar estas acciones, o sea, el origen y porqué del sufrimiento, son las pasiones humanas, expresadas en el budismo con una variedad de formulas, como por ejemplo los tres venenos o fuegos: ignorancia, aversión/odio, anhelo/aferramiento. Todo surge de no saber que todas esas acciones llevan al sufrimiento y no conocer la impermanencia e interdependencia de las cosas.

La posible cesación del sufrimiento

La prognosis (en pāḷi: Dukkha Nirodha Ariya Sacca):

El sufrimiento puede ser vencido "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre la supresión del sufrimiento. Esta cesación es posible eliminando nuestro deseo, librándose del deseo-apego, abandonarlo para siempre, no dándole acogida en nosotros."

Para terminar con nuestro sufrimiento hay que embarcarse en un estudio para hallar sus causas y comprobarlas por uno mismo, y después, eliminarlas. Hay que suprimir los cinco venenos y realizar acciones virtuosas, creando karma bueno. Esta noble verdad, en más profundidad, es el vacío, la sabiduría de la vacuidad, la realidad última, el corazón del Dharma.

El camino que lleva al cese del sufrimiento: El óctuple sendero

La prescripción (en pāḷi: Dukkha Nirodha Gamini Patipada Ariya Sacca):

Óctuple Noble Sendero "Esta es, oh monjes, la noble verdad sobre el camino que conduce a la supresión del sufrimiento, hacia la iluminación, el nirvana, El camino de las ocho ramas, el sendero óctuple por ejemplo:

   1. Comprensión correcta (conocer y entender de forma recta las nobles verdades y el dharma)
   2. Pensamiento correcto (no ceder a los deseos o al odio)
   3. Palabra correcta (no hablar en exceso o inútilmente, no mentir...)
   4. Acción correcta (no matar, robar, herir, violar...)
   5. Ocupación correcta (ganarse la vida de forma digna sin hacer daño a otros)
   6. Esfuerzo correcto (recanalizar los malos instintos y alimentar los buenos)
   7. Atención correcta (estar consciente de los acontecimientos externos, mentales, emocionales y corporales)
   8. Concentración correcta (meditar con aplicación y buena aspiración, sin desear sólo el propio despertar)"

Las cuatro nobles verdades contienen casi todas las enseñanzas del Buda y el budismo. Es por donde debería empezar cualquier principiante o interesado en el budismo y la meditación budista.

Las cuatro nobles verdades y dukkha

Tras su despertar, Buda Gautama conoció que la verdad de su experiencia era muy difícil de transmitir a los demás, y durante unas semanas estuvo en tranquila seclusión. Según las escrituras budistas, finalmente pudo ver que existían personas que podrían también alcanzar el Nirvāņa, entonces empezó su actividad como guía para otros.

El primer discurso (Sutta) que dio fue a sus antiguos compañeros de meditación, en lo que se conoce como "La puesta en marcha de la rueda del Dharma" (Dhammacakkappavattana). En este primer discurso, Buda Gautama establece las bases para la comprensión de la realidad del sufrimiento y su cese.

Estas bases se conocen como "Las Cuatro Nobles Verdades", las cuales constatan la existencia de lo que en el budismo se llama Duḥkha; una angustia de naturaleza existencial.

    * Duḥkha (el descontento) existe.

La vida es imperfecta, la insatisfacción y el sufrimiento existen y son universales. Este es el punto de partida de la práctica budista, representa el sine qua non del budismo. Esta verdad contiene las enseñanzas sobre las Tres Marcas de la Existencia.

    * La causa de duḥkha es tŗşņā (en sánscrito: el deseo, el querer, el anhelo, la sed).

El origen, la causa raíz, de duḥkha es el anhelo, el ansia o la sed (tŗşņā) de cualquier situación o condición placentera. Creemos que algún acto, logro, objeto, persona o entorno propicio nos llevarán a la satisfacción permanente del “yo”, cuando el "yo" en sí no es más que una fabricación impermanente de la mente. Y de ahí que el origen del anhelo sea la ilusión o la ignorancia (avidyā) en la vida samsárica.

Los seres samsáricos no comprenden la manera y forma en la que realmente funciona el karma. Por ejemplo cuando se responsabilizan a factores externos por el malestar en la vida, en vez de a acciones y actitudes personales. Otras veces, por estar lamentándonos y culpándonos por nuestras acciones poco hábiles o torpes pasadas, nos causamos aún más duḥkha en el presente. El sentimiento de culpa causa sufrimiento, cuando lo que deberíamos hacer es cortar la raíz de esa culpa en nuestra conciencia ética para entonces cortar la raíz de los sentimientos negativos como la culpa. Esta verdad contiene la explicación del Surgimiento Condicionado.

    * Existe un cese de duḥkha.

Según el budismo, a través del aprendizaje de la observación de los procesos considerados como ignorantes y alimentados por Los Tres Fuegos, se empieza a crear una base para lograr un cese de los mismos. La forma de escapar de la insatisfactoriedad de la vida es la de enfrentarnos de manera directa a esta condición insatisfactoria. Al enfrentarnos a la realidad, la entendemos como realmente es, sabemos las causas del sufrimiento y como no hacer que surjan. Esta verdad contiene la enseñanza sobre nuestra capacidad de llegar al Nirvana.

    * Existe un Noble Camino para lograr este cese.

El método y la disciplina para eliminar la ignorancia, el anhelo y finalmente dukkha es el camino de la sabiduría, la ética y la meditación, expuesto de manera detallada en el Noble Camino.

El noble óctuple sendero (en sánscrito: Ārya sṭāṅga mārgaḥ • en pali: Ariya aṭṭhaṅgika magga) es considerado, según el budismo, como la vía que lleva al cese de dukkha (la insatisfacción o sufrimiento). Este cese del sufrimiento se conoce como Nirvana. El noble camino es una de las enseñanzas budistas fundamentales; la cuarta parte de las Cuatro Nobles Verdades. En la simbología budista, el noble camino es usualmente representado con la rueda del Dharma, donde cada rayo representa un elemento del sendero. Este símbolo también se utiliza para el Budismo en general.

Los elementos del noble camino óctuple se subdividen en tres categorías básicas:[1] sabiduría, conducta ética y entrenamiento de la mente (o meditación); para rehabilitar y desacondicionar la mente. En todos los elementos del noble camino, la palabra "correcta" o "recta" es una traducción de la palabra "sammā" (Pali); que denota "plenitud", "coherencia", "perfección" o "ideal". El noble camino es:

    * (Pali: paññā) Sabiduría

    1 (Sánscrito: dṛṣṭi • Pali: diṭṭhi) Visión o Comprensión correcta
    2 (saṃkalpa • saṅkappa) Pensamiento o Determinación correcta

    * (Sīla) Conducta ética

    3 (vāc • vācā) Hablar correcto
    4 (karmānta • kammanta) Actuar correcto
    5 (ājīva • ājīva) Medio de vida correcto

    * (Samādhi) Entrenamiento de la mente

    6 (vyāyāma • vāyāma) Esfuerzo correcto
    7 (smṛti • sati) Estar-Presente o Consciencia del momento correcta
    8 (samādhi • samādhi) Concentración o Meditación correcta

Aunque el camino está enumerado del uno al ocho, normalmente no es considerado como una serie de pasos lineales por los cuales uno debe progresar; más bien, como señala el monje Budista y erudito Walpola Rahula, los ocho elementos del Noble Camino "deben ser desarrollados de manera más o menos simultánea, dentro de lo que sea posible de acuerdo a la capacidad de cada individuo. Todos están unidos y cada uno ayuda a la cultivación de los otros"; siendo esta una guía práctica que se hace en paralelo.

El Noble Camino Óctuple, por la forma en que está escrito, puede comprenderse de manera ordinaria o práctica por personas no budistas o de manera trascendental y sagrada para budistas

La categoría de la sabiduría del Noble Sendero está constituida por aquellos elementos que se refieren a aspectos mentales o cognitivos de la práctica del budista. Se dice que cuando alguien empezó a caminar en este noble sendero y además ha destruido las tres primeras cadenas abre el ojo del Dharma, siendo ahora un sotapanna.  En general, es la búsqueda de conocimiento trascendental, para así no perderse en los caminos de la ignorancia y creencia en mentiras.

 Visión o Comprensión correcta (Pali: Panna, Sanscrito: Prajna)

Este elemento, a veces traducido como "Perspectiva", se refiere al entendimiento y comprensión de las Cuatro Nobles Verdades del Budismo. En el Mahāsatipaṭṭhāna Sutta, el Buda Śākyamuni explica esta faceta:

    * entender el sufrimiento
    * entender su origen
    * entender su extinción
    * entender el camino que lleva a su extinción

En el Sammādiṭṭhi Sutta, el Buda Sariputra instruye que Correcto Entendimiento puede ser logrado alternativamente a través del entendimiento de: lo sano y lo malsano, los cuatro nutrimentos, las Doce Nidanas  o las tres corrupciones.

Para el conocimiento de las Cuatro Nobles Verdades se tienen que entender otros fundamentos budistas como: Tri-Laksana, Anatta, Nirvana, Pratitya-samutpada, Skandha y Karma.

 Pensamiento o Determinación correcta

Esta faceta, a veces traducida como "Intención", "Motivación", "Aspiración" o "nuestra volunta para cambiar" es explicada en la Magga-vibhanga Sutta.[6] Correcto Pensamiento es:[7]

    * intención de Nekkhamma: renunciación del camino mundano para así poder alcanzar el Nirvana, dejar ir; porque nada es constante
    * intención de buena fe o voluntad
    * intención de ahiṁsā: no-violencia hacia otros organismos

El pensamiento correcto se refiere a las emociones, y consiste en canalizar correctamente el pensamiento para conseguir una serena libertad respecto de la sensualidad, que se aparte de la mala voluntad y de la crueldad, y que se dirija hacia la bondad y la compasión.

Conducta ética (Śīla • Śīla)

Esta faceta del Noble Camino es el entender que cada vez que hablamos o actuamos agregamos una carga kármica como consecuencia. La ética es considerada la base o fundación sobre la que los pensamientos y prácticas insanas terminan y los estados meditativos superiores empiezan.

Este aspecto del Noble Camino Óctuple es el más extrovertido, porque trata directamente con la relación entre budistas y demás miembros de su sociedad. Además este subgrupo del Noble Camino Óctuple constituye los Cinco Preceptos (Sánscrito: pañcaśīla, Pali: pañcasīla), la base de la Ética budista:

    * Abstenerse de destruir la vida.
    * Abstenerse de robar.
    * Abstenerse de conductas sexuales inapropiadas o dañinas.
    * Abstenerse de mentir.
    * Abstenerse de intoxicantes de la mente o el cuerpo.

Hablar correcto

Es la forma en que budistas hacen el mejor uso de su hablar o lenguaje. En el Canon Pali, este aspecto del Noble Camino es explicado de la siguiente forma:[8]

    * abstenerse de mentir

    "Abandonando la mentira, se abstiene de mentir. Habla la verdad, se mantiene con la verdad, es firme, fiable, no alguien que engaña a los demás..."

    * abstenerse del hablar calumnioso, difamador

    "Abandonando el hablar calumnioso, difamador se abstiene del hablar calumnioso, difamador. Lo que ha oido aquí no dice allá para separar esa gente de la gente de aquí. Lo que ha oido allá no dice aquí para separar esa gente de la gente de allá. Así, reconciliando a quienes se hubieran separado o fortaleziendo quienes están en unión, ama la concordia, le place la concordia, disfruta la concordia, habla creando concordia..."

    * abstenerse del hablar irrespetuoso

    "Abandonando el hablar irrespetuoso, se abstiene de hablar irrespetuoso. Habla palabras que son tranquilizadoras para el oído, que son afectivas, que van al corazón, que son educadas, atractivas y placenteras para la gente en general..."

    * abstenerse del hablar frívolo

    "Abandonando el hablar frívolo, se abstiene de hablar frívolo. Habla lo que conviene, habla lo que es un hecho, lo que está de acuerdo con la meta, el Dharma y la Vinaya. Habla palabras que valen atesorar, convenientes, razonables, circunscritas, conectadas a la meta..."[9]

Con respecto a decir la verdad sobre conocimiento mundano, la Cunda Kammaraputta Sutta (AN 10.176) atribuye a Gautama lo siguiente:

    "Está el caso en que cierta persona, abandonando la mentira, se abstiene de la mentira. Cuando alguien ha sido llamado (...), si se le pregunta como testigo, 'Venga y diga, buena persona, lo que usted sabe': Si no sabe, dice, 'No sé'. Si sabe, dice, 'Sí sé'. Si no vio, dice, 'No ví'. Si vio, dice, 'Sí ví'. Entonces nunca dice conscientemente una mentira por su propio bien, por el bien de otra persona, o por alguna recompensa. Abandonando falso hablar, se abstiene de falso hablar."

Con respecto a decir la verdad sobre conocimiento espiritual, la Canki Sutta (MN 95) atribuye a Gautama las siguiente prevenciones:

    "Si una persona tiene convicción, declara, 'Esta es mi convicción', salvaguarda la verdad. Pero no llega a la conclusión definitiva 'Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor.'...

    "Si a una persona le gusta algo... sostiene una tradición irrompible... tiene algo razonado a través de la analogía... tiene algo en lo que está de acuerdo, habiendo analizado distintos puntos de vista, declara, 'Esto es algo en lo que estoy de acuerdo, habiendo analizado distintos puntos de vista,' salvaguarda la verdad. Pero no llega a la conclusión definitiva 'Solo esto es verdad; todo lo demás no tiene valor.'..."

Walpola Rahula resume este factor del camino diciendo que absteniéndose de participar en "formas de hablar malas y dañinas" significa que "uno naturalmente tiene que hablar la verdad, tiene que usar palabras amigables y benevolentes, placenteras y amables, significativas y útiles".

Actuar correcto

"Actuar Correcto" o "Conducta Correcta" trata con la manera apropiada en que budistas deberían actuar en su vida diaria. En la Sutra Cunda Kammaraputta (AN 10.176), este aspecto del Noble Camino es explicado así:

    * abstenerse de tomar la vida

    "Está el caso de cierta persona que, abandonando la toma de la vida, se abstiene de tomar la vida. Medita con su caña de pescar en descanso, su cuchillo en descanso, escrupuloso, misericordioso, compasivo por el bienestar de todos los seres vivos.

    * abstenerse de tomar lo que no es dado, de robar

    "Absteniéndose de tomar lo que no es dado, se abstiene de tomar lo que no es dado. No toma, como un ladrón, cosas en una aldea o en la naturaleza, que pertenezcan a otros y no se las han dado.

    * abstenerse de conductas sensuales inapropiadas, dañinas

    "Absteniéndose de conductas sensuales inapropiadas, dañinas, se abstiene de conductas sensuales inapropiadas, dañinas..."[

Medio de vida correcto

El "sustento" o "modo de subsistencia correcto" está basado en el concepto de ahíṁsā, o inofensividad, y esencialmente declara que un budista no debería optar por oficios o profesiones en los que, directa o indirectamente, dañe otros seres vivos o sistemas. Estas ocupaciones incluyen "comerciar armas letales, bebidas intoxicantes, venenos, matar animales", entre otros.[14] "[C]omerciar con humanos" — tales como comercio de esclavos y prostitución—es también incorrecto,[15] así como también otras formas deshonestas de ganar riqueza, tales como "[c]orrupción, estafas, engaños, robos [,] intrigando, persuadiendo, insinuando, subvalorando, [y] persiguiendo ganancias con ganancias".[16] En resumen Medio de vida Correcto consta de:

    * renunciar a un vivir incorrecto
    * ganarse la vida de una manera correcta

En adición, para un ejemplo en el cual el Buda Gautama instruye a un Laico en la forma propicia para ganar y proteger las riquezas materiales, incluyendo consejos para ahorrar, ver la Dighajanu Sutta.

Samādhi; Entrenamiento de la mente

Esta agrupación de los tres últimos eslabones del sendero ( Samādhi) es la que recibe un mayor variedad de traducciones por parte de distintos autores, que pueden referirse a él también como "Meditación", "Concentración", "Disciplina Mental", "Cultivo de la mente y corazón" o "Estar Presente". Esta sección está constituida por los elementos que tratan sobre como el practicante budista puede ir transformando la actividad de su mente, sus emociones, y la forma de ver la realidad.

Esfuerzo correcto

Este apartado (en sánscrito: vyāyāma) forma parte de samādhi por lo que se entiende que el esfuerzo es mental. Vyāyāma involucra el esfuerzo continuo, la práctica consciente para, esencialmente, mantener la mente libre de pensamientos que podrían perjudicar la habilidad para realizar o poner en práctica los otros elementos del Noble Camino. Por ejemplo, desearle el mal a otro organismo contradice el precepto—contenido en "Pensamiento Correcto"— de desear lo mejor para los demás (inclusive que todos y todas alcancen el Nirvana). Este elemento se refiere al proceso de intentar desarraigar tales pensamientos malsanos y reemplazarlos.

El Esfuerzo, (a veces también llamado Diligencia o Energía) Correcto, para un budista es considerado involucrarse en un esfuerzo que es puro, sano en términos del karma; esto significa, en términos de las consecuencias que tengan esos esfuerzos.[17] Para lograr un Correcto Esfuerzo es necesario (Vīrya) o energía espiritual. Las cuatro etapas de esta faceta son explicadas en el sutra SN 45.8:[18]

    * esforzarse en prevenir lo insano que no ha surgido todavía.

    genera deseo, esfuerzos, persistencia, defiende y ejerce su intencionalidad de que el mal no surja; antes de que estas cualidades insanas surjan.

    * esforzarse en destruir lo insano que ha venido.

    genera deseo, esfuerzos, persistencia, defiende y ejerce su intencionalidad de que el mal sea abandonado; cuando estas cualidades insanas ya han surgido.

    * esforzarse en producir lo sano que no ha surgido todavía.

    genera deseo, esfuerzos, persistencia, defiende y ejerce su intencionalidad de que el bien surga; antes de que estas cualidades sanas surgan.

    * esforzarse en cultivar lo sano que ha venido.

    genera deseo, esfuerzos, persistencia, defiende y ejerce su intencionalidad para el mantenimiento, no-confusión, incremento, plenitud, desarrollo y culminación del bien; cuando estas cualidades sanas ya han surgido.

Smṛti; atención y consciencia del presente correcta

Este elemento trata en detalle sobre la contemplación atenta y consciente en el Budismo y se refiere a la práctica de mantener la mente en el instante presente (el estar en el ahora, el presente), atenta de fenómenos conforme vayan afectando el cuerpo y la mente. En la Magga-vibhanga Sutta, y otros sutras[19] este aspecto se explica de la siguiente manera:

    * kayanupassana - atenta, consciente contemplación del cuerpo

    contempla su propio cuerpo... consciente, atento, contemplando... habiéndose ya liberado, desarraigado del deseo y aversión mundanos.

    * vedananupassana - atenta, consciente contemplación de la percepción de su entorno

    contempla la propia percepción de su entorno.[20] consciente, atento, contemplando... habiéndose ya liberado, desarraigado del deseo y aversión mundanos.

    * cittanupassana - atenta, consciente contemplación de la mente

    contempla su propia mente.[20] consciente, atento, contemplando... habiéndose ya liberado, desarraigado del deseo y aversión mundanos.

    * dhammanupassana - atenta, consciente contemplación de sus pensamientos

    contempla la percepción de sus pensamientos.[20] consciente, atento, contemplando... habiéndose ya liberado, desarraigado del deseo y aversión mundanos.

El Maha-parinibbana Sutta (DN 16) explica:

    "Y cómo, Ananda, es una persona una isla en si misma, refugiándose en si misma, sin necesidad de buscar refugio externo; con el Dhamma como su isla, el Dhamma como su refugio, sin necesidad de buscar otro refugio"

Concentración, meditación o absorción correcta

Este aspecto se explica en términos de los jhānas ; niveles de absorción en la meditación:

    * primer jhāna (pathamajjhana)

    Bastante distanciado de la sensualidad, distanciado de estados insanos, una persona entra en la primer absorción (jhāna): éxtasis (piti) y felicidad (sukha) nacen del desarraigo, acompañados por el pensar discursivo y verbal (vitakka y vicara).

    * segundo jhanna (dutiyajjhana)

    tranquilizando y relajando la mente, una persona entra en la segunda absorción (jhāna): éxtasis (piti) y felicidad (sukha) nacen de la concentración en la propia consciencia (ekaggata) libre del pensar discursivo y verbal (vitakka y vicara).

    * tercer jhanna (tatiyajjhana)

    Con el éxtasis desvanecido, una persona se mantiene ecuánime, atenta, consciente, contemplando, físicamente sensitiva al placer. Entra y se mantiene en la tercer absorción (jhāna); llamado ahora por personas nobles como "ecuánime y contemplativo, alguien que tiene una morada placentera"

    * cuarto jhanna (catutthajjhana)

    Con el abandono del placer y el dolor... como con la desaparición anterior del éxtasis y del estrés... entra y se mantiene en la cuarta absorción (jhāna): pureza en ecuanimidad (upeksa) y contemplación, ni en placer ni en dolor.

El noble camino y la psicología cognitiva

El noble camino, en especial los tres últimos aspectos (samādhi), se relaciona con la psicología cognitiva porque prescribe una disciplina mental. El aspecto de esfuerzo (vyāyāma) correcto, en psicología cognitiva, se llama o está relacionado con la intencionalidad.

En el ensayo "Buddhism Meets Western Science", Gay Watson explica (traducción):

    “El Budismo siempre se ha interesado en los sentimientos, emociones, sensaciones y cognición. El Buda señala tanto a las causas cognitivas como emocionales del sufrimiento. La causa emocional es el deseo y su opuesto negativo, la aversión. La causa cognitiva es la ignorancia de la manera en que las cosas realmente ocurren, o de las Tres Marcas de la Existencia: que todas las cosas son insatisfactorias, impermanentes y sin un ser esencial.”

El Noble Óctuple Sendero es, desde un punto de vista psicológico, un intento para cambiar patrones de pensamiento y comportamiento. Es por esta razón que el primer elemento del camino es Entendimiento Correcto (sammā-diṭṭhi), que es como la mente de uno mismo ve el mundo. En el segundo elemento de la categoría de Sabiduría (paññā) del Noble Camino, esta visión del mundo es conectada íntimamente con el segundo elemento, Pensamiento Correcto (sammā-saṅkappa), que concierne a los patrones de pensamiento e intencionalidad que controlan nuestras propias acciones. Estos elementos se pueden leer en los versos iniciales de la Dhammapada:

    Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento
    y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento impuro,
    entonces el sufrimiento le sigue de la misma manera que la rueda sigue la
    pezuña del buey...

    Todos los estados encuentran su origen en la mente. La mente es su fundamento
    y son creaciones de la mente. Si uno habla o actúa con un pensamiento puro,
    entonces la felicidad le sigue como una sombra que jamás le abandona.

Entonces, alterando la distorsionada visión del mundo de uno, con una "percepción tranquila" en vez de una "percepción contaminada", uno es capaz de mitigar el sufrimiento. Watson explica esto desde un punto de vista sicológico (traducción):

    Hay investigaciones que han demostrado que acciones, aprendizaje y memorias repetidas pueden en efecto cambiar el sistema nervioso físicamente, alterando tanto la fuerza y conexiones sinápticas. Tales cambios pueden realizarse cultivando cambio en emoción y acción; que hicieron subsecuentes cambios de experiencias.

El Originamiento Dependiente ( Paticcasamuppada)

Es la enseñanza que hace único al camino del Lord Buddha entre todos los otros tipos de meditación el Originamiento Dependiente vino como un descubrimiento revelador que terminó con su búsqueda en la oscuridad:
"Surgiendo, surgiendo, así, Bhikkhus, con respecto a cosas no oídas antes surgió en mí visión, conocimiento, sabiduría, entendimiento y luz" (Samyutta NikayaX11.65/ii.105).

Una vez iluminado, la misión del Tathagata es proclamar el Originamiento Dependiente (esto quiere también decir las Cuatro Nobles Verdades) al mundo (Samyutta Nikaya X11.25-6).

“Cuando surge ignorancia entonces surgen formaciones, cuando surgen formaciones entonces surge conciencia, cuando surge conciencia surge mentalidad-materialidad, cuando surge mentalidad-materialidad entonces surge la base sensorial séxtuple, cuando surge la base sensorial séxtuple entonces surge contacto, cuando surge contacto entonces surge sensación, cuando surge sensación entonces surge, ansia, cuando surge ansia entonces surge apego, cuando surge apego entonces surge existencia, cuando surge existencia entonces surge nacimiento, cuando surge nacimiento entonces surge vejez y muerte.”

Buda enseñó esto en discurso tras discurso, tanto así, que el Originamiento Dependiente pronto se      convierte en la enseñanza , más esencial e importante de todas. Cuando al Arahat Assaji le pidieron que señalara el mensaje del Maestro tan precisamente y brevemente como fuera posible, señaló la doctrina del surgimiento y cese de los fenómenos. Con una sola sentencia, el Lord Buddha despeja la duda acerca de si este resumen es correcto:
"Aquel que ve el Originamiento Dependiente ve el Dhamma, aquel que ve el Dhamma ve el Originamiento Dependiente"
(Tomado de los Discursos de Media Longitud [Majjhima Nikaya] Sutta 28 sección 38).
El monje Ven. Vimalaramsi en su libro “Anapanasatti:Una Guía Práctica Para la Meditación de la Conciencia dela Respiración y Sabiduría Tranquila” explica:
“El ver el Originamiento Dependiente hacia adelante y hacia atrás lleva a la mente al logro del 'Nibbana Supramundano'. Aquí es donde hay un cambio tremendo en la perspectiva. La mente en ese momento, se des-hechiza de la creencia en un ego o yo permanente y eterno. Vemos desde un conocimiento experiencial de primera mano, que éste es solo un proceso impersonal y no hay nadie controlando el surgimiento de los fenómenos. Éstos surgen porque las condiciones son apropiadas para que surjan. En términos Budistas, esto se llama 'anatta' o naturaleza no-ser o impersonalidad de la existencia. Uno además comprende que nadie puede alcanzar la santidad con la práctica de meros cánticos de palabras o frases o suttas, o la práctica de ritos o rituales realizados para uno por alguien o por sí mismos. Uno ya no tiene duda alguna de cual es el camino correcto que lleva a estados más altos de pureza mental hacia el estado de arahat. Así es como uno se convierte en un sotapanna y logra el verdadero camino de purificación. No hay otra forma de lograr estos estados exaltados. Es sólo a través de la comprensión de las Nobles Verdades al ver el Originamiento Dependiente.”

Cabe destacar que la doctrina del Originamiento Dependiente (o Surgimiento Condicionado) es la base de la literatura Prajnaparamitta  de diversas escuelas del Budhismo Mahayanna.

Fuente: http://api.ning.com/files/ovBGwpnnC5PMLCglNljEVEwedw4GWuSymJT2vzU1bwPvvWEhn2btE*3a0Auga0*0OFGG6z0MuBQA9l8vREkpeGEINNAPwvs5/Budismo_nivel1.doc

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