viernes, 18 de diciembre de 2009

El culto a Maria Lionza en Venezuela

Teresa Brandt   teresabrandt@cantv.net

En Venezuela, localizado específicamente en la población de Chivacoa, estado Yaracuy, existe una montaña que forma parte de un monumento natural. Allí, en la Montaña de Sorte, nace un mito que se ha extendido por toda América. Se trata del mito y culto a María Lionza, mejor conocida como la “Reina Maria Lionza”. Comprenderlo para los que no han nacido en este país de exótica flora y fauna y de extraordinarios relatos, quizás no sea tan fácil. Para los que nacimos aquí y en mi caso particular, que nací y vivo muy cerca de donde crece el culto, es parte de mi vida cotidiana.



Explicarlo, escribir o investigar sobre el Mito de María Lionza es tarea harto ardua. No porque no existan bibliografías sobre el tema, sino más bien por los innumerables artículos, investigaciones, programas de televisión, documentales, testimonios y experiencias personales que el escaso conocimiento espiritual no permite comprender, y que, finalmente abarrotan de información al investigador.

No obstante y para empezar a ordenar las ideas, hablemos del mito. Uno de los autores más respetados es Gilberto Antolinez, reconocido como uno de los pioneros y versados en la historia de María Lionza. Antolinez publicó la versión más antigua del mito en la revista Guarura, en 1939. La versión de Antolinez cuenta “que para el fin de la cosecha, los nirguas del núcleo principal de la tribu, recibieron de su gran piache o moján un doloroso presagio: que a un cacique de la tribu le nacería una niña con los ojos de tan extraño color que, de mirarse en las aguas de la laguna, no podría ver sus pupilas. Además, tan pronto como esta niña de ojos de agua se viese espejada en alguna parte, por el doble hueco de la imagen brotaría una monstruosa anaconda, que causaría la ruina de los nirguas”.



Fue tan grande la aflicción de la tribu que desde entonces, cada vez que a un cacique le nacía una niña, pasaba angustia de muerte hasta que le anunciaban que, como siempre, en las mujeres de su raza, la recién nacida tenía los ojos negros. Para evitar que se cumpliera el horrible presagio, sólo la madre y sus guardianas tenían permitido ver a la niña a quien le estaba prohibido tener cualquier lámina pulida que pudiera servir de espejo. Pero llegó el día en que se cumpliría la profecía. La doncella de los ojos de agua salió en un descuido de sus cuidadores y llegó hasta la orilla de la laguna encantada. Se miró en las aguas profundas y de repente empezó a moverse el agua y a producirse un remolino. Fue transformándose el rostro de la joven en serpiente. Así se convirtió en la anaconda, dueña del agua, quien fue creciendo hasta hacer que las aguas se desbordarán. Se extendió tanto que llegó hasta el valle del Yaracuy (centro occidente de Venezuela) por un lado y por el otro, hasta el lago de Tacarigua (hoy de Valencia).”Tanto creció la sierpe, que finalmente estalló dando un roletazo, vibró; se desmadejó y quedó inerte, la cola en Sorte, cerca de Chivacoa (estado Yaracuy), y la cabeza en Tacarigua (estado Carabobo)”.



Pero ésta no es la única versión que existe sobre el mito. Hermann Garmendia, citado por Manara, señala que “María Lionza fue una dama española que vivió en Barquisimeto (ciudad ubicada al occidente del estado Yaracuy), a mediados del siglo XVIII, y cuyo verdadero nombre era María Alonso” Se basa el cronista en un documento encontrado en las viejas Escribanías del Registro Principal del estado Lara y que data de 1750, donde se asienta un traspaso de una hacienda de cacao destinada como fuente de recursos económicos al convento de San Francisco, en Barquisimeto. Por su parte, Francisco Tamayo coincide con Antolinez en que “María Lionza en su aspecto más antiguo fue una divinidad del ciclo cultural matriarcal libre difundido por los arawak, fortalecido más tarde por el patrón de las divinidades femeninas chibchas de Cundinamarca, tales como Bachué, Furachoque, Chía, Yubecayguaya”.

En cambio, Rodríguez Cárdenas, citado por Manara ”no acepta de plano que el mito de María Lionza sea de origen indígena, sino que es fruto de la inventiva del pueblo –“el pueblo indio, el pueblo negro, el pueblo de todos los colores”, descripción muy acertada de nuestra mezcla étnica y cultural. Manara también cita a Juan Pablo Sojo, para quien es evidente que el mito es de origen negroide, y resalta la semejanza entre María Lionza y Yemanyá. Basa su argumento en que el mito cosmogónico de los negros Yorubas del África occidental fue traído a América por los esclavos, quienes en Brasil muy pronto observaron la analogía entre Yemanyá y la Uyara de los indígenas.

Tal como lo señala Barreto, el mito encarna al menos tres diferentes órdenes: un orden mítico-religioso, un orden histórico y otro de ficción e invención del recopilador. Añade la autora, que el mito de María Lionza es “una historia legendaria de múltiples variantes que, al ser registrada por escrito, comienza a sufrir deformaciones, (..) sin embargo, el hecho de pasar por una etapa de composición literaria no significa que el mito de María Lionza pierda su sustancia mítica-sagrada y no sea más que literatura”.

Uno de las explicaciones más aceptadas es que el mito tiene sus orígenes en los grupos prehispánicos caquetíos y Jirajaras, etnias que poblaron el occidente venezolano en lo que hoy corresponde a los estados Falcón, Lara, Yaracuy y Cojedes. El culto a las lagunas, a sus dueños y sus encantos, el uso de las cavernas como lugares consagrados a los rituales y los que relacionan la inundación con el fin y resurgimiento del mundo indígena, son algunos de los elementos propios de los antiguos mitos y cultos indígenas.

La resistencia que tuvieron estas creencias presentes en la esencia religiosa de cultos y prácticas como María Lionza, no es extraña. Los testimonios de los cronistas de la época reflejan que los grupos étnicos mayoritarios al momento de la conquista fueron los caquetíos y los jirajaras. Barreto explica que en el censo levantado en 1776, en ocasión de la visita del Obispo Martí a estas zonas geográficas, las cifras de pobladores era la siguiente:
Indios en el pueblo 800 Indios fuera del pueblo 500 Vecinos españoles en el pueblo 80 Vecinos españoles fuera del pueblo 685

El exceso en cantidad de población de los indígenas y la prohibición de uniones entre éstos y otros grupos étnicos, hizo posible que las creencias de los primeros se mantuvieran más puras. Luego, tras la estabilización de la conquista, se estrechan las relaciones entre los diferentes grupos raciales, dando origen al mestizaje.Esto favoreció que los indígenas transmitieran gran parte de su tradición cultural, la que a su vez, se mezclaría para dar origen entre muchos otros, al culto que hoy conocemos como María Lionza. Tomando las palabras de Marcel Mauss, citado por Barreto, aunque personalmente difiero del concepto de religión dado al culto, el mito fue “sujeto a necesarias y nuevas interpretaciones que fue creando algo así como un mito de ese mito, configurándose como la religión de salvación colectiva que, en los años siguientes, se extiende a toda la geografía del país hasta llegar a ser hoy, la religión más popular de Venezuela, y que traspasando sus fronteras, ha penetrado en los países vecinos.

Del Mito al Culto,... no hay gran trecho

Mito y Culto están íntimamente relacionados. El culto de María Lionza parece ser producto de un proceso lento de acumulación que recoge rituales ancestrales indígenas, africanos y europeos; que se hacen sentir en las primeras décadas del siglo veinte y que dio origen a la deidad que hoy conocemos: la Reina María Lionza.

En su composición interna, el culto obedece a una jerarquización a través de las denominadas cortes: la principal, integrada por la Reina María Lionza, el indio Guaicaipuro y el negro Felipe, en una perfecta trinidad sincrética. A ésta se subordinan las demás cortes, como la india, conformada por los diferentes caciques venezolanos; la médica donde está el Dr. José Gregorio Hernández, famoso medico nombrado “venerable” por el Vaticano y por quien se lucha desde hace años para su canonización, José María Vargas y Luis Razetti; la Vikinga; la africana, constituida por las siete deidades yorubas, Changó, Ochún, Eleguá, Yemayá, Adcitada; entre otras. Asimismo, los espíritus que conforman estas cortes se han sincretizado, al incorporar elementos de otras culturas.

Reconocidos artistas, personajes populares, héroes legendarios como Simón Bolívar son parte de los espíritus con los cuales se puede conversar a través del “cajón” o médium en cualquier sesión espiritista.

El propósito del culto, es la cura física y espiritual de los practicantes y creyentes, además de un fin muy utilitario, como es solicitar prosperidad en los negocios, el trabajo, el amor y las relaciones sociales. El acceso al culto, ya sea como practicante o creyente, se desarrolla de acuerdo a un complejo ceremonial. Esto incluye la iniciación (desarrollo espiritual del banco o sacerdote), las coronaciones (bautismo), o la simple consulta. El tiempo que dure la iniciación va a depender de la capacidad de cada persona o de lo que en el argot del culto de le denomina “luces”, es decir, poder para comunicarse con el mundo de los muertos.

El centro principal de la práctica de este culto es el Monumento Natural María Lionza, conocido también como la Montaña de Sorte y Quibayo, decretado el 18 de marzo de 1960. Está ubicado en la población de Chivacoa, estado Yaracuy; dentro del Macizo de Nirgua. Existen otros lugares para la práctica del Culto como Agua Blanca, en el estado Portuguesa, “además de la gran cantidad de centros existentes en todo el país donde se atiende a una población de miles de personas, que se mueven desde cualquier parte del territorio nacional y también desde Colombia, las Antillas Holandesas, República Dominicana y Trinidad y Tobago” (Acosta y Guanipa).

Las curaciones se realizan tanto en centros urbanos como en los lugares naturales donde se enfoca el culto: Sorte, Quibayo o cualquier otro. Cuanto se trata de trasladarse hasta estos sitios, los pasos del preceremonial consisten en la preparación de la caravana, es decir, grupo de asistentes, organizada por el director del centro espiritual. Al llegar se elige el lugar en donde se realizará la ceremonia, el cual se purifica antes de proceder a la instalación del altar. La limpieza se realiza con pólvora, agua bendita, amoníaco, tabaco e incienso. A continuación se monta el altar con la iconografía de las diferentes cortes, las velas y las ofrendas, que incluyen comidas, bebidas espirituosas, flores, frutas, cigarros, etc. y se elaboran los oráculos magnéticos, especies de símbolos que se dibujan en el suelo y que tienen poderes especiales, conforme al caso o consulta. Terminado esto, se comienza la sesión (ceremonia) que consta de velaciones, consultas o coronaciones, según corresponda.

Al comenzar la ceremonia, hay toques de tambores y se entonan cantos y rezos con el fin de invocar a los espíritus. Al incorporarse (entrar en trance) el médium, se comienza con la sesión de consultas y curas. La comunicación entre el creyente y el espíritu se realiza a través del triángulo: creyente-oficiante (médium)-espíritu; el banco también sirve de enlace entre el creyente y el espíritu. Según las investigaciones de Acosta y Guanipa, este triángulo es guiado por la trilogía universal: padre, hijo y espíritu santo.

El culto de María Lionza se sustenta a través de la narración oral, que “le confiere a la vez continuidad y posibilidad de libre interpretación del mismo por parte de oficiantes y fieles” (Perera). Sin embargo, para que la tradición se sostenga se “mantienen algunos dogmas, aceptados por la casi totalidad de los creyentes que reconocen la existencia de un Dios Todopoderoso de donde dimana toda la fuerza sobrenatural de las divinidades”. El carácter de las prácticas no es incompatible con el catolicismo, inclusive la mayoría de los creyentes y practicantes, dicen ser católicos devotos. En este punto, es importante resaltar la presencia de divinidades católicas en los altares, como por ejemplo, el Sagrado Corazón de Jesús, Santa Bárbara, La Virgen del Cobre y la consecuente participación de los creyentes en ceremonias cristianas como San Juan Bautista o la procesión de la Divina Pastora, extraordinaria expresión de fe que se realiza cada año en Barquisimeto.

Aunque algunos autores han constatado que la práctica del culto corresponde a los sectores más desposeídos de la población, esta aseveración ha sido declarada como falsa por muchos estudiosos del tema. Pollak-Eltz señala la participación en el culto de creyentes de diferentes extracciones de clases y niveles de instrucción. Esta característica fue observada personalmente durante la presente investigación, cuando se visitaron los centros espirituales. Los consultados corresponden a diferentes sectores sociales y profesionales, lo que importa parece ser la necesidad de cura o ayuda espiritual, la cual es común para todos los seres humanos.

Patrimonio Cultural del pueblo venezolano

El mito de María Lionza no pertenece al campo cultural académico, por cuanto es una historia producto del sincretismo de las contribuciones de los indígenas, los negros y los europeos, en los tiempos coloniales; aunque se adscribe al complejo mundo mítico de los aborígenes. No obstante, Daisy Barreto, explica que en los hechos que confluyeron en la transformación de una antigua creencia y leyenda local, para la conformación de un culto nacional a la india María Lionza y los caciques venezolanos, está la búsqueda del reconocimiento de los valores étnicos-culturales de los grupos minoritarios (indígenas), destacando la naturaleza heroica del indio, fue elaborado por los intelectuales de mediados del siglo XX.

Así, a pesar de las limitaciones del momento histórico (época de la dictadura gomecista venezolana: 1908-1935), hubo en las primeras décadas del siglo XX valiosos aportes de intelectuales, entre los que se cuentan escritores, pintores, músicos y estudiosos de nacientes disciplinas que movidos por un sentimiento nacionalista de solidaridad hacia lo indígena y lo autóctono e influenciados por los movimientos intelectuales de países como Perú, México y Ecuador, produjeron tesis muy polémicas, fructíferas y estimulantes sobre el tema indígena (Barreto). La Revolución mexicana y los muralistas de ese país, influyeron en el conocimiento, interpretación y desarrollo del mundo indígena. Por sólo nombrar algunos, se pueden citar: en literatura: Eduardo Blanco, José Rafael Pocaterra, Rómulo Gallegos, Manuel M. Rodríguez; escultura: Alejandro Colina, Eloy Palacios; música Pedro Montesinos, María Luisa Escobar; poesía: José Parra, entre muchos otros.

La escogencia de los temas mitológicos autóctonos por estos renombrados intelectuales le dio otra connotación al tema, pero también por otra parte, surgieron otras corrientes que contaminaron la imagen del indio con ideas racistas, especulaciones, invenciones e interpretaciones negativas.

En la actualidad, existe una industria elaboradora de mensajes ligados con el mundo esotérico que se ha ido masificando de una manera organizada. En este sentido, uno de los principales canales de televisión venezolanos transmite un programa de televisión de alta sintonía; donde existe manifiesta manipulación de los ceremoniales del mito, curaciones, “recetas” y elementos del culto. Además del mercado de productos utilizados para limpiezas, sanaciones, la suerte, el amor, el trabajo, la dominación, etc; unido a la proliferación de las llamadas perfumerías esotéricas.

Sin embargo, mito y el culto de María Lionza traspasan las fronteras de este campo cultural. Como dijera Marcel Mauss: “se ha configurado como la religión de salvación colectiva (...),se extiende a toda la geografía del país hasta llegar a ser hoy, la religión más popular de Venezuela, y que traspasando fronteras ha penetrado en los países vecinos”.

Desde el punto de vista puramente del mito, tampoco puede hablarse de un “pequeño espacio del tejido social rigurosamente delimitado” (González); ya que el mismo corresponde a una mezcla de creencias cuyo soporte lo constituye el vivir religioso de los pobladores prehispánicos, que abarca una geografía desde Cundinamarca (Colombia) hasta la Amazonia.

Aunque el mito tiene su origen en lo que se ha llamado “Campo Cultural de los sectores Dominados”, al transformarse en lo que es ahora, concuerdan en él, las clases sociales popular y no popular. Pollak-Eltz (1966), señaló esta característica en sus trabajos de campo, al notar que los fieles se originan de diferentes extracciones de clases y niveles de instrucción.

Tanto el mito como el culto permanecen en la actualidad en los mismos lugares sagrados de los antiguos aborígenes, es decir, los sitios montañosos y cavernas, particularmente, las montañas de Sorte y Quibayo, en el estado Yaracuy. Dado esta característica, existe una estrecha relación con la naturaleza cuya presencia es determinante en la práctica del culto. No obstante, la existencia de centros en todas las ciudades (grandes o pequeñas) del país lo determina de forma coincidente, con un entorno urbano.

Según Barreto (1997), el mito de María Lionza no es un relato que viene transmitido fielmente por la tradición oral, sino que es un relato transmitido por la tradición escrita y con añadidos del recopilador. No obstante, el núcleo central del sentido del hecho cultural tradicional está realizado con las derivaciones, fragmentos y restos de lenguajes anteriores (época de la conquista), combinados con elementos religiosos propios de la cultura indígena de los pobladores del centro occidente del país.

El análisis etnolingüístico de las diferentes versiones del mito que conforman la estructura mítico-religioso subyacente, se relaciona al vivir religioso de los pobladores indígenas prehispánicos; esta estructura sufre transformaciones en su composición para convertirlo en la actualidad, en un mito criollo. Aunque el estudio del mito desde diferentes teorías culturales, es singulary parece encajar dentro de cada una de ellas; el elemento más extraordinario lo constituye la experiencia del desarrollo o práctica espiritual. Esta se manifiesta en el iniciado a través de la incorporación de espíritus de las diferentes cortes, quienes bajan con el único y especifico objetivo de la ayuda y/o la curación.

Dotado de características tan especiales: el mito, el culto y/o la figura de la Reina, es ahora merecedor del título de “Patrimonio Cultural de Venezuela”, galardón que aunque no la despoja de los prejuicios que propios y extraños le tienen, le gana un honor mas en la lista de los que ya los fieles le han conferido. Mientras tanto, la Reina, permanece ecuánime, libre sobre su danta, como duende celoso que soberano gobierna en las boscosas montañas de Sorte en Yaracuy.

FUENTE: http://www.caribenet.info/pensare_brandt_maria_lionza.asp?l=

La Santería

Historia 

La Santería es una religión que tiene sus orígenes con la tribu Yoruba del África. Los Yorubas vivían en lo que se conoce hoy como Nigeria, a lo largo del Río Niger. En un tiempo tuvieron una poderosa y compleja estructura organizada en una serie de reinos, de los cuales el más importante era Benin, y este duró por 12 siglos hasta el 1896.



A finales del siglo XVIII y principios del XIX, los Yoruba pelearon una serie de guerras con sus vecinos y entre ellos. Esta pelea interna y los ataques externos llevaron a la caída y esclavización del pueblo Yoruba. Entre 1820 y 1840, la mayoría de los esclavos enviados desde Benin eran Yorubas. Estos esclavos fueron llevados a Cuba y al Brasil a trabajar en las plantaciones de azúcar. Los Yoruba pronto fueron llamados los "Lucumi", debido a su saludo "oluku mi", "mi amigo".



Las leyes españolas, al mismo tiempo que permitían la esclavitud, trataban de atenuar esa injusticia concediendo a los esclavos algunos derechos, al menos en teoría. Tenían derecho a propiedad privada, matrimonio y seguridad personal. También las leyes exigían que los esclavos fueran bautizados católicos como condición de su entrada legal a Las Indias.

La Iglesia trató de evangelizar a los negros Lucumí pero las condiciones eran muy difíciles. Además de la escasez de sacerdotes, la condición de esclavitud dificultaba que los Lucumí comprendieran y aceptaran lo que se les enseñaba acerca de Dios. El resultado fue que muchos aceptaron exteriormente las enseñanzas católicas mientras interiormente mantenían su antigua religión.

Con la revolución comunista, que triunfó en Cuba en 1959, más de un millón de cubanos se exilaron en USA (principalmente en Miami, New York y Los Angeles) y otros países. Entre ellos habían santeros que propagaron la Santería en sus nuevos ambientes.


Santería: Una religión pagana fruto del sincretismo Yoruba + Catolicismo 

En sus esfuerzos de esconder su religión africana y sus prácticas mágicas, los lucumís identificaron sus deidades africanas (orishas) con los santos del catolicismo, dando como resultado un sincretismo religioso conocido hoy como la Santería. Un santo católico y un orisha lucumí son vistos como manifestaciones diferentes de la misma entidad espiritual.

La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. De él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Es una corriente divina que encuentra muchos canales de mayor o menor receptividad. Ashe es la base absoluta de la realidad.



Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, la casa de Dios en el cielo. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo.


Los Santos 

Los católicos veneramos a los santos comprendiendo que son seres humanos que vivieron heroicamente su fe, murieron y están ahora en el cielo desde donde interceden por nosotros gracias a su participación en la gloria de Jesucristo.



Para los santeros, los santos son dioses (orishas) que deben adorarse. Olodumare creó a los orishas para manifestar su voluntad y su esencia en la creación. Estos son una personificación de Ashe. Los orishas también son los guías y protectores de la raza humana.

Los santos que tomaron para identificarlos con los orishas eran los más conocidos en la Iglesia en Cuba. La Virgen Santísima en diferentes advocaciones es también identificada con un orisha como si fuese un santo más. La identificación a menudo tiene que ver con las vestimentas o las razones por las que el santo o la Virgen es conocida. Así Santa Bárbara, vestida de rojo y con espada en las imágenes católicas, se identifica con el dios shangó, guerrero a quien se le atribuye la fuerza.



Tabla de orishas con su respectivo santo católico:

 

Según la Santería, la vida de cada persona está supervisada por un santo (orisha) que toma parte activa su vida diaria. En la fiesta de su santo, la persona, debe asistir a misa y a las ceremonias de ese orisha.


La iniciación 

Antes de la iniciación la persona debe recibir una "limpieza" para purificarse. La primera iniciación es la de los collares, conocidos como "elekes". Se entregan cinco collares que pertenecen a Eleggua, Obatalá, Shangó, Yemayá y Oshún y protegen del mal. Se espera que la persona respete a los orishas y se comporte con moral.


La jerarquía 

No todos los practicantes de la Santería son santeros. Este nombre suele reservarse a los sacerdotes (omo-orishas) de la Santería a quienes acuden los creyentes para consultas y sacrificios.

La ceremonia en la que una persona se hace santo se llama "asiento". Se forma un vínculo entre el santero y un orisha. Después de haber recibido el "asiento" la persona puede ascender en la jerarquía de la Santería. Pasan entonces por el rito del cuchillo que les permite hacer sacrificios de animales.

Los sacerdotes de mayor jerarquía se llaman "babalaos". Hacen de adivinos de modo que si hay un caso muy difícil para el santero este acude al "babalao".


Adivinación 

Las adivinaciones son para conocer el futuro o para descubrir alguna maldición o si a la persona se le ha pegado un espíritu maligno o bueno . En caso de espíritu maligno, el santero procede a hacer "limpieza". Si el espíritu es bueno, hay que reenforzarlo. Para la adivinación los santeros utilizan diferentes formas de interpretar un oráculo.



1-Una cadena de medallones que el santero tira sobre su mesa. El oráculo se lee de acuerdo a como caigan los medallones.

2-Una bandeja de madera llamada "ifa" sobre la que se echa un polvo (eyero-sun). Con un cuerno el babalao traza líneas y ceros para componer el oráculo. Se pretende descubrir la presencia de fuerzas en torno a la persona y la naturaleza buena o mala de ellas.

3-Un tipo de adivinación es el "ikin" en el que tres babalaos usan 16 cocos para hacer adivinaciones.


Los sacrificios (ebbo) 

A los orishas hay que ofrecerles sacrificios o "ebbo" lo cual necesitan para vivir ya que no son inmortales. El orisha consume el ashe invisible liberado de los sacrificios a través de una consagración (palabras sagradas de dedicación).

El "ebbo" consiste de hierbas especiales y la sangre de los animales sacrificados. Cada orisha tiene unas hierbas y animales que le gusta consumir y solo estas cosas que disfruta el orisha son las que se deben sacrificar. La sangre y las hierbas se vierten sobre piedras rituales que representan a cada orisha y que contienen la esencia espiritual de los orishas. Por eso la Santería requiere de tiendas llamadas "botánicas" donde se venden las hierbas y otros objetos de la religión.

Hay tres tipos de sacrificios de animales:

1- Para limpiar de un mal o una maldición
2- Al orisha pidiendo su asistencia
3- Para la ceremonia de iniciación en una de los órdenes de la Santería.

Antes de que un "ebbo" pueda ser ofrecido se debe invocar el "eggun" o "Eleggua", los cuales son los espíritus de los ancestros, ya sea de la persona o de la familia santera a la que pertenece. Eleggua es el orisha que lleva la ofrenda a los otros orishas y por eso debe honrársele primero.


Como entender la Santería 

En los cinco años que fui capellán en la Ermita de la Virgen de la Caridad en Miami, tuve oportunidad de evangelizar a muchos santeros que venían pensando que visitaban al dios Oshún. Generalmente no tenían entendimiento de Jesucristo como Salvador, ni de la necesidad de conversión. Al no tener conocimiento de la revelación cristiana no veían conflicto entre ser católicos y santeros.

Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios o con el demonio, con tal que les de resultado. En algunos casos, la persona ha tratado de resolver el problema recurriendo a Jesús y a Su Iglesia pero no les ha "funcionado". He escuchado muchos testimonios en que dicen haberlo probado todo antes de entrar en la Santería. No dudo que eventualmente sientan una experiencia de Dios, pero en la santería no encontrarán la revelación de Dios que nos ha dado todo Su amor en Su Hijo Jesucristo.

Una vez iniciado a la santería, se le dice que debe seguir para obtener mejores resultados. El santero va tomando control de la persona hasta que el miedo la gobierna. Se le dice que si se separa, algo muy malo va sucederle... El Santero se va convirtiendo en un personaje indispensable que domina toda la vida y del cual no hay salida. En esto es parecido a la relación con la mafia.

Es natural que se busque resolver problemas, pero el auténtico encuentro con Dios no se puede centrar sino en el amor de Dios y en hacer la voluntad de Dios por amor aunque requiera abrazar la cruz. Dios es un Padre bueno que nos dará la fuerza para llevarla. Esa confianza, aunque no comprendamos Sus designios, es la base de nuestra fe cristiana. La obediencia muchas veces requiere abrazar grandes problemas por amor.

Mateo 7, 21 «No todo el que me diga: "Señor, Señor, entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial."

Jesús mismo nos da el mejor ejemplo: «Padre, si quieres, aparta de mí esta copa; pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.» Lucas 22, 42

He aquí la radical diferencia: Cristo nos invita a negarnos a nosotros mismos y abrazar la cruz por amor obediente a Dios, la santería busca los poderes divinos para resolver problemas y el santero se va enfrascando en un mundo espiritual que exige ciertos ritos para asegurar su bienestar. Quien es ese dios que proporciona seguridad no tiene aparente importancia para el santero. El cristiano vive en el Espíritu Santo, el santero se somete a otros espíritus.

El relativismo de la santería queda ilustrado en una carta que me escribió un babalao: 

No lo trate como anatema o herejía, trate de comprender a las gentes que van de rodillas el día de San Lázaro ante Babalú-Aye para pedirle salud. Esas gentes son tan dignas de nuestro amor y comprensión como lo son los que van ante la Virgen de Guadalupe o El Cristo de Medinacelí. Trate de abrir su mente y su corazón hacia esas gentes y no las trate con desprecio y sorna, no se lo merecen aunque le recen a Yemayá o a Obatalá, al fin y al cabo tienen las misma fe y la misma necesidad que los que van a rezar a la Virgen de las Mercedes o a la Virgen de Regla..



Es precisamente por amor que anunciamos a los santeros el amor de Dios en Jesucristo. Ciertamente que son dignos de amor y comprensión. Por eso son dignos de que se les diga la verdad sobre el amor perfecto: Cristo.

Quien ha estado en Santería necesita mucho amor y apoyo de la comunidad cristiana para librarse del miedo y de la ansiedad. Hay que insistirle en Dios amor que viene a salvarnos, que tiene todo poder para defendernos. Hay también que explicarle que por amor estamos dispuestos a ser fieles y obedecer sus mandamientos aunque tengamos que sufrir hasta la muerte.


Tras la conversión 

Cuando ha aceptado salir de la santería, es necesario que se le exhorte a no guardar ningún amuleto ni artículo relacionado con la santería, ya que frecuentemente se sienten que no pueden soltarse del todo por miedo a castigos. Debe confesarse y se debe orar por el. Recomendamos que el sacerdote ore por liberación de cualquier espíritu maligno y le ayude a renovar su compromiso bautismal.

Ante toda esta realidad de lo oculto, no podemos mas que orar y sacrificarnos por todos aquellos que se encuentran atados y engañados por el demonio. Pidamos a la Santísima Virgen María que interceda por toda la humanidad trayendo las gracias de conversión a todos los hombres.

Fuente: http://www.mscperu.org/biblioteca/1esoterismo/santeria.htm

El origen del Salto Bunji al vacío

Mercedes López Rojo [Mercyloit@hotmail.com ]

Curiosamente, el origen del salto conocido como salto Bunji o al vacío, está en la isla Pentecostés de Vanuatu, en el Pacífico Sur. La isla fue descubierta el 22 de mayo de 1768 por el explorador francés Bouganville, que la llamó Pentecostés por haberla avistado en ese día.
El país de Vanuatu , anteriormente conocido como Nuevas Hébridas, consta de unas 80 islas rodeadas de coral en el Pacífico Sur entre Fiji y Nueva Caledonia ocupadas por unos 150,000 habitantes. Había sido un condominio Anglo-Francés desde el siglo XIX, cuando se llamaba Nuevas Hébridas hasta 1980 cuando adquirió la independencia y cambió su nombre anterior por el de Vanuatu, que significa Nuestra Tierra Eterna.



Vanuatu es un país donde todavía persisten costumbres ancestrales que se remotan a mas de dos mil años de antigüedad. En algunas islas, todavía hoy, la presencia de un hombre o mujer de raza blanca puede suscitar un revuelo y hasta cierto temor entre los nativos. En el siglo XIX miles de isleños eran sacados de sus islas para trabajar en plantaciones de azúcar en Australia y Fiji. A veces se les sacaba con engaños, prometiéndoles condiciones que luego no se cumplían y acababan trabajando en condiciones similares a las de la esclavitud. En los casos en los que los engaños no surtían el efecto esperado, se les raptaba a la fuerza y se les encadenaba en barcos hasta el pais de destino como si de esclavos se tratara. Muy pocos de ellos sobrevivían para regresar a sus islas y contar sus experiencias.



En Vanuatu el canibalismo desapareció oficialmente en 1963 y actualmente se siguen celebrando danzas y rituales milenarios en todas las islas. A pesar de su adherencia a tradiciones que datan de tantos siglos y de continuar con sus rituales casi inalterados, tambien utilizan la presencia de adelantos tecnológicos que puedan contribuir a mejorar su vida diaria; por ejemplo, el sistema telefónico es uno de los mas adelantados del mundo. En realidad, se trata de un pais lleno de contrastes y de color. La población es principalmente de raza melanesia aunque en la capital, Port Vila, pueden verse distintas razas que llegaron a las islas en diversas épocas. Hay colonos blancos descendientes de los franceses e ingleses que colonizaron las islas en el siglo XIX, también pueden verse chinos y vietnamitas que llegaron como trabajadores en las plantaciones de copra, polinesios provenientes de otras islas del Pacífico Sur y en los últimos años también se han establecido gente de Australia y Nueva Zelandia. Pero el Vanuatu milenario sigue teniendo sus raices en las islas del archipiélago.

Desde hace mas de 2,000 años, los hombres de la isla de Pentecostés realizan cada año uno de los ritos mas espectaculares que se conocen. Tan pronto como comienza a crecer la primera cosecha de yam, un tubérculo que se utiliza como parte tradicional de su alimentación, los hombres construyen torres de madera que alcanzarán hasta 27 metros. Durante dos días consecutivos de celebraciones acompañadas de bailes y cantos rituales, varios hombres elegidos por cada pueblo de la isla, se subirán a las torres para saltar al vacío, sujetos por los tobillos con unas lianas que impedirán que se estrellen contra el suelo. Las lianas tienen que ser 10 cms mas cortas que la profundidad del salto para que éste no sea mortal.

El salto es un ritual que si se realiza sin complicaciones, garantiza una buena cosecha de yam para el año siguiente. Las fechas del ritual tienen que ser avaladas por los jefes tribales y se considera de mal augurio no cumplir esta tradición. Una de las contadísimas ocasiones en que falleció una persona al saltar, fue durante la visita de la Reina Isabel II de Inglaterra a Vanuatu durante los años 1970. Contrariando la costumbre o "kastom" del país, que retiene de mal augurio realizar los saltos fuera de las fechas autorizadas por los Jefes Tribales, los asesores de la Reina quisieron incluir en su visita la contemplación de tan inusual acto como son las ceremonias de los saltos de Pentecostés. El hombre que realizaba el salto, se estrelló contra el suelo al romperse la liana que tenía atada al tobillo, en presencia de la Reina de Inglaterra.

De acuerdo a la leyenda popular, el salto tiene lugar en la memoria de Tamalie, víctima de la astucia de su mujer. Según la tradición, los hombres fertilizan la tierra al tocarla con los hombros en el salto. El primer salto fue iniciado por la mujer de Tamalie, que rehusó consumar el matrimonio y escapó de su esposo, que la seguía ansioso. Tratando de escapar de él, la mujer se subió a lo alto de un árbol y se lanzó al vacío cuando su esposo intentó alcanzarla. Tamalie se lanzó a su vez tras ella pero se mató al estrellarse contra el suelo mientras que su mujer salió ilesa al haberse atado previamenta las lianas del arbol alrededor de los tobillos. Desde entonces, la tradición ha sido la prerrogativa masculina.

Las costumbres y los valores tradicionales se han mantenido a través de los siglos y los ni-Vanuatu están orgullosos de ello. No se trata tan solo de una serie de rituales, ceremonias y tradiciones; es mas bien una forma de vida. La cultura ni-Vanuatu o "Kastom" dicta la forma de comportarse y, junto con las tradiciones, hace de referencia de unión de la gente para vivir en paz y armonía. Hay tradiciones que a medida que cambia la sociedad han cambiado o desaparecido, pero en general se mantienen la mayoría de tradiciones para proteger y guiar a los ni-Vanuatu a través de su transición terrena.

Hubo una época cuando la influencia de la colonización blanca amenazó con destruir el "Kastom" pero actualmente, tanto el gobierno como los representantes de la iglesia y los jefes tribales, reconocen la necesidad de mantener las tradiciones ancestrales. Hay que tener en cuenta que Vanuatu es un pais donde el Presidente tiene entre sus guardias del cuerpo a un hechicero para protegerle de sus enemigos.

El Consejo Nacional de Jefes Tribales o Malvatumauri, fue establecido para proteger las costumbres, la cultura y las tradiciones ni-Vanuatu. Malvatumauri fue creado el 27 de abril de 1977 y están representados los jefes tribales de todas las islas. Una de sus funciones primordiales es asesorar al gobierno acerca de todas la cuestiones relacionadas con "Kastom", la cultura y la tradición. El consejo tiene un presidente electo por los jefes tribales, con oficina en la capital, Port Vila. Cada año se celebra el 5 de abril como el día de los Jefes Tribales, con un día de fiesta. Los jefes tribales ayudan a mantener la paz y la armonía entre las comunidades de las distintas islas, mas de ochenta, a través del respeto por las costumbres y tradiciones ancestrales, incluyendo el cristianismo.

Las tradiciones como el salto Bunji de la isla de Pentecostés ayudan a mantener viva la cultura de unas islas milenarias cuyo nombre significa Nuestra Tierra Eterna.

Fuente: http://www.deviaje.com/web/comunidad/relatos/relatos/030603vanuatu.htm